USU ERA ÍDOLO PORQUE SÍ

USU ERA ÍDOLO PORQUE SÍ

Nunca lo olvidaremos. Independiente jugaba instancias decisivas en la Supercopa y reservaba a los titulares. Afrontaba el torneo local con los suplentes. Las figuras, como es tradicional, iban a la cancha a ver los partidos. Apenas asomaba su esbelta figura de ébano por la tribuna el estadio estallaba en un grito: U-su-riaga... U-su-riaga...! .

13 de febrero 2004 , 12:00 a. m.

Nunca lo olvidaremos. Independiente jugaba instancias decisivas en la Supercopa y reservaba a los titulares. Afrontaba el torneo local con los suplentes. Las figuras, como es tradicional, iban a la cancha a ver los partidos. Apenas asomaba su esbelta figura de ébano por la tribuna el estadio estallaba en un grito: " U-su-riaga... U-su-riaga...!".

Recibía ovaciones por caminar, por estar, por ser...

Aparecía la sonrisa blanca, de dientes perfectos, el saludo tímido. Jugó 63 partidos en Independiente y marcó 20 goles. Ganó tres títulos. Pero fue un amor intenso, nacido a primera vista. Se fue porque quiso, acaso por su naturaleza inquieta y su vida misteriosa, donde la noche imperaba sobre el día. Nunca nos importó ese costado oscuro. Albeiro Usuriaga está en la sagrada galería de los intocables junto a Antonio Sastre, Ricardo Bochini, Elbio Pavoni, Ernesto Grillo, el Negro Rolan, Rubén Navarro, tantos... La diferencia es que el Negro nunca buscó ser un héroe deportivo, jamás se lo planteó. Era ídolo porque sí.

Queda en la memoria colectiva su figura espectacular, su fútbol explosivo, ganador, sus celebrados amagues (hacía que pateaba y no pateaba, enganchaba hacia adentro para sacar luego el zurdazo devastador). La gente llenaba la cancha con una ilusión: "Que se la den al Negro". Querían verlo tomar contacto con la pelota. Algo nos iba a regalar, algo iba a salir de esa mente de niño travieso y desprejuiciado.

"Independiente fue muy importante en mi vida y en mi carrera. Tuve buenos momentos en Colombia, pero me marcaron los títulos en el Rojo. Allí fui feliz y estuve tan cómodo en la Argentina que me sentí un argentino más", dijo una vez. Y se nos infló el pecho de orgullo. Porque lo queríamos mucho, mucho...

Esta es la crónica de una muerte anunciada. Sabíamos de su vida rumbera, del ambiente non sancto que lo envolvía. Igual, la noticia nos noqueó a todos. El cariño del hincha, como el amor de madre, es un manto amplio y piadoso. Se niega a creer. Y menos a aceptar este final con siete balazos a quemarropa.

" Qué malvados...! Usuriaga era bueno como el pan", escribe un lector.

Cientos de cartas y mensajes electrónicos de hinchas de Independiente inundaron las redacciones de los medios argentinos. De Fox, de Olé, de Clarín, de La Nación... El ídolo es siempre un ser maravilloso, inimputable.

Probablemente Colombia llore a este negro lindo más que nosotros. Que quede registrado, en todo caso, que lo hemos querido mucho.

Han llegado muchos futbolistas colombianos a la Argentina. Casi todos alcanzaron el éxito, uno sólo la idolatría: Usuriaga. Y con el debido respeto hacia otros delanteros de su país, ninguno puede comparársele en efectividad, en explosión, en clase. Ni Asprilla, ni Angel, ni el propio Valenciano. Albeiro fue ganador en Colombia, en la Argentina, campeón de la Libertadores, de la Supercopa... Siempre con actuaciones deslumbrantes y goles decisivos. Aún con las ventajas físicas que otorgaba su vida sinuosa, descarrilada.

Cincuenta mil hinchas de Independiente lo aclamaron anoche, antes del partido copero ante Cienciano. Sin jugar. Como cuando entraba a la Doble Visera, se sentaba en una platea y el estadio se venía abajo cantando: " U-su-riaga... U-su-riaga...!" Así extrañan al `palomo Carlos Valderrama "Este es un golpe duro para nosotros y para el pueblo colombiano. No es fácil, Albeiro fue un gran compañero y uno de los muchachos más alegres del grupo. Yo no tengo sino buenos recuerdos de él y de su forma de ser. Fue uno de los jugadores alegres del fútbol colombiano". Juan Carlos Añón Compañero del Málaga (1989-90): "Era muy peculiar en su forma de ser, comunicarse, vestir y jugar. Elegante en el correr. En la conducción del balón y en la frenada era imprevisible, por lo que desequilibraba al contrario. No era muy goleador, pero en su juego se destacaba por la velocidad, el desborde y el regate, que le gustaba mucho a la gente". Francisco Maturana "Es un hecho muy doloroso para la familia del fútbol colombiano. Su nombre quedará siempre en el recuerdo del fútbol de nuestro país, porque Usuriaga fue importante en varias etapas de la Selección y del Atlético Nacional de Medellín. Además era un muy buen futbolista, recordado por su alegría, cuya muerte tan temprana nos acongoja y nos entristece mucho". Giovanni Hernández "Estará siempre en el corazón de los aficionados, por su forma de jugar y porque fue un jugador muy importante para Colombia. No encontramos consuelo con esta noticia, que nos costó mucho creer al principio".

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