TODO HUELE MALEN EN MILLONARIOS

TODO HUELE MALEN EN MILLONARIOS

A Norberto Peluffo, el técnico de Millonarios, se lo llevó la ira. Su furia por la derrota de ayer 3-0 con Huila, en Neiva, la tercera consecutiva de su equipo en el Torneo Apertura, era imparable, como sus palabras de fuego. Y hasta razón tenía: Millos fue un equipo de futbolistas muertos en vida. A los 16 minutos perdía 2-0 con goles de Wilson Cano, no reaccionó con la expulsión del local Jair Arrechea (37 del primer tiempo), de nada le sirvieron los cambios y permitió el 3-0 en un penalti pateado por Alexánder Padilla, cuando quedaban 13 minutos de juego...

26 de febrero 2004 , 12:00 a. m.

A Norberto Peluffo, el técnico de Millonarios, se lo llevó la ira. Su furia por la derrota de ayer 3-0 con Huila, en Neiva, la tercera consecutiva de su equipo en el Torneo Apertura, era imparable, como sus palabras de fuego. Y hasta razón tenía: Millos fue un equipo de futbolistas muertos en vida. A los 16 minutos perdía 2-0 con goles de Wilson Cano, no reaccionó con la expulsión del local Jair Arrechea (37 del primer tiempo), de nada le sirvieron los cambios y permitió el 3-0 en un penalti pateado por Alexánder Padilla, cuando quedaban 13 minutos de juego...

A Peluffo lo llevó el diablo al camerino. Cerró la puerta, pero las latas fueron una caja que amplificaba su furia: "Ustedes (a los futbolistas) creen que porque fui un borracho no sé lo que es correr -rugió con claridad-. No puede ser que un equipo como Huila, con (Guillermo Teacher ) Berrío y Cano ya casi retirados del fútbol, nos pase por encima. Les faltaron ganas, entrega, sacrificio... Si el problema soy yo, díganmelo y me voy ya. Voy a hablar con los directivos, aquí debe haber sanciones drásticas: o se van unos de ustedes o me voy yo", gritó.

Detrás de la puerta del vestuario hubo fuertes reclamos del entrenador para los volantes de marca Andrés Pérez (el capitán) y Jorge López Caballero. Cuando la puerta se abrió, Peluffo enfrentó a la prensa sin recoger su lengua: insinuó que no todos están comprometidos en la misma causa y aseguró que si la junta directiva quiere que siga como entrenador debe aceptar sus condiciones de multar a todo el equipo -él incluido-, despedir a algunos jugadores y establecer sanciones por derrota.

"Esta sinvergenzura (sic) la tienen que solucionar los directivos de inmediato cortándole la cabeza a Peluffo o a un montón de jugadores y multándonos a todos. Yo soy el primero en pagar. Esto es de decirnos (las cosas) en la cara y si se quedan los jugadores y si se queda Peluffo esto no es de hacernos maricadas ni de voltearnos para ningún lado. Esto tiene que ser cara a cara. Esto que pasa... Así no es que se manejan las cosas!", dijo sin pausa y sin freno.

Apenas habían pasado unos 20 minutos después de la derrota y Peluffo ya había hablado con un directivo. "Le dije: póngale corte a esto, mijo. Corten por donde quieran. Ellos deben asumir este desastre ya: si el primero en irse es Peluffo, Peluffo se va mañana, pero si Peluffo se queda tengo unos puntos que me deben aceptar, deben tomar las determinaciones que yo quiero o me voy. Por ejemplo, hay que poner una sanción cuando no se gane".

Cuando se le preguntó si hoy se arrepentiría de sus palabras contestó: "Yo no estoy diciendo mentiras. Llámeme y le entrego las mismas declaraciones".

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