TLC Y COMPETITIVIDAD

TLC Y COMPETITIVIDAD

El solo inicio de negociaciones del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (TLC) ha generado un remezón competitivo. Algunos incluso señalan que más que el acuerdo mismo que se negocie con este país, sin duda muy importante por las oportunidades de desarrollo que abrirá, lo que realmente requiere el país es preparar la economía, sus instituciones y empresas para que sean competitivas. Esto es más urgente frente a la posibilidad cierta de continuar profundizando el libre comercio con la Unión Europea y otros países en los próximos años. Aunque la apertura, la ampliación de mercados latinoamericanos y el aprovechamiento de los sistemas de preferencias han venido estimulado procesos de ajuste en la producción y comercialización para el mercado interno y externo, un Tratado con el principal socio comercial del mundo, obliga a optimizar los procesos de reconversión productiva y a agregar mayor valor a los bienes y servicios ofrecidos.

28 de mayo 2004 , 12:00 a.m.

El solo inicio de negociaciones del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (TLC) ha generado un remezón competitivo. Algunos incluso señalan que más que el acuerdo mismo que se negocie con este país, sin duda muy importante por las oportunidades de desarrollo que abrirá, lo que realmente requiere el país es preparar la economía, sus instituciones y empresas para que sean competitivas. Esto es más urgente frente a la posibilidad cierta de continuar profundizando el libre comercio con la Unión Europea y otros países en los próximos años. Aunque la apertura, la ampliación de mercados latinoamericanos y el aprovechamiento de los sistemas de preferencias han venido estimulado procesos de ajuste en la producción y comercialización para el mercado interno y externo, un Tratado con el principal socio comercial del mundo, obliga a optimizar los procesos de reconversión productiva y a agregar mayor valor a los bienes y servicios ofrecidos.

Resultan interesantes algunos cambios que ha representado el TLC para empresarios de México, como pudo apreciarse en el foro organizado por la Facultad de Administración de la Universidad de los Andes. No serán los bajos costos la clave de la competitividad en el mercado global. Las ventajas resultan más de factores culturales, de conocimiento e información. Abrirse a una cultura globalizada significa no mirar solamente el mercado norteamericano, sino monitorear lo que hacen China, países asiáticos o centroamericanos, por ejemplo, y conocer qué nuevas modalidades de productos y servicios se necesitan y ofrecen en un mercado mundial cambiante, donde grandes y pequeñas empresas tienen espacio para competir. También, destacan los empresarios, con el TLC la gente fue cambiando: el lugar de trabajo dejó de ser la oficina; ahora se viaja más frecuentemente y hay más preparación para procesar e interpretar información útil para llegar a los mercados.

La posibilidad de adaptarse regional o localmente a estas las tendencias globales, depende, a su vez, del manejo eficiente de mayores cantidades de información, financiamiento, socios nacionales y extranjeros, capacitación, infraestructura y marcos regulatorios vigentes. Al respecto es fundamental discutir y desarrollar la denominadainterna para el desarrollo y la competitividadque han planteado tanto el gobierno como los empresarios, para un mejor aprovechamiento de las oportunidades del TLC. Hay por delante una tarea pendiente en múltiples frentes, entre ellos, remover sesgos antiexportadores en materia de servicios, culminar obras de infraestructura, examinar cómo estamos compitiendo con otros países por atraer inversiones, combatir la inestabilidad tributaria, remover factores que generan represión financiera, y adecuar jurídica e institucionalmente al país frente a los compromisos derivados del TLC.

Naturalmente, la negociación misma del TLC será crucial para sentar las bases de un desarrollo competitivo más acorde con las realidades productivas y las diferencias de desarrollo. Plazos de desgravación más largos para determinadas producciones, salvaguardias o medidas para enfrentar distorsiones en la competencia harán parte de la difícil tarea a cargo del excelente equipo negociador de Colombia. También, resulta importante el anuncio de Estados Unidos de una iniciativa de 58 millones de dólares para apoyar el crédito a las PYMES y microempresas en la región andina.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.