EL FUTURO DE LAS PANDILLAS

EL FUTURO DE LAS PANDILLAS

Hace siete años, el pandillero Rasputín, el popular y temerario personaje de Pandillas, guerra y paz (interpretado por José Urley Rojas) guerreaba en las calles de Bogotá a su modo: iba a Corabastos a buscar el sustento de Claur, Camilo y Angie, sus hijos. Hoy, a sus 32 años y otro hijo y el actor confiesa sin ningún pudor que era cotero y sus jornadas transcurrían entre pesados bultos de papa.

03 de septiembre 2004 , 12:00 a. m.

Como toda una generación de jóvenes de Ciudad Bolívar, José Urley vivió de cerca fenómenos como el pandillismo y la violencia urbana, flagelos que se trataron con crudeza en la serie, que llegó a la TV no sólo para plasmar la realidad intentó cambiarla.

Con el elenco hicimos diez desarmes de pandillas en ciudades como Manizales, Popayán, Girardot, Florencia, Villavicencio, Cali, Medellín y Bogotá. Recogimos más de 5 mil armas , afirma Gustavo Bolívar, libretista del seriado producido por Telecolombia, que se emite por RCN a las 10 p.m.

Tras cinco años al aire, Pandillas terminará. Las últimas escenas se grabaron en el Centro de Estudios Superiores de la Policía y fueron el operativo en el que los personajes se entregaron a 40 uniformados.

Según Marío Mitrotti, director de la producción, el capítulo final se emitirá en mayo del año entrante. Pero como existe la posibilidad de que el horario cambie a la emisión diaria, entonces la serie acabaría en diciembre , anota.

Una puñado de muchachos talentosos que fueron recogidos de las calles de Ciudad Bolívar dieron como fruto a los hoy actores del programa, que aunque en un principio fueron considerados actores naturales, hoy se consideran profesionales: Aunque al llegar a Pandillas no había hecho nada en la TV, tuve un proceso de formación en teatro, con profesores como Guillermo Olarte o Saúl Solórzano , anota Iván Darío Aldana, que hace el papel de El Champú.

Por eso odian el término actor natural , Grandes personajes del cine han nacido ahí, en la calle, en la realidad . Que seamos de Ciudad Bolívar no significa que sólo sirvamos para papeles de delincuentes , dice Urley.

Por su cuna humilde fueron estigmatizados argimentando que eran pandilleros y cometían delitos. Si fueron testigos del desarrollo de varias pandillas pero no pertenecieron a ellas.

De no ser por el proyecto de Pandillas al cine, hoy no tendrían nada que hacer.

También aguardan que la segunda versión de la serie se haga realidad. El futuro es incierto, pero esperamos que la gente que sabe de nuestro talento nos colabore , dice Iván, padre de Valentina (4 años) y de un bebé que viene en camino.

Pandillas nació a raíz de una encuesta del Gobierno en 1999 sobre muertes violentas en el país. Se decía que el 10 por ciento de crímenes por del conflicto armado, y el resto de violencia callejera , recuerda Bolívar. Averiguó en Medicina Legal que la mayoría de estos crímenes ocurren por la violencia intrafamiliar.

La realidad que mostramos en Pandillas fue menos dura... Muchos de mis amigos cogieron las armas para no dejar morir de hambre a sus familias; y los que consiguieron empleo trabajaron 20 días sin paga y volvieron a robar. Esa violencia hace parte de la problemática que se vive aquí , afirma Urley, quien en dos años se volverá a postular para edil de su localidad.

Ahora Iván es consciente de que ese mundo crudo les pertenece, y por eso lo deben cambiar. En mi barrio lideré los trabajos comunitarios que hacía el coronel Leal, donde con muchas pandillas se hicieron talleres de resolución pacífica de conflictos. Así, algunos terminamos aquí, en el mundo del arte , finaliza.

REALIDAD CRUDA La continuación de Pandillas, guerra y paz en cine será con todas las de la ley, con más dramatismo y planteamientos humanos más profundos, enmarcado en una violencia más cruda , asegura Mitrotti.

Ya está lista la materia prima del filme, que son 130 páginas que acabó de escribir Bolívar, quien anota que aunque la puesta en escena podría tener algo de ficción, la realidad y el lenguaje serán más bizarros.

Y para TV ya se tiene la base argumental. La pandilla está en la cárcel y recibe un indulto del Gobierno, pues solo sus integrantes pueden rescatar de las entrañas de la ciudad a un extranjero importante... , dice el escritor.

FOTO/Felipe Caicedo EL TIEMPO La escena final muestra la entrega de la pandilla integrada por Champú (en la foto) Rasputín y Pecueca, entre otros.

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