SUPER-PIBE

SUPER-PIBE

El estratega. El hombre que dirigió la cazada del cerdo, el que, piedra en mano, corrió detrás del animal y lo acorraló, ayudado por Juan David Posada, otro concursante del grupo de las Celebridades del Desafío 20.04.

30 de mayo 2004 , 12:00 a.m.

El estratega. El hombre que dirigió la cazada del cerdo, el que, piedra en mano, corrió detrás del animal y lo acorraló, ayudado por Juan David Posada, otro concursante del grupo de las Celebridades del Desafío 20.04.

Y no solo para cazar. Carlos Valderrama, cuando pela y parte cocos, le da a cada uno su ración sin que nadie le pida, porque el asunto es de equipo, de hambre general.

Con su melena al viento o enfundada en un gorro negro que tiene el símbolo oriental del ying y el yang (la dualidad, el día y la noche, el hombre y la mujer, el complemento), el Pibe fue un habitante de Playa Baja por varios días. Ese es el lugar al que los concursantes le huyen porque escasea la comida y la comodidad es inexistente. Y fue allá donde, según el redactor que lo debe seguir en la isla, Raúl García, el tradicionalmente parco ex jugador, el hombre del "Todo bien, todo bien" soltó la lengua.

"Contaba de sus paseos cuando pelao , en Pescaíto, cerca de Santa Marta, el sitio de sus afectos, donde nació, y donde están sus recuerdos de infancia. Se convirtió en un gran narrador de este tipo de historias", dice García.

El Pibe está en su ambiente: cerca del mar, con el calor, que le encanta, y la brisa y la arena. "Estar a su lado fue buenísimo para mí. Una cosa era verlo en televisión y seguirle las jugadas, y otra, muy distinta, compartir con él esta experiencia", cuenta Patricia Castañeda, actriz, primera eliminada del grupo de las Celebridades.

Carlos Alberto Valderrama no ha sido, precisamente, un hombre de muchas palabras. Y por eso, el reto de García al seguirlo en la isla es mucho más grande. "Como concursante de las Celebridades, provocó interés desde el principio, al igual que sus compañeros de equipo. Sin embargo, no es de los más extrovertidos". Según García, se volvió importante verlo caminando pensativo por la playa, seguirlo en ese ambiente, o cuando llega de las pruebas y habla de lo que pasó. Corto, escueto, pero lógico. Además, es un tipo mediático, acostumbrado a las entrevistas, a decir lo necesario porque esa es su personalidad. Es un hombre de acción".

Para García, Valderrama ha mostrado su condición humana en la isla. "Su entorno natural es una cancha de fútbol. Ahí se mueve con toda confianza. Pero las circunstancias del programa son otras, con situaciones extremas, tanto físicas como sicológicas, que lo llevan a mostrar sus defectos y virtudes".

Hora de competir.

"Un tipo con tres mundiales de fútbol encima es un superhéroe. Y siempre me dio la confianza suficiente para competir y hacerlo bien. Es el armador del equipo y cuando lo vuelva a ver, lo voy a llenar de besos", dice Castañeda.

Según ella, algo muy importante para el ex capitán de la Selección Colombia es su familia. "Todos llegamos allá sabiendo quién era el otro en el campo profesional. Y cuando nos sentábamos a hablar y cada uno sacaba a relucir sus prioridades, las del Pibe eran su esposa, sus cinco hijos y sus padres".

Hoy, de nuevo en Playa Alta, donde viven como reyes, el Pibe Valderrama sigue hablador, para gusto de García. Y también para su familia en Pescaíto. Alemao Valderrama, de 17 años, sobrino del ídolo y estudiante de bachillerato, lo ve todas las noches. "Ha sabido mantener el equipo. Es el líder en el momento en que se necesita".

Juan David Posada, el modelo antioqueño que participa en el reality y es compañero del Pibe, lo ve como el capitán del equipo de fútbol que siempre quiso tener. "Nunca pensé encontrarlo en una isla y ahora tengo que demostrarle que puedo llegar más lejos".

Mientras tanto, el ídolo sigue siendo contundente. A su regreso a Playa Alta solo comentó frente a la cámara, muy sonriente, antes de empezar a comer en silencio: "Cuando uno gana, los golpes desaparecen. Y cuando se pierde, duran tres días". La voz de la experiencia.

Y lo dice el hombre que al ganar la prueba del miércoles pasado hizo su vuelito de alegría, una actitud de felicidad que, según los que lo conocen, se le ha visto muy pocas veces. Entre ellas durante el partido Colombia-Argentina en Buenos Aires, para la eliminatoria de Francia 98. La selección nacional empataba y el capitán, "Todo bien", se ponía contento.

FOTO/Archivo particular.

El vuelito de alegría, la manera en que el Pibe expresa éxtasis.

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