AUN ARABIA SAUDITA TEME LOS ALTOS PRECIOS DEL CRUDO

AUN ARABIA SAUDITA TEME LOS ALTOS PRECIOS DEL CRUDO

La idea de que los países miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), y en particular Arabia Saudita, quieran que suban los precios del crudo parece ser lógica y natural. Estos tienen grandes cantidades de petróleo y el mundo compra grandes cantidades de petróleo. Cuanto más alto sea el precio, más dinero sacarán del mundo.

27 de mayo 2004 , 12:00 a.m.

La idea de que los países miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), y en particular Arabia Saudita, quieran que suban los precios del crudo parece ser lógica y natural. Estos tienen grandes cantidades de petróleo y el mundo compra grandes cantidades de petróleo. Cuanto más alto sea el precio, más dinero sacarán del mundo.

Puede que la lógica sea sencilla y natural, pero está equivocada.

Arabia Saudita teme a un barril de petróleo de US$40 tanto como los responsables de la campaña para reelegir a George W. Bush. Por eso, el reino árabe se ha comprometido a extraer más petróleo para bajar los precios. Pero no se trata de hacer un favor político a Bush, sino de sobrevivir económicamente a largo plazo.

El caso de Arabia Saudita se parece al de un vendedor de drogas. Si cobra demasiado por el producto, los clientes no podrán pagar y hasta podrían renunciar a su vicio.

Poseemos casi el 30% del petróleo mundial , dice Adel al-Jubeir, asesor en política exterior del príncipe saudita Abdullah. Para nosotros, el objetivo es asegurar que el petróleo siga siendo una fuente energética económicamente competitiva. Unos precios demasiado altos disminuyen el crecimiento de la demanda y alientan el desarrollo de fuentes de energía alternativas .

No se trata sólo de propaganda. Hay que mirar el negocio del petróleo con ojos sauditas.

Pese a los temores generados por el terrorismo, los enfrentamientos en el Medio Oriente y la futura alza de tasas en Estados Unidos, las previsiones para la economía mundial son buenas. Incluso Japón parece estar despertando. La demanda china de crudo está creando un nuevo y prometedor mercado para los productores de petróleo. Una economía mundial en crecimiento significa más demanda de petróleo, lo que permite a la OPEP vender más sin arrastrar los precios a la baja.

Los sauditas y sus aliados en la OPEP han estado hablando de mantener el precio del crudo en la OPEP entre US$22 y US$28 el barril. La meta parece haber subido a entre US$28 y US$32 en los últimos dos meses por varias razones, entre ellas la debilidad del dólar en los mercados mundiales.

Pero esta semana el crudo de la OPEP se está negociando a más de US$37 por barril. Con cierta razón, la OPEP argumenta que no tiene la culpa. La demanda es más fuerte de lo previsto, dice. Los mercados de crudo temen que la combinación de Irak, al Qaeda y los enfrentamientos entre palestinos e israelíes estén multiplicando las posibilidades de que se produzca una interrupción del abastecimiento originario del Golfo Pérsico.

Por ahora, eso se traduce en mayores ingresos para los productores. La firma de consultoría Cambridge Energy Research Associates estima que los ingresos de la OPEP por exportaciones llegarán este año a los US$311.000 millones, lo que significa un aumento del 28% con respecto al año pasado. Se espera que los sauditas vean crecer sus ingresos un 15%, a US$96.000 millones.

Pero los altos precios del petróleo plantean tres riesgos diferentes para los productores.

El primero de ellos es económico. Los precios altos del crudo amenazan la prosperidad global. Las previsiones económicas calculan que un incremento de US$10 por barril merma la tasa de crecimiento de la economía de EE.UU. en 0,3 puntos porcentuales. Esto significa que los estadounidenses tendrían US$33.000 millones menos en bienes y servicios que compartir.

Pero es seguro que ese cálculo subestima el daño: de alguna forma los precios altos del petróleo siempre hacen más daño del que prevén los economistas, quizás porque los aumentos en el precio del crudo suelen coincidir con otras malas noticias.

Desde luego, los sauditas no tienen interés en desestabilizar la economía mundial. No quieren matar al becerro después de haberlo engordado , dice Walter Cutler, ex embajador de EE.UU. en Arabia Saudita.

El segundo riesgo es político. Incluso si la OPEP no favoreció el incremento de los precios, los sauditas saben que los consumidores estadounidenses que pagan US$2 por galón (3,8 litros) de gasolina les culparán a ellos, además de las grandes petroleras. Los sauditas, además, no quieren ser más un factor de controversia en EE.UU. de lo que ya son.

El tercer riesgo es estratégico. Los sauditas saben que lo único que lograrán los altos precios es que el resto del mundo deje de comprarse autos de alto consumo, empiece a cultivar otras fuentes de energía y se fije más en los ahorros. Las economías de los países más industrializados utilizan mucha menos energía ahora para producir de lo que necesitaban hace 30 años.

Conforme los precios del petróleo y el gas natural fueron cayendo en la década pasada, los consumidores vieron escasas razones para renunciar a su depedendencia. Pero un aumento en precios podría modificar esa forma de pensar.

No todos en la OPEP pueden permitirse pensar a largo plazo. Venezuela, que en otros momentos defendía unos precios del petróleo moderados, es ahora uno de los que defienden los aumentos: su sector petrolero no se ha recuperado de la mala gestión del presidente Hugo Chávez y no puede aumentar la producción. El gobierno, falto de recursos, necesita desesperadamente más ingresos y su única forma de obtenerlos es a través de precios más altos.

Pero Arabia Saudita permanecerá en el negocio petrolero al menos otros 50 años. Quiere estar seguro que los consumidores en el mundo seguirán dispuestos a pagar un buen precio por el petróleo en el año 2054, y para eso tiene que conformarse con cobrar hoy mucho menos que US$40 por barril.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.