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EL REY MIGAS DEL ESPINAL

EL REY MIGAS DEL ESPINAL

Un amasijo de plátano verde, cebolla y chicharrones de cerdo, se convirtieron de un tiempo para acá, en el bocado más delicioso y solicitado en la segunda ciudad del departamento.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
13 de abril 2004 , 12:00 a. m.

Un amasijo de plátano verde, cebolla y chicharrones de cerdo, se convirtieron de un tiempo para acá, en el bocado más delicioso y solicitado en la segunda ciudad del departamento.

Eusebio Leal Oliveros es conocido en el Espinal como Cheoi . No tiene mayor riqueza, ni belleza singular, pero con su sonrisa, su carisma y sus delicias gastronómicas, tiene más poder que el mismo alcalde y atrae más que un modelo.

Cheoi nació y se crió en Paraíso Terrenal, una vereda distante una hora del casco urbano. Desde joven le gustó el trabajo de campo, por eso al pasar el tiempo, decidió manejar una máquina de cortar arroz, más conocida comocombinadai .

Se casó enamorado de la espinaluna Cecilia Vásquez, con quien convive actualmente. No tiene hijos. Tal vez por eso, dice el mismo, le queda más tiempo para consentir a su esposa, lo que lo mantiene más vivo que nunca, en estos tiempos, en que ya frisa los 60 años.

En alguna ocasión, estando en Neiva probó una delicia casera a la que llamaban Juan Valerio. Era una bola de patacona triturada con cebolla picada y pedazos de chicharrón. Al regresar al Espinal, Cheoi y su esposa se propusieron elaborar estas delicias, solo que le cambiaron el nombre al de Migasi .

En un pequeño local del centro del Espinal comenzó su negoció que ya completó seis años con un éxito rotundo. El pedido más pequeño que hace una persona es de cinco migas. Aunque hay empresas que hacen pedidos especiales de 50, 60 o más migas.

Su sabor es indescriptible, pues es una extraña combinación entre patacona saladita, chicharrón adobado y cebollita picada. El secreto está en que el plátano esté frescoi , diceCheoi , siempre sonriente.

Lo mismo opinan las decenas de clientes que diariamente llegan hasta su negocio por una miga. Contrario a otros negocios,Cheoi tiene horarios. De ocho de la mañana a 12 del día y de tres a seis de la tarde. Los días festivos no trabaja, pues piensa que el descanso es sagrado.

Cheoi y su esposa no están solos. Les ayudan dos personas más, que aseguran que tienen un patrón de lujo. Amable, servicial y alegre. El por su parte, dice que es más la satisfacción del cliente que la ganancia para el negocio, por lo que combina su afición por la gastronomía con el trabajo en la combinadai .

Lo único cierto es que del Espinal no se puede uno ir sin tomar chicha de Jacinta y migas de Cheoi .

Foto:Eusebio Leal Oliveros, en su negocio, donde la delicia son las migas de pataconas y chicharrón.

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