ES EL FIN DEL NARCOTERRORISMO

ES EL FIN DEL NARCOTERRORISMO

No hay de qué extrañarse: el mundo mira a Colombia para interpretar el significado y los alcances de la entrega de Pablo Escobar Gaviria. La prensa de Estados Unidos habla de impunidad. América Latina se solidariza. La Policía en muchos países dice que el negocio de la coca no se afecta. Entre tanto, el Gobierno de César Gaviria defiende las bondades de su política antinarcos en la prensa: esta semana el presidente ha recibido a unos diez medios informativos de Europa y Estados Unidos.

23 de junio 1991 , 12:00 a.m.

En un duro fogueo ante periodistas de televisión de Estados Unidos, el miércoles por la noche, dijo que su política es un éxito que se debe medir por los resultados, al tiempo que su Gobierno lanzó una estrategia publicitaria en ese país en defensa de los alcances de la lucha a la droga en Colombia.

Ante esa realidad, el editor judicial de EL TIEMPO, Luis Cañón Moreno, y el editor político, Ricardo Santamaría, entrevistaron al Presidente.

Ahí, en su sobrio despacho, Gaviria dijo que la entrega de Escobar señala el fin del narcoterrorismo y sostuvo que este debe ser juzgado con severidad. Colombia, dijo, no puede ser un santuario de delincuentes .

Además fue enfático en señalar que el tráfico de coca desde nuestro país ha disminuido ostensiblemente, al tiempo que se incrementa desde otras naciones del área.

El Presidente habló también de otros dos temas vitales de actualidad: la Constituyente y los diálogos de paz en Caracas. La Asamblea, según él, está purificando las costumbres políticas en el país. Sobre la reunión en Caracas señaló que, en un momento dado, habrá que hacer el diálogo con la guerrilla a puerta cerrada, sin comisiones invitadas.

Se rió francamente de los que lo están acusando de ser un dictador y advirtió que la popularidad de la que goza es para gastarla.

El rostro del Presidente no miente: está satisfecho. Ahí, en su sobrio despacho, cerca de un escritorio de pocos papeles y con la compañía cotidiana de un busto de Luis Carlos Galán, habló del fin del narcoterrorismo, de lo bueno y lo malo de la Constituyente y de las posibilidades de una paz que hace sus primeros pinos en Caracas.

Con una franca sonrisa, dijo que ve con muy buen humor las alusiones de sus críticos que hablan de un Gaviria-dictador. El país sabe que soy un democrata integral .

Acompañando sus respuestas con uno y otro movimiento de sus manos, entregó su visión de lo que algunos definen como el nuevo país... Qué representa la entrega de Escobar para Colombia y para la comunidad internacional? Confío, como la inmensa mayoría de los colombianos, que signifique el fin del narcoterorrismo que ha sido una etapa particularmente violenta y traumática para la sociedad colombiana. En el ámbito internacional es un golpe severo para el narcotráfico y, desde luego, el desmantelamiento del denominado cartel de Medellín. La DEA, la Interpol y otros organismos especializados no comparten ese último criterio. Para ellos, el negocio de la coca no ha sido afectado con la entrega de Escobar.

Bueno, en general, los organismos de inteligencia y de seguridad habrían preferido que esto hubiera sido un operativo de carácter policial y no un triunfo de la política de sometimiento a la justicia.

Lo que ocurre, además, es que se quiere esconder el gran impacto que tiene el desmantelamiento del cartel de Medellín y el tráfico de drogas, por un efecto que era esperable: que mientras exista una gran demanda en el mundo, mientras siga siendo un negocio tan lucrativo, surgirán nuevas fuentes de abastecimiento. Es lo que está ocurriendo. Los organismos de seguridad de Colombia también preferían un operativo policial y no la entrega? Es probable... Cómo define usted hoy a Pablo Escobar? Sin duda alguna como la cabeza de la organización criminal más poderosa y más violenta de la tierra. Un hombre que ha cometido muchos crímenes y que le ha hecho inmenso daño a la sociedad colombiana. Usted llamó al presidente Bush luego de la entrega de Escobar. De qué hablaron? El me dijo que ellos estaban satisfechos porque lo que había constituido un gran propósito del gobierno de Colombia lo habíamos alcanzado finalmente.

Dijo que tomarían con cautela las decisiones que hemos adoptado. Ellos esperan que haya un juicio justo para Escobar para que él pague por los crímenes que ha cometido acá y en territorio norteamericano. Desde luego, le di nuestras garantías de que íbamos a hacer todos los esfuerzos por construir un caso que realmente permita que Escobar pague por todos sus crímenes. Pero hay quienes dicen que Escobar pagará, tras la sentencia de los jueces, un máximo de ocho años de prisión. Cómo ve usted eso? No hace bien el Presidente de la República señalándoles a los jueces cómo deben ser las sentencias. Mi obligación es tratar de impulsar a los organismos de investigación del Estado para que aporten los elementos suficientes para que un juez de la República tome una decisión. En primer lugar, que esté libre de toda intimidación y, desde luego, que pueda ese juez sancionar de manera apropiada a Escobar por los crímenes cometidos. Debe ser sancionado de manera ejemplar. Si no se aplica justicia, usted cree que Estados Unidos va a tomar algún tipo de medida contra Colombia, va a interferir en el proceso? No. Confío realmente en que no va a haber esa interferencia y, desde luego, si los colombianos somos capaces de atender el desafío de fortalecer nuestra justicia de una manera en que la comunidad internacional no nos vaya a ver como un santuario de delincuentes, si somos capaces de hacer eso, vamos a encontrar el pleno apoyo y la plena solidaridad de la comunidad internacional. Y si no somos capaces? Pues vamos a encontrar dificultades con la comunidad internacional. Ahora la DEA dice que el cartel de Cali maneja el negocio. Va haber una ofensiva especial contra ese grupo? No. Nosotros aplicamos por igual una misma política para todas las personas traficantes de droga. Es una política que ha sido bastante exitosa. Los esfuerzos de interdicción de Colombia este año han más que doblado los esfuerzos del año pasado, que de por sí fue un año record. Hemos capturado este año ocho toneladas de cocaína por mes en comparación con 3.7 del año pasado. Esa política se aplica por igual a todos los carteles y a todos los traficantes de droga. Hay quienes dicen que ese incremento en los decomisos de droga lo que muestra es cuánto ha crecido el negocio del narcotráfico en Colombia. Es así? No. El negocio ha tenido un decrecimiento en Colombia. El surgimiento del narcotráfico como tema y el aumento de las capturas en otros países latinoamericanos claramente muestran que se ha producido un efecto de esparcimiento y que el abastecimiento hacia Estados Unidos y Europa se está produciendo hoy de fuentes distintas a Colombia. Creo que no puede haber dudas sobre los golpes severos que se han dado a los carteles de la droga en Colombia. Y esto es lo que, de alguna manera, explica esa disminución del tráfico de drogas en Colombia y el aumento del tráfico de drogas desde otras fuentes y países. Usted prometió en su campaña defender el proyecto político de Luis Carlos Galán. Su estrategia antinarcos forma parte de ese proyecto? Creo que estaría abusando del nombre de Luis Carlos Galán si pretendiera escudar o justificar todas mis políticas bajo su nombre. De lo que estoy seguro es de que esta es una política que ha producido el resultado que estábamos buscando, lo que cuenta es que los líderes del cartel están tras las rejas. Los críticos del diálogo con la guerrilla en Caracas dicen que hasta ahora el Gobierno pierde. Cedió el Gobierno excesivamente al permitir otros actores en el diálogo como la Constituyente y el Congreso? Eso tiene aspectos positivos y negativos. Los positivos es que sin duda cuando por primera vez unas partes se sientan en una mesa de negociaciones, el que haya elementos de moderación, de conciliación, puede ser un factor positivo, que contribuya a que la negociación no se vaya a romper en sus fases iniciales.

Sin embargo, diría que en algún momento, para que la negociación avance y puedan expresar con mayor claridad algunos de sus puntos de vista, las conversaciones deben tener también aspectos reservados. Porque hablar frente a tantos protagonistas le crea limitaciones a la negociación. De manera que en algún momento será necesario realizar sesiones reservadas. El gobierno está dispuesto a asumir el cese al fuego bilateral propuesto por la guerrilla? Lo que no estamos dispuestos a hacer es un cese al fuego imposible de verificar, en el cual, a los pocos días, va a haber todo un proceso de recriminaciones por violación de las partes. Si vamos a llegar a un cese al fuego, tiene que ser a uno por el cual podamos responder, que alguien pueda verificar, que produzca una verdadera cesación de las hostilidades, que podamos comprobar que no se están cometiendo actos delictivos. Cuál sería la clave para poder verificar ese cese al fuego? Que haya un número de zonas donde realmente ello se pueda hacer. Si se pretende hacer un cese al fuego en todas las áreas donde la guerrilla opera, pues es imposible de verificar. Eso, de todas maneras, es materia de conversaciones porque el Presidente de la República no lo define de manera unilateral. Los militares lo acompañan en su política? Claro que me acompañan en mi política. En primer lugar, porque el Presidente de la República es el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, pero en lo fundamental y en lo más claro, porque cada paso que se da, cada decisión que se toma, es consultada con el Ministro de Defensa y con los altos mandos. Qué piensa de sus críticos cuando afirman que en este período de transición, sin Congreso, definido por la Constituyente, lo convierten en un dictador? Más bien miro con un poco de buen humor esas críticas, porque no creo que tengan ninguna credibilidad. Lo que estamos es tratando de buscarles una solución de transición a las decisiones que ha tomado la Asamblea, a la convocatoria de nuevas elecciones. He visto que las críticas vienen de todas maneras: si hay facultades al Presidente o si no se las dan. Pero, desde luego, estoy seguro de que en la inmensa mayoría de los colombianos esa acusación no tiene absolutamente ninguna credibilidad, y creo que mi trayectoria es suficiente para saber que soy un demócrata integral y que de ninguna manera ejercería la facultad en forma abusiva. Qué es lo bueno de la Constituyente? La profunda transformación que le está haciendo a la vida de este país, la nueva legitimidad que le va a dar a las instituciones, la purificación de las costumbres políticas, el robustecimiento de la justicia, la manera como vamos a hacer mucho más democráticos los mecanismos de participación... Todos esos aspectos son cruciales y trascendentales y cada vez hay una mayor conciencia ciudadana en el papel de la Constituyente. Y lo malo? Desde luego no todos serán aciertos, habrá instituciones que no resistan el análisis del tiempo, que no tengan un respaldo permanente. Pero no puedo hacer una evaluación antes de que haya un texto, porque allí hay un proceso de decisiones al que no me puedo anticipar. Pero creo que la gran mayoría de las instituciones que ha aprobado la Asamblea tienen una vocación de permanencia. Qué llevó al Presidente de la República a comprometerse en un acuerdo sobre disolución del Congreso y nuevas elecciones legislativas? Que esas decisiones tuvieran una legitimidad porque tenían profundas implicaciones de carácter electoral. Hay una larga tradición en la vida colombiana que hace que, cuando hay ese tipo de problemas de por medio, el acuerdo político es fundamental. El convencimiento además de que era necesaria mi presencia para propiciar ese acuerdo político y para que esos asuntos no se definieran por simples mayorías, para que fueran el resultado de un consenso lo más amplio posible. Pero tampoco fue posible conseguir la unanimidad. Uno no puede pretender en política alcanzar la unanimidad porque es por naturaleza esquiva. Usted es de los cree que estamos en un nuevo país? Creo que sería pretensioso y hasta dañino creer que el nuevo país ha llegado ya. Estamos dentro de un proceso que puede estar apenas en sus comienzos, que tiener que ver con la construcción de unas instituciones políticas más legítimas que todo mundo acate y respete. Es muy difícil históricamente ver en qué punto de ese proceso estamos, pero particularmente estoy inclinado por creer que apenas estamos comenzando. Le gusta verse tan bien situado en las encuestas de opinión? La popularidad es para gastársela. No he estado buscando afanosamente ser popular. Tengo un temperamento, entre otras cosas, antipopulista, y soy amigo de que el Presidente se juege y se gaste ese prestigio político.

No espero tener altísimos índices de popularidad en cada uno u otro momento de mi gobierno. A lo que aspiro es a acertar, a estar seguro de que estamos adoptando acciones que tienen un profundo calado en la vida colombiana, que van a incidir en el futuro de esta nación, que van a poder transformar la vida colombiana. Y, seguramente, muchas de esas acciones, así como en esta coyuntura, han resultado populares, en otra pueden resultar menos populares. Dictador yo?: me rio , así responde el Presidente a sus críticos. GAVIRIA INFORMAL Cuál fue el momento más difícil en el proceso de entrega de Escobar? Tuvo dos momentos particularmente amargos: las muertes de Diana Turbay y Enrique Low Murtra. Pensó que las cosas no iban a resultar? Siempre confié en que la política iba a conseguir sus resultados. El momento de más satisfacción? Sin duda fue ver al principal líder del cartel de Medellín entre las rejas, porque era la prueba máxima de que se sometió a esa política y la principal muestra de su eficacia. Con quién compartió esa satisfacción? Con el padre García Herreros que hizo una gestión humanitaria. También con las personas del Gobierno que estuvieron detrás de los detalles y, en particular, con el Director Nacional de Instrucción Criminal, quien condujo las conversaciones con el abogado de Escobar y lo hizo con una gran inteligencia. Merece igualmente comentario el Ministro de Justicia que mucho tiene que ver con la concepción y el diseño de esta política. Ha ido a cine últimamente? Acá en Palacio en la sala de proyecciones, porque no salgo. Usted reza? Sí rezo. Soy católico y rezo, a veces a solas, a veces colectivamente. Tiene algún santo de su devoción ? No. Básicamente creo en Dios.

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