PROCURADURÍA DESTITUYE A CONCEJAL LUSTRABOTAS

PROCURADURÍA DESTITUYE A CONCEJAL LUSTRABOTAS

Dos condenas de cárcel proferidas por jueces de Bogotá entre 1984 y 1989 terminaron ayer con la carrera política de Luis Eduardo Díaz Chaparro, el lustrabotas que llegó a ser concejal de Bogotá durante dos últimos periodos.

21 de mayo 2004 , 12:00 a.m.

Dos condenas de cárcel proferidas por jueces de Bogotá entre 1984 y 1989 terminaron ayer con la carrera política de Luis Eduardo Díaz Chaparro, el lustrabotas que llegó a ser concejal de Bogotá durante dos últimos periodos.

La Procuraduría General de la Nación los destituyó ayer de su cargo y lo inhabilitó por 13 años y tres meses para poder volver a ocupar cargos públicos.

La investigación del Ministerio Público se originó por denuncias periodísticas las cuales revelaron que el concejal estaba inhabilitado para ocupar ese cargo debido a dos condenas impuestas a Díaz Chaparro hace ya 20 años.

Según la legislación actual, no podrán ser concejales aquellas personas que hayan sido condenadas en cualquier tiempo, salvo por delitos políticos.

La sentencia, que fue leída ayer por más de dos horas por los procuradores delegados José Fernando Reyes y Juan Carlos Galindo, analizó uno a uno los descargos hechos por la defensa de Díaz Chaparro quien no asistió a la sesión porque se encuentra en el reality del Canal RCN.

La Procuraduría estableció que el concejal lustrabotas fue condenado inicialmente a 14 meses de prisión, el 26 de enero de 1984, por el juzgado 17 penal municipal por el delito de hurto calificado, decisión que fue ratificada el 7 de julio siguiente por el juzgado 54 penal del circuito.

La segunda condena a 28 meses de prisión fue impuesta a Díaz Chaparro por el juzgado 29 penal municipal el 30 de junio de 1989, también por el delito de hurto agravado. Esa condena fue cumplida en la colonia penal de Acacias (Meta).

Para los investigadores el concejal tenía plena conciencia de que estaba inhabilitado para ocupar el cargo y aún así dolosamente decidió lanzarse al concejo, salir elegido y posesionarse en el cargo.

El Ministerio Público cuestionó la actitud de Díaz Chaparro de preferir irse a participar en un programa de televisión y no ejercer la defensa de su caso, pese a que es un funcionario elegido popularmente y que debe mostrar a su electorado una conducta pulcra y de ejemplo.

El concejal lustrabotas decidió hace unas semanas pedir una licencia por 90 días para enfrentar este proceso que culminó ayer con su destitución y su virtual muerte política.

Hay que señalar que en el Tribunal Administrativo de Cundinamarca cursa un proceso de pérdida de investidura por la misma razón: ejercer el cargo cuando estaba inhabilitado para hacerlo.

En el recinto y mientras se leía la sentencia, la esposa de Díaz Chaparro Gloria Esperanza Vargas escuchó en silencio la sentencia contra su marido y solo atinó a decir cuando concluyó la diligencia "es injusta porque hay ladrones peores".

El abogado del concejal César Rosas interpuso el recurso de apelación ante la Sala Disciplinaria y tiene dos días para argumentarla. Mientras se resuelve ese recurso, la sentencia aún no está ejecutoriada, es decir, la destitución no opera.

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