LES METIERON TIGRE POR GATO

LES METIERON TIGRE POR GATO

Doña Presentación Gutiérrez de Moreno se enamoró de Sebastián hace dos años, cuando cargó por primera vez a este que un grupo de niños le regaló porque echaba mucha uña .

21 de abril 2004 , 12:00 a.m.

Doña Presentación Gutiérrez de Moreno se enamoró de Sebastián hace dos años, cuando cargó por primera vez a este que un grupo de niños le regaló "porque echaba mucha uña".

"Se lo habían encontrado. A mí me pareció bonito, con esos ojotes, y lo recibí", dice esta matrona de 71 años, que vive en el barrio San Rafael, del norte de Bucaramanga.

Pero la indefensa mascota empezó a cambiar. No pasó mucho tiempo antes de que el animalito hiciera notar que sus preferencias no se dirigían, precisamente, hacia el pan y la leche o los ratones. Poco a poco, y mientras crecía a un ritmo anormal, hubo que empezar a darle carne y pollo como dieta exclusiva.

Hoy, con su metro y 20 de largo, Sebastián dista mucho de ser aquel lindo gatito . Pero ni sus pronunciados colmillos ni sus largas uñas curvas cambian el hecho de que el tigrillo es, en palabras de doña Presentación, un integrante más de la familia, conformada por ella, su hijo, de 50 años, su nuera, y una nieta de tan solo 3 años.

Los Moreno le acondicionaron un espacio en el patio trasero de la casona, en donde permanece encadenado. Las noches las pasa en una jaula.

Con su tamaño, aumentó su apetito. Come dos veces al día, en especial pollo. Comprar las dos presas (y cocinarlas, porque a Sebastián no le gusta la carne cruda) es una renta alta, dice doña Presentación, que calcula que su manutención le ha costado hasta ahora más de millón y medio de pesos. "Imagínese, a veces no compramos ni para nosotros. Pero uno no lo puede dejar aguantando hambre".

El gatito que hace dos años tomaba tetero junto a la bebé de la casa, recibe a los extraños con un gruñido capaz de helar la sangre. Con el paso de los días, la familia ha empezado a tenerle miedo al felino. Tanto, que doña Presentación lo acaricia de lejitos y siempre con el cuidado de mantenerse fuera del alcance de sus filosos colmillos.

"Nos preocupa que se suelte -comenta Margarita Romero, nuera de doña Presentación-. Ya ha pasado, pero hemos estado aquí y uno como que saca valor para agarrarlo. Pero nos da miedo que se suelte un día en que esté mi hermana, que no lo sabe manejar, o la niña".

Por ese motivo, los Moreno se vieron forzados a aceptar un hecho innegable: el tamaño y el apetito de Sebastián lo han convertido en una carga y en un riesgo.

Así, afirman, pusieron su caso en conocimiento de la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga (Cdmb), con la esperanza de hallarle un nuevo hogar al felino.

Pero esperaron en vano. "De eso hace como un año -cuenta Margarita-. Se demoraron y ni siquiera venían. Luego por fin vinieron y como vieron que estaba bien cuidado, dijeron que mejor lo dejaban porque no tenían un sitio adecuado para él".

Al respecto, Elkin Briceño, integrante del Consejo Directivo de la CDMB, asegura: "Es una situación compleja, porque son más los animales que hay en cautiverio que las capacidades de la institución de poderlos recuperar".

El grupo de Fauna Silvestre de la corporación mantiene en su finca de Floridablanca (Santander) a cuatro tigrillos a los que espera rehabilitar para la vida silvestre. "Estamos esperando, pero no hay espacio para poder recibir uno más", indica Briceño.

Ramsés Caicedo, integrante del grupo de Fauna Silvestre, dice: Nosotros fuimos hace mes y medio y les pedimos paciencia. Los zoológicos del país están al tope; nosotros desafortunadamente no tenemos capacidad. Es un asunto presupuestal".

Según él, no es posible pensar en liberar a Sebastián porque está habituado al cuidado de sus amos.Se moriría porque no sabe cazar, puntualizó.

Mientras se resuelve su traslado, doña Presenta sigue alimentándolo con la certeza de que tarde o temprano va a haber una dolorosa separación. "A mí me da mucho pesar que se lo lleven, pero sí quiero que esté en un sito en donde no tenga que estar amarrado. Para mí es como otro hijo".

FOTO/Christian Plazas Rueda.

Doña Concepción y Margarita quieren a Sebastián pero a medida que ha ido creciendo lo van queriendo más de lejitos , a causa de sus filosas uñas y sus poderosos colmillos.

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