RECORDAR A USURIAGA :

RECORDAR A USURIAGA :

Señor Editor:

13 de febrero 2004 , 12:00 a. m.

Señor Editor:.

Es increíble que los deportistas colombianos sean blanco de la violencia que vive nuestro país. La muerte de Albeiro el Palomo Usuriaga se suma a otras como el asesinato de Andrés Escobar hace nueve años. La violencia terminó acabando con el sueño de un futbolista que luchó contra todo tipo de adversidades, y terminó consagrado como uno de los mejores delanteros del fútbol colombiano. Usuriaga nos dio muchas alegrías con la Selección Colombia, y es ahora cuando debemos recordar a este gran delantero, ídolo de muchos, que alguna vez lo vieron haciendo gambetas, encarando defensas y marcando goles decisivos.

Juan Camilo Otero.

***.

Muy triste Señor Editor:.

Qué tristeza que en nuestro país maten a los deportistas. Recordemos a Guillermo Botero, Andrés Escobar, Alfonso Flores... Muchos podrán decir que algunos de ellos fueron asesinados porque se encontraban delinquiendo. otros por su conflictivo carácter, pero no por eso podemos dejar de lamentarlo. Paz para un hombre que nos dio grandes glorias.

Luis Eduardo Sossa.

***.

Gracias Palomo Señor Editor:.

Quiero contarles que tuve la gran alegría de ver jugar al Palomo en el club de mis amores, Independiente de Avellaneda. Guardo en mi memoria las enormes jugadas de ese tipo grandote que cruzaba la gramilla con gran estilo. Su forma de juego le permitió llegar al fondo de nuestros corazones; no es fácil ser aceptado por la hinchada del Rojo. El se lo ganó porque era un grande. Hoy forma parte de la historia del club. Albeiro nos dejó físicamente, pero cuando se llene el estadio, ese grito -el que nace de lo más profundo cuando se quiere a alguien-, se volverá a escuchar con la locura de siempre: "Usuriaga, Usuriaga, Usuriaga". Albeiro que Dios te bendiga. Gracias por haberme llenado los ojos y el corazón de fútbol.

Un Diablo Rojo de Avellaneda.

Buenos Aires (Argentina).

***.

Era un poeta Señor Editor:.

Siento pena por la muerte del Palomo , la misma que sentí cuando mataron a Federico García Lorca, porque Usuriaga era un poeta, a su manera, con patadas y balonazos, pero con alma de juglar y una musa en la gambeta. Matar un ruiseñor es cosa fácil: solo hay que dispararle; acallar su canto ya es imposible, lo prohíbe la memoria. Buscaré tus goles Palomo y con ellos tu contagiosa alegría blanca.

Vía Internet.

Costa Rica

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