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COMENZÓ BAJA EN LOS ENCAJES

COMENZÓ BAJA EN LOS ENCAJES

La junta directiva del Banco de la República liberó ayer otros 20.000 millones de pesos para el sector financiero, con el fin de aliviarle las cargas y darle mayor liquidez a la economía. La inyección de recursos se adoptó por medio de la disminución de los encajes de los Certificados de Depósito a Término (CDT). (Encaje: porción de las captaciones que se debe congelar en el Emisor).

La medida fue recibida con beneplácito por los gremios, pero sus voceros dijeron que esperan que en las próximas semanas se reduzca el encaje de las cuentas corrientes, que está en 41 por ciento.

El sistema financiero colombiano dispondrá de veinte mil millones de pesos adicionales para prestar al sector productivo y al público, con la baja en los encajes de los certificados de depósito a término (CDT) anunciada ayer por la junta directiva del Banco de la República.

La medida permite que los encajes se vayan adecuando a los niveles que se imponen en los demás países, y representan un respiro para el sector financiero, que viene insistiendo en la necesidad de desmontar las cargas que pesan sobre él. El encaje es la parte de toda captación, por ahorros o cuentas corrientes, que obligatoriamente tienen que congelar los banqueros en el Emisor.

Las cuentas favorecidas fueron los depósitos a término inferiores a seis meses. Hasta el momento, por ese tipo de papeles había que congelar el 10 por ciento y ahora será el 3 por ciento. Y el encaje de los CDT con plazos entre 6 meses y un año pasaron de 5 a 2 por ciento. Estas dos rebajas rigen para bancos, corporaciones de ahorro y vivienda, compañías de financiamiento comercial y corporaciones financieras.

Los depósitos a término fijo con un plazo superior a un año quedaron con un encaje de uno por ciento, que es uno de los más bajos del sistema.

Tampoco se modificaron los encajes en cuentas corrientes, que continúan en 41 por ciento, ni los que se aplican a los depósitos de ahorro ordinarios, que quedan en 10 por ciento.

El gerente del Emisor, Miguel Urrutia, y la codirectora del organismo, María Mercedes Cuéllar, indicaron que en el corto plazo la determinación tiene un efecto reducido porque solo permite la liberación de veinte mil millones de pesos, pero hacia adelante facilita que el sistema financiero equilibre sus encajes con los de otros países.

Así mismo, dijeron que dentro de los encajes que disminuyeron, se dejarán de computar algunas inversiones forzosas que se venían realizando de tiempo atrás en papeles de Finagro y del Banco Central Hipotecario. Ahora, todo se computará como encaje netamente monetario.

Acerca de las cargas que pesan sobre las demás cuentas, los funcionarios aseguraron que no se tocaron porque las condiciones monetarias aún no lo permiten. Pero, especialmente, porque reducir los encajes tiene un costo fiscal muy grande, que podría equivaler a un punto del Producto Interno Bruto (PIB). Primero hay que buscar cómo se va a financiar ese déficit, dijeron.

Las autoridades monetarias insistieron en que se debe lograr un crecimiento de los medios de pago (dinero en poder del público y en cuentas corrientes), que esté entre el 24 y 30 por ciento. A mayo 21 de 1993, los medios de pago estaban en 34,4 por ciento.

Retornó el dinero La situación de iliquidez que afrontó el sector crediticio está prácticamente superada. Para la junta del Banco, la escasez de recursos se presentó por diversos factores, entre ellos el pago de una cuota grande de impuestos y las mayores inversiones que hicieron los bancos en diversos papeles. Hasta la semana pasada, las inversiones llegaban al billón de pesos y los mayores desembolsos sumaron 200 mil millones de pesos.

Acerca de la situación general de la economía, expresaron su confianza ya que la inflación continúa descendiendo.

Sobre el crecimiento de las reservas internacionales, que llegaron a 8.023 millones de dólares, los funcionarios sostuvieron que el aumento está por debajo de lo esperado, atribuyendo en buena parte el incremento a la nueva fórmula de contabilidad. Entre setenta u ochenta millones de dólares son por valorización.

Las autoridades monetarias habían previsto un crecimiento de las reservas entre 700 y 800 millones de dólares al finalizar el año, pero tal como están las cosas, proyectaron un aumento entre 300 o 400 millones, es decir que finalizarían por debajo de los 8.500 millones.

Buena señal para el sistema Los gremios financieros acogieron con beneplácito el anuncio del Emisor sobre la reducción de encajes para los depósitos a término, porque es un paso que se da para el desmonte de las cargas que pesan sobre el sistema.

El presidente de la Asociación Bancaria y de Entidades Financieras (Asobancaria), César González Muñoz, dijo que más que una ayuda al sector, la medida es un ajuste necesario porque mejora las condiciones de operatividad del sector. El anuncio va en la dirección correcta y es una buena señal para los administradores y usuarios .

Así mismo, señaló que es necesaria la eliminación total de los encajes para los depósitos que tienen un costo financiero directo, es decir, las cuentas de ahorros y los demás depósitos por los que se reconozcan intereses.

El presidente de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF), Javier Fernández Riva, dijo que la baja de los encajes, aunque es gradual, es muy positiva para el sistema.

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