CORREO DEL LECTOR

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28 de mayo 2004 , 12:00 a.m.

María Carolina Acosta Muñoz Fin de lo divino en Tunja? En la pasada edición, No. 913 en la página 21 de espectáculos, se le dio bomboi estrepitoso y exagerado a un evento que realmente no lo merecía y, además, inusual en nuestra ciudad: Un concierto satánico! Se nombraba una tal Banda Ethereal con el CD cessatio a divinis (fin de lo divino) cuya carátula consistía en un crucifijo hecho con huesos y cráneos humanos y un pequeño y bizarro ángel abrazándola.

Tenemos certeza en decir que venían sin sello discográfico y por lo visto, ni siquiera se fijaron en los títulos de las canciones del trabajo musical , dentro de los cuales se encontraban depresión de suicidio y el poder de la pirámide del verdadero señor , entre otros más espantosos....y mucho menos se detuvieron a mirar si este pertenecía a un evento cultural o mas bien satánico que rompe completamente con la idiosincrasia y valiosos esquemas de una región rica en servicio, amor y fe sin entrar en molestos fanatismos religiosos.

Preguntamos: Habiendo tantos eventos para jóvenes y con tan alto índice de suicidios, violencia y carencia de Dios en nuestras vidas, por qué aprueban este tipo de espectáculos en nuestra muy noble y leal ciudad? Más aún, por qué en pleno mes de la Santa Virgen María? Un poco más de respeto por favor! %% Turistas en Chiquinquirá Berenice Tirado Moreno C.C. 63.323.602 de Bucaramanga Menos mal que entidades como la Oficina de Turismo y la Policía de Chiquinquirá sienten pena ajena por los ciudadanos que como el médico Milton García Salinas (ginecólogo) cometen atropellos con los feligreses que visitan la Basílica más linda del país. Incidentes como el que vivimos el pasado 15 de mayo cuando vimos a lo lejos un hombre que trataba de abrir con furia las puertas de nuestro vehículo, que si por él fuera hubiese cogido las puertas a patadas, pues estaba tan endemoniado que no sabíamos si era un amigo de lo ajeno, un loco o uno haciéndose el loco. Sin embargo, decidimos acercarnos y preguntarle qué estaba haciendo ahí, a lo cual respondió de manera desafiante, grosera y grotesca que quitáramos ese tal o cual más vehículo que lo estábamos demorando para poder salir con su carro. Estacionamos nuestro vehículo frente a la calle de la Basílica porque es zona azul y así lo corrobora un letrero. Luego no entendemos porque este señor manda más que las señales de tránsito. A semejante insulto se le unió otro enfurecido y aprovechado hombre, más entrado en años, sin pensar que se dirigían a tres mujeres solas y un niño. Si este señor tiene permiso de las autoridades para que ningún vehículo estacione sobre su garaje pues sencillamente ponga una señal de prohibido y así se ahorraría su mal genio y su perdida de energía. No entendemos como personas como esas ensombrecen la cultura ciudadana de una ciudad tan católica. En nuestra querida Colombia necesitamos hombres de bien que sirvan y utilicen su profesión para ayudar y mejorar y no para que su bagaje intelectual se traduzca en mala educación. El diálogo es sinónimo de civilización. Para exigir un derecho no se necesita atropellar, agredir y generar más violencia, porque de eso nos sobra en nuestro país. Nada que ver este médico con las gentes de bien que apoyan el turismo y se empeñan en forjar, mejorar y contribuir con el desarrollo de esta bella ciudad, que invitan volver a visitarla. De este incidente tiene conocimiento la Directora de Turismo y la Teniente de la Policía.

%% Por Alfonso Leal Barrera C.C. l.843. 863 La corrupción La periodista María Elvira Samper, en su columna de Cambio comenta el dato escalofriante de los tres billones de pesos que, según Confecámaras, fueron a parar el año pasado a los bolsillos de funcionarios públicos. Indudablemente cada uno de estosimpolutosi funcionarios se hizo la idea de que estaban ensu cuarto de horai y que si ellos no aprovechaban, otros lo harían; así que, sin el menor reato de conciencia aportó cada un su granito de arena a esta gigantesca mole de corrupción.

Juzgué un deber ofrecer a los lectores de Boyacá 7 Días el juicioso análisis que de este hecho hace la citada periodista: Los empresarios financian las campañas de los políticos en busca de prebendas. Los políticos colocan amigos, familiares, servidores y conocidos, y en algunos casos hasta hacen alianzas con sus contradictores, bajo el principio de hoy por ti, mañana por míi . Los que administran justicia se dejan aceitar para desviar o prescribir los procesos (la bastardilla es nuestra). Los del común les pasan billete a los policías para evitar multas; los ejecutivosboletai hacen lo propio con los meseros de restaurantes para que los sienten donde puedan ser vistos. Los que tienen carro violan impunemente las más simples normas de tránsito, lo mismo que los de a pie, que cruzan la calle haciendo caso omiso de cebras, semáforos y puentes. Los contribuyentes evaden impuestos con el argumento de que se los roban. Cualquier hijo de vecino se cuela en la fila como si hacerlo fuera un derecho fundamental..

Elocuente racimo de ejemplos nos ofrece María Elvira Samper para que advirtamos cómo la maldita corrupción ha permeado casi todos los nervios de nuestro tejido social! Al leer lo destacado en bastardilla, de inmediato recordé la reciente declaratoria de prescripción del juicio que pesaba sobre el actual Alcalde de Sogamoso y su corona de inmaculados concejales. Cualquiera se puede preguntar al respecto: Y eso de la prescripción del juicio, convierte a esos acusados de peculado por apropiación, en limpios y puros ciudadanos, salvaguardas de los elementales valores de honradez y de honestidad?

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