MAGIA

MAGIA

La vida está llena de magia y milagros, pero, acaso, no lo percibes cegado por la rutina y el inconformismo. Respirar es un milagro y caminar es una maravilla, aunque eso sólo lo aprecie aquel que recupera la vista o sale de una parálisis. Hay magia en el amor, la ternura, la sonrisa, los niños, el universo, y esos dones te estremecen si aún sabes asombrarte. Dios mío, cuántas maravillas que ya no nos sorprenden, cuántos milagros que no valoramos.

21 de mayo 2004 , 12:00 a.m.

La vida está llena de magia y milagros, pero, acaso, no lo percibes cegado por la rutina y el inconformismo. Respirar es un milagro y caminar es una maravilla, aunque eso sólo lo aprecie aquel que recupera la vista o sale de una parálisis. Hay magia en el amor, la ternura, la sonrisa, los niños, el universo, y esos dones te estremecen si aún sabes asombrarte. Dios mío, cuántas maravillas que ya no nos sorprenden, cuántos milagros que no valoramos.

Y cuando pienso en esto siempre hago memoria de algo que, según los estudiosos, creían los Incas. Ellos, anonadados por el sol, pensaban que algún día se iba a cansar y tendrían un amanecer con tinieblas y sin luz. Por eso saludaban cada mañana la llegada del sol con ritos jubilosos, sin acostumbrarse a ese milagro permanente. Puede que esa creencia fuera sólo de algunos, pero es hermosa y debería moverte a dar gracias siempre por la magia y los regalos cotidianos.

Así avanzas con un espíritu fuerte y no caes en la trampa que hunde a los espíritus débiles que miran la realidad a través de un velo. En lugar de apreciar el hechizo de la vida su alma crea fantasmas y les pinta un horizonte borrascoso. Cuando tienes un ánimo fuerte, resistes cualquier embestida del destino sin perder la fe. Los valores te ayudan a resarcirte, a salir de zonas turbulentas y a levantarte, aunque caigas repetidamente.

Eso hicieron el escritor inglés Milton cuando quedó ciego a los 44 años y Beethoven al quedar sordo a los 46.

La verdad es que las metas nunca se alcanzan al primer intento y debes perseverar cuando la vida demanda grandes sacrificios. Pacientemente el gusano transforma la morera en seda y, con mucha paciencia, una semilla llega a ser un árbol imponente. Siempre hay salidas cuando te valoras, amas la vida y aprecias tantas maravillas, aunque transites a veces por un laberinto. Medita lo que decía un sabio: Qué poco ruido hacen los verdaderos milagros Qué simples son los acontecimientos esenciales! Elige agradecer en lugar de maldecir y elige construir en lugar de destruir.

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