BONDADES Y RETOS DEL PLAN

BONDADES Y RETOS DEL PLAN

En primer lugar, el Plan empieza por recordar que el gobierno distrital es parte del Estado Social de Derecho y que, como tal, su deber principal es el de garantizar el pleno ejercicio de los derechos de los habitantes de Bogotá, relativos a su inclusión y participación efectiva en la distribución de los beneficios de la ciudad.

22 de mayo 2004 , 12:00 a.m.

En primer lugar, el Plan empieza por recordar que el gobierno distrital es parte del Estado Social de Derecho y que, como tal, su deber principal es el de garantizar el pleno ejercicio de los derechos de los habitantes de Bogotá, relativos a su inclusión y participación efectiva en la distribución de los beneficios de la ciudad.

Se presenta, entonces, como un compromiso de restitución de los derechos de las poblaciones pobres, vulnerables y excluidas, en particular, de la niñez, la juventud y la mujer, y también toma en cuenta a las poblaciones desplazadas, los reinsertados y a la Bogotá rural.

En este contexto, asume la decisión política de enfrentar la compleja problemática de la pobreza, en particular en unas localidades cuya situación poblacional exige una atención integral de carácter urgente, y destaca en este frente su programa bandera de Bogotá sin Hambre.

Para adelantar ésta y otras estrategias como la de generación de empleo, el Plan recoge los avances en materia de cultura ciudadana y da un paso más al requerir una decidida solidaridad y corresponsabilidad de los distintos actores de la ciudad.

Por otro lado, da continuidad a las acciones de Resistencia Civil para que se consolide como política de resolución pacífica de conflictos y le incorpora un componente importante de acción política no violenta como camino hacia la reconciliación.

Recoge las semillas sembradas en la pasada Administración en el frente del desarrollo económico de la ciudad, esta vez adicionando el componente de regionalización o de construcción de la figura de ciudad-región.

Los ejes del Plan, así como sus objetivos y lineamientos son apropiados. Sin embargo, algo tímidos y poco generosos en la descripción de su componente programático, que se limitan a enunciados generales, sin mayor explicación sobre sus contenidos y complementariedad con otros frentes.

Las metas, por su parte, no hacen alusión a los objetivos de restitución de los derechos fundamentales de las poblaciones marginadas. Y en los indicadores prevalecen las mediciones de proceso, sin que se comprometa con índices de resultados e impacto, en términos poblacionales, lo que limita los ejercicios de seguimiento y evaluación necesarios para ajustar en el camino las estrategias adoptadas, así como la transparencia en la presentación de logros.

Si la actual Administración asumió el reto de reorientar la planeación del desarrollo de la ciudad de acuerdo con las poblaciones cuyos derechos deben respetarse y validarse, debe también ser consecuente con que su componente programático dé cuenta de tales logros, en los mismos términos poblacionales.

En otras palabras, si el Plan se complementa con la definición de resultados de los derechos restituidos por poblaciones, tanto el gobierno distrital como toda la ciudad ganará en la validación del Distrito como parte del Estado Social de Derecho, con resultados concretos.

El documento completo se puede consultar en la pagina www.eltiempo.com.co/bogotacomovamos/.

*Coordinadora Proyecto Bogotá Cómo Vamos*.

Iniciativa de la Casa Editorial EL TIEMPO, Fundación Corona y Cámara de Comercio de Bogotá.

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