CAFÉ RECUPERA PUNTO DE EQUILIBRIO

CAFÉ RECUPERA PUNTO DE EQUILIBRIO

Pese a que el gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, Gabriel Silva, advierte que todavía no es como para destapar champaña , por primera vez en cuatro años, dice Silva, los precios a los que se vende el café colombiano en el mercado internacional cubren los costos de producción. (VER GRAFICO: PRECIOS INTERNACIONALES DEL CAFE)

27 de mayo 2004 , 12:00 a.m.

Pese a que el gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, Gabriel Silva, advierte que todavía "no es como para destapar champaña", por primera vez en cuatro años, dice Silva, los precios a los que se vende el café colombiano en el mercado internacional cubren los costos de producción.

(VER GRAFICO: PRECIOS INTERNACIONALES DEL CAFE).

Ayer en el mercado Nybot de Nueva York, el café colombiano cerró a 85,5 centavos la libra, el mejor precio desde noviembre del año 2000.

Desde que hace 21 meses el café colombiano tocó fondo al venderse al peor precio de su historia, 58 centavos de dólar por libra, la cotización ha venido recuperándose lentamente, gracias a cambios estructurales en el mercado que permiten confiar en que por lo menos en los dos próximos años se moverá entre 65 y 80 centavos, de acuerdo con la visión de la Federación de Cafeteros.

Esta banda se alcanzó luego de que el promedio de precios de las distintas calidades osciló entre 55 y 65 centavos de dólar entre septiembre del 2002 y septiembre del 2003. Y antes de septiembre del 2002, los precios se ubicaban entre 40 y 55 centavos.

De esta manera, de acuerdo con el análisis de la Federación, los precios han escalado a una tercera banda de precios, luego de tocar fondo.

Este incremento de precios ha permitido que a los productores ayer se les pagara la carga de café a 370.000 pesos en promedio, cuando en junio del 2002 llegó a costar 245.000 pesos y al comienzo del año se pagaba en las bodegas de Almacafé a 301.000 pesos.

Esto está lejos de parecerse a las añoradas bonanzas, advierte Silva, pero es un alivio para los productores.

Aunque hay algunos factores coyunturales que pueden estar empujando los precios, como la expectativa de heladas en Brasil, el gerente de la Federación explica que también hay factores estructurales, lo que permite confiar en que en el mediano plazo los precios estén por encima de los 65 centavos.

Uno de esos factores estructurales es el riesgo de desabastecimiento que por primera vez en varios años se percibe en los mercados, con el agotamiento de los inventarios tanto de los productores como de los consumidores.

Otro factor es que por primera vez desde 1999 el consumo está superando la producción, situación que podría persistir varios años. Este hecho ha contribuido a que los tostadores estén agotando las reservas de café que tenían almacenadas.

Silva señaló que con la estrategia de maximizar los márgenes de rentabilidad, reduciendo la calidad del café, los tostadores vieron que la demanda resultó muy golpeada. Por este motivo están requiriendo nuevamente cafés de calidad que siguen siendo los más solicitados y dinámicos del mercado, y en este segmento está el café colombiano.

Esto generó una recuperación no solo de precios sino de los diferenciales (primas) que se pagan por los cafés suaves colombianos que pasaron de menos tres a más cuatro centavos en los últimos meses.

Efecto Brasil.

A estas razones se suman otras también de carácter estructural como la caída de las áreas sembradas en Africa, que Vietnam haya reducido su producción al igual que Centroamérica y, sobre todo, Brasil, que mostró una drástica disminución de 28,4 millones de sacos en el año cafetero 2003/2004 debido a la sequía.

Este coletazo incluso se sentirá en la cosecha 2004/2005, pues los cálculos apuntan a que Brasil recogerá entre 34 y 37 millones de sacos, cuando la estimación era superior a los 50 millones de sacos.

Se estima entonces que la producción global será este año de 102 millones de sacos, inferior en 14,56 por ciento a la que se registró en el 2003.

Pero Silva prefiere la sensatez a crear falsas expectativas. "Preferimos una tendencia gradual del precio que cambia de banda, y que el consumo crezca pero que no se expanda la producción demasiado. Es mejor ir construyendo el edificio por pisos", dice.

En este sentido, advierte que por la posibilidad de las heladas el mercado especulativo puede hacer que el precio llegue a los 90 centavos de dólar o más, pero que si no se presenta el fenómeno puede haber una nueva descolgada.

Sin embargo, considera que esa caída no sería tan dramática pues el marcado ahora es mucho más firme.

De todas maneras, Silva cree que la caficultura colombiana está preparada para afrontar cualquier apuesta especulativa pues en los últimos años ha mantenido la misma producción en menos áreas cultivadas, la cual oscila entre 10,6 y 12 millones de sacos.

Así mismo, en los últimos cinco años el país renovó 350.000 hectáreas cafeteras, que representan casi el 50 por ciento del área cultivada.

Y en caso de que se disparen realmente las expectativas de producción, cree que rápidamente los cafeteros colombianos empezarían a abonar, a recuperar cafetales abandonados, a desyerbar y a recoger el grano que antes no se recogía.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.