LOS AMOS DE LA GUERRA EN EL LLANO

LOS AMOS DE LA GUERRA EN EL LLANO

En medio de estrictas medidas de seguridad, comunicaciones radiales cifradas y un misterio exagerado, Miguel Arroyave, Arcangel , y otros tres miembros del estado mayor del Bloque Centauros de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc) aparecieron de la nada. (VER MAPA: ZONAS DE INFLUENCIA)

30 de mayo 2004 , 12:00 a.m.

En medio de estrictas medidas de seguridad, comunicaciones radiales cifradas y un misterio exagerado, Miguel Arroyave, Arcangel , y otros tres miembros del estado mayor del Bloque Centauros de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc) aparecieron de la nada.

(VER MAPA: ZONAS DE INFLUENCIA).

En una oficina de tablas que tienen en un pequeño pueblo, Arcángel -que hasta hace unos meses se paseaba tranquilo por Bogotá- se sentó con sus demás hombres a describir la guerra que libran contra las Farc y las condiciones que exigirán para su eventual desmovilización.

Su rostro es distinto al de las fotos que aparecen en informes de inteligencia en los que lo acusan de narcoparamilitar y de coordinar la distribución de insumos químicos para el procesamiento de la coca, cargos que él rechaza. Los otros comandantes son tan desconocidos, que al menos uno de ellos pasa los controles del DAS con su propia cédula (ver recuadro).

"Aunque estamos en la misma negociación con las Auc, nuestra situación es totalmente diferente a la de otros bloques. Estamos en plena ofensiva. Aquí combatimos contra los más duros: Jojoy , Romaña , el frente Juan José Rondón y el Estado Mayor del Bloque Oriental (Embo)".

Este es el discurso de los jefes del Centauros, que a pesar de estar hablando de paz con el Gobierno siguen librando una guerra a gran escala en los dominios tradicionales de las Farc como Calamar (Guaviare), Mapiripán y Uribe (Meta). Le han arrebatado a esa guerrilla amplias porciones de territorio mediante una táctica de tierra arrasada que tiene a los paras en la picota internacional por sus violaciones a los derechos humanos y el DIH.

"No podemos esperar a que la paz nos coja gordos y dormidos y tampoco podemos dejar a su suerte a la población que puede ser ajusticiada por las Farc. Así, nuestra desmovilización sería un problema hasta para el Estado, un mar de sangre que terminaría por desprestigiarlo", aseguraron el pasado martes en reunión con dos enviados de EL TIEMPO.

De los detalles de cómo han logrado el control que exhiben, no hablan. Cuando se les mencionan masacres, motosierras o asesinatos selectivos guardan silencio o intentan justificarlos alegando que se trataba de "auxiliadores" de la guerrilla.

Llegar a ellos tomó 4 días, en un viaje que se inició en San José del Guaviare y que culminó en Villavicencio, a través de una red de carreteras en las que este grupo -el segundo más grande de las Auc- deja en evidencia su poderío en una vasta zona en donde la última autoridad que hace presencia son los 4 policías apostados en la salida de Puerto Concordia, a 40 minutos de San José.

Región para.

El Trincho -un caserío al que se llega tras superar varios retenes, que se recorre a pie en 10 minutos, que tiene más bares que viviendas y una iglesia sin cura- marca el inicio del territorio hoy en manos paras .

En ese caserío y en varios kilómetros a la redonda, la autoridad se llama Lucas , un urabaense de 36 años que exhibe sus credenciales -hombres y armas- cuando llega algún foráneo. "Soy el comandante del frente Guaviare del Bloque Centauros".

El suyo es uno de los 6 frentes del Centauros, agrupación que dice dominar parte del Guaviare y tener influencia en Meta, Casanare, Cundinamarca, Boyacá y Tolima, este último en asocio con Daniel .

Para esa colonización militar que les tomó 3 años, dicen haber armado un ejército de 6 mil hombres cuyo sostenimiento vale 86 mil millones de pesos anuales (1,2 millones de pesos por hombre), el equivalente al pasivo pensional de Bogotá, en donde también operan.

Con esa tropa, parte de la cual merodea a sus anchas por El Trincho, han perpetrado acciones sangrientas como las masacres de Piñalito, Mapiripán y la de Puerto Alvira, entre otras muchas que incluso admiten: en El Trincho, por ejemplo, está quien dice haber sido el "jefe militar" cuando la masacre de Mapiripán (1997), en la que durante 5 días los paras asesinaron a al menos 20 civiles, señalándolos de auxiliar a la guerrilla.

Esa misma tropa también sostiene una operación de exterminio contra el para Martín Llanos, del grupo rival Autodefensas Campesinas del Casanare, y afirman haber llegado a 4 de los 5 municipios de la otrora zona de distensión en el Caguán.

"Ya estamos en Uribe, La Macarena, Mesetas y Vistahermosa", dice Andrés Camilo , el jefe político.

Sobre mapas trazados en un papel visualizan el paulatino desplazamiento al que han sometido a las Farc del otrora territorio en el que esta guerrilla actuó -paradójicamente, aláigual queáhoy lo hacenálos paras - como amos y señores.

De hecho, también como lo hicieron las Farc, los paras hacen otro tipo de presencia.

Con acento paisa y 10 escoltas que lo siguen como su sombra, El Viejo , miembro del estado mayor -y encargado de "logística y asuntos comunitarios"- pasó 2 horas midiendo con escuadra las calles centrales de Pueblo Seco, a 3 horas de El Trincho.

Se trataba, explicó, de organizar un lugar que según los planes de su organización, está destinado a crecer.

En otro sitio (Casibare) ordenó que el conductor de un campero bajara del techo a un borracho y a varias muchachas que llevaba de sobrecupo a Puerto Lleras. "Somos hasta secretaría de tránsito", se jactó Andrés Camilo .

Kilómetros más adelante El Viejo mostró un puente en construcción que -asegura- se lo ganaron a través de terceros en una licitación que adjudicó el Invías. Igual mecanismo usaron para crear una cooperativa que exporta plátano a Canadá y cuyas instalaciones mostraron.

Un par de días antes también habían abierto las puertas de una escuela de entrenamiento: "Antes los enviábamos al Urabá, ahora exportamos combatientes", anotó Lucas .

Solo el ruido de los helicópteros militares rompía la sensación de dominio absoluto del que las autodefensas parecieran gozar en la región sin que las autoridades se percaten. Las tres ocasiones en que aparecieron los aparatos, los paras corrieron nerviosos a esconder sus carros y hasta Andrés Camilo cambió rápidamente su camuflado por ropa de civil.

La táctica.

Tras culminar el viaje, en la entrevista con el estado mayor, volvieron a recalcar que no piensan parar los ataques contra la guerrilla. "Entendemos que el cese de hostilidades solo favorece a los civiles. Por eso, entre otras cosas, frenamos el reclutamiento", dicen. Hace cerca de un mes, empero -según información oficial- fue detenida una veintena de hombres, presuntamente reclutados en el Valle para el Centauros.

Si bien Arroyave y Andrés Camilo confirmaron su ida a Santa Fe de Ralito, a la concentración de jefes de las Auc, el estado mayor advirtió que propondrá un desmonte progresivo y para ello le están dando a su plan militar lo que llaman "visos sociales y políticos".

"Para contener el retorno de la guerrilla planeamos sembrar 30.000 hectáreas de palma africana, una especie de muro de contención. El proyecto sigue, pero ahora trabajarán en él madres cabeza de familia, ex cocaleros, desplazados y familiares de combatientes. Sería una forma de reinserción y también de resarcimiento a nuestras propias víctimas", dicen.

La otra estrategia -tan polémica como la anterior- es la de plantear que quienes se desmovilicen entren a trabajar al proyecto agrícola y que quienes no tengan antecedentes judiciales formen un cuerpo de seguridad legal que, coordinado con autoridades, proteja la zona y a los reinsertados.

Unas convivir?, se les preguntó. Pero prefirieron no contestar.

Desde su óptica, el proyecto de palma sería su modelo de sustitución de coca y frenaría el torrente de dinero que les aporta el narcotráfico, un monto al que tampoco accedieron a referirse. Aseguran que se trata tan sólo del impuesto de gramaje.

Pero la presencia de narcocultivos, cocinas (laboratorios donde se procesa) y la economía de la coca son evidentes.

Tal vez por eso dicen estar preparados para que a su proyecto "legal" le lluevan acusaciones de "ser un lavadero de dólares".

No niegan sin embargo que el plan tiene objetivos militares -de contención- y político-sociales estratégicos.

Es más, lo piensan como un proyecto de pequeña sociedad propia, sin oposición ni disidencias, aun si se desarman.

"Estamos por formar una derecha fuerte", concluyó Arcángel , hablando del contenido socio-político del proyecto que, de resultar como lo planean, constituiría la legalización de lo que han hecho todos estos años en una comunidad completamente bajo su control.

FOTO/Alvaro Sierra.

1- El proyecto de palma ya lo echaron a andar y actualmente es custodiado por decenas de combatientes.

2- En cientos de kilómetros a la redonda, los paras se mueve en el Llano a su anchas sin que las autoridades se percaten.

3- Aunque dicen que frenaron el reclutamiento reconocen que en sus escuela formaron cientos de combatientes que están en todo el país.

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