ANALIZAN EMERGENCIA AMBIENTAL

ANALIZAN EMERGENCIA AMBIENTAL

Después de sortear el paso por una carretera salpicada de cráteres , en un ambiente donde la ruana luce con la bota pantanera y la chicha se vende en botellas no retornables de gaseosa, el alcalde Mayor Luis Eduardo Garzón se internó el pasado fin de semana en las goteras de Usme, para cerrar su cuarto recorrido por las localidades, dentro del programa Bogotá en Movimiento.

31 de mayo 2004 , 12:00 a.m.

Después de sortear el paso por una carretera salpicada de cráteres , en un ambiente donde la ruana luce con la bota pantanera y la chicha se vende en botellas no retornables de gaseosa, el alcalde Mayor Luis Eduardo Garzón se internó el pasado fin de semana en las goteras de Usme, para cerrar su cuarto recorrido por las localidades, dentro del programa Bogotá en Movimiento.

A ocho kilómetros del viejo pueblo, por la vía a San Juan de Sumapaz, lo esperaba la comunidad de la vereda El Destino, reunida en el colegio, para comentarle las necesidades más apremiantes de este sector.

Una ambulancia para no tener que cargar los enfermos en cualquier camión a la media noche y contar con servicio médico, además de medicamentos, todos los días de la semana.

Mejor dotación para el colegio, donde los estudiantes se quedan sin saber qué es un laboratorio de física ni de química. Programas de capacitación y estudios intermedios para que los bachilleres no emigren a la ciudad como desempleados, ni se vean obligados a trabajar de jornaleros o empiecen a formar parte activa del conflicto armado, fueron las principales peticiones en salud y educación.

También le solicitaron la creación de programas de distribución de alimentos y centros de acopio, para que los cultivadores de papa, arveja, habas, etc., no tengan que vivir sometidos a las condiciones que les imponga la Central de Abastos, Corabastos. "Muchas veces uno se ve obligado a regalar las cosechas, después de haber invertido grandes cantidades en químicos y fertilizantes, porque cuando uno ya está en Corabastos no puede regresarse otra vez cargado, entonces tiene que aceptar lo que le ofrezcan", dijo Fernando Tunque, campesino de la región.

Sin embargo, en Usme, las más grandes preocupaciones giraron alrededor del medio ambiente. Del impacto que genera el relleno sanitario de Doña Juana para la salud de los pobladores más cercanos. Sobre el procedimiento que debe adelantarse para la descontaminación de 27 millones de metros cúbicos de agua que formaron tres lagunas en territorios de canteras, durante el desbordamiento del río Tunjuelito en Febrero del 2002.

A esto se agrega la manera como la ciudad se mete en el campo. "Y me llamaron la atención -anotó el alcalde Garzón-, algunas denuncias ambientales que tienen un componente militar. No quiero emitir juicios de valor ni mucho menos. Sin hacer escándalo, vamos a mirar con cuidado el tema. Aquí se habló, por ejemplo, de polígonos que pueden estar ubicados muy cerca de escuelas o colegios. Voy a poner el tema en la agenda de esta semana para conversarlo con el Gobierno Nacional, el Ministerio de Defensa, el Ejército y la Policía, porque tanto la seguridad como el medio ambiente son muy importantes para todos", agregó Garzón, sin descartar la posibilidad de decretar una emergencia ambiental en esta localidad.

Del colegio El Destino, el alcalde salió con el compromiso de iniciar la construcción de un hospital de segundo nivel, con una inversión que pasa los 28 mil millones de pesos, un plan de salud integral que va más allá del concepto de brigadas, y cambios radicales en la contratación para que la atención de especialistas y medicamentos se consigan dentro de la localidad.

Y en la tarde del sábado -mientras estaba pendiente de la votación del Plan de Desarrollo, que le otorga 1,1 billones de pesos de presupuesto a Usme-, Garzón atendió de primera mano a centenares de bogotanos que llegaron hasta el barrio La Aurora para contarle sus inquietudes. Aquí escuchó de todo: señoras preocupadas porque a sus casas se entran las culebras y los ratones, porque el recibo de la luz llega muy caro, porque faltan puentes peatonales, o porque necesitan un CAI con urgencia, como se lo manifestaron los líderes de los barrios Alfonso López y del sector de La Reforma.

La conclusión, al final de esta cuarta jornada, fue la necesidad de crear un plan para aquella Bogotá rural que se encuentra relegada, y aprovechar sus recursos para integrarla.

"Encontré que en Ciudad Bolívar el problema es de hambre, y veo que en Usme, que está muy cerca, hay muchos productos del campo. Eso nos incida que las localidades deben funcionar integradas, tanto en sus necesidades como en sus recursos", concluyó Garzón.

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