NO SOLO PARA DIVAS Y ADONIS

NO SOLO PARA DIVAS Y ADONIS

Marion Lesly McAusland pensaba que los gimnasios eran para hombres fuertes, hermosas modelos y actores de televisión. A sus 60 años esta londinense empleada de un colegio en Bogotá solo pensó en esa posibilidad cuando se enfrentó a una báscula.

21 de mayo 2004 , 12:00 a.m.

Marion Lesly McAusland pensaba que los gimnasios eran para hombres fuertes, hermosas modelos y actores de televisión. A sus 60 años esta londinense empleada de un colegio en Bogotá solo pensó en esa posibilidad cuando se enfrentó a una báscula.

Su vida sedentaria y sus hábitos alimenticios inclinaron la balanza en su contra. Lo primero fue una consulta con el médico del gimnasio, que me recomendó trabajar en la zona cardiovascular para fortalecer el corazón y realizar una rutina especialmente diseñada para mí , dice.

Alba Zamora, periodista y relacionista de 50 años, asumió el asunto más temprano. Hace cinco años entró a un gimnasio, motivada por uno de sus dos hijos.

Con el tiempo me empecé a sentir estresada, con cansancio y noté que estaba subiendo de peso , dice. Ahora que vengo al gimnasio estoy súper bien, con ánimo, energía; el ejercicio ayuda mucho a la memoria y vivo feliz .

Hugo Marín, de 43 años, ingresó hace ocho meses al gimnasio para conservar la salud y hacer deporte. El progreso se empieza a sentir después de los primeros tres o cuatro meses , dice.

Los gimnasios son frecuentados cada vez más por hombres y mujeres de todas las edades cuyo mayor atributo no es necesariamente su belleza física. Esto lo corrobora Karim Mitrotti Ventura, gerente de Mercadeo y Ventas de Bodytech.

"Ahora un alto porcentaje de nuestros afiliados llegan con el objetivo de bajar de peso, quemar grasa focalizada, porque hay hombres flacos que acumulan grasa en el abdomen y mujeres delgadas que presentan lo mismo en el tríceps, la parte posterior de los muslos y la cola , explica.

Otros van a fortalecerse muscularmente, subir de peso, mejorar su condición física o cardiopulmonar; quitar el estrés, combatir la celulitis, por recreación y hasta para la parte social. Aquí la gente viene a relacionarse, a ampliar su espectro de vida social o simplemente a recrear la vista", dice Mitrotti Ventura.

Y es que en los últimos años el auge de los gimnasios y centros médicos deportivos es tal que según la Cámara de Comercio de Bogotá solo en esta ciudad hay alrededor de 700 establecimientos que prestan estos servicios a miles de personas.

La mayoría de los inscritos en Hardbody son oficinistas, amas de casa y estudiantes. Alejandro Castelblanco, director técnico y entrenador de este lugar, dice que estas personas están preocupadas por su salud, quieren sentirse bien, alejarse de la presión que ejerce la rutina.

HASTA CON PISCINA Y RING.

Para ingresar a un gimnasio el único requisito es querer hacerlo y no tener contraindicaciones médicas. Eso lo tienen claro los gimnasios y muchos se han preocupado por concentrar sus servicios en la salud integral y han alcanzado el nivel de centros médicos deportivos.

Los recién inscritos deben pasar por una evaluación física completa, realizada por médicos del deporte.

Una persona con factor de riesgo es remitida al médico deportólogo, que revisa sus antecedentes, mira cuánto tiene de exceso o de defecto en peso, su condición física y de acuerdo con esos resultados le elabora su rutina.

Hay gimnasios con deportólogo, fisioterapeutas, evaluadores físicos, nutricionista, profesionales en rehabilitación, entrenadores personalizados, instructores y entrenadores que dictan clases de spinning, kick - boxing, pilates, step, rumba, capoeira, aeróbicos, stretching y tae - box, entre otros.

Algunos tienen piscina, ring de boxeo, cursos de artes marciales, peluquería, centro de estética, spa, almacén deportivo, centro odontológico y hasta lavandería.

TAMBIEN PARA NIÑOS.

Una de las novedades son los gimnasios para niños de 8 meses a 9 años.

En la sede Chicó del Bodytech este programa está dividido en tres categorías: baby (de 8 meses a 3 años); junior (de 3 a 6 años), y big junior (de 6 a 9 años).

Es un espacio donde se busca mejorar su tono muscular. Allí también se les hace una valoración, explica Jenny Pedraza, profesional en la cultura física, deporte y recreación.

El programa incluye clases de baby-rumba, para estimular el aparato muscular, el oído, el equilibrio y el ritmo; happy baby, para desarrollar la parte sensomotriz; pre karate, dance - yoga, rumba y danza árabe; karate, pre-deportivo, yoga, spinning, stretching.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.