Secciones
Síguenos en:
SIGMUND FREUD, CON DISCO DURO

SIGMUND FREUD, CON DISCO DURO

Puede parecer traído de los cabellos, pero la psicoterapia computarizada ya está lista, para infortunio de algunos psicoterapeutas. Es el intento más reciente por hacer que un remedio tan trillado sea más atractivo para los usuarios y, además, disminuya los costos de la organización por concepto de salud mental. Según el periódico estadounidense The New York Times, docenas de compañías en Estados Unidos, incluyendo a Walt Disney Company y Beatrice HuntWesson, así como Pacific Bell, están ofreciendo a los empleados afectados por el estrés, una oportunidad de seguir funcionando, a pesar de sus problemas.

Según una encuesta de Wyatt Company, consultores en beneficios para empleados, actualmente, los empleadores pagan un promedio de 245 dólares al año por empleado por atención en el área de salud mental. Hay un dato aún más preocupante, y es que algunos estudios indican que la mayoría de este dinero se gasta en una minoría de empleados, en terapias a largo plazo.

El programa de computador fue creado por Roger Gould, un psiquiatra clínico de la Universidad de California en Los Angeles, quien dirige un centro de consejería para clientes empresariales.

El programa, que se diseñó pensando en que las personas no se queden en terapia para siempre, está instalado para terminar en diez sesiones y tiene un costo entre 600 y 800 dólares (en Estados Unidos).

Para el empleado sin experiencia o definitivamente reacio, el proceso le parecerá más semejante a interactuar con un libro de auto-ayuda que a revelar el contenido de su alma.

Los empleados que buscan ayuda a través del programa de ayuda a los empleados de su compañía, pueden ser remitidos confidencialmente a uno de los siete centros Gould que existen en el área de Los Angeles.

Después de una breve consulta con un terapeuta, los clientes de primera vez son conducidos a una habitación privada. Se coloca un disco dentro del computador, y empiezan las preguntas.

Existe poco lugar para las diferencias que pueden hacer crecer las cuentas de honorarios en las terapias tradicionales. El computador pregunta qué es lo que está causando la tensión, y luego ofrece a los participantes una lista que incluye de todo, desde soledad, hasta no obtener lo que desean de la vida. O el participante puede teclear una respuesta.

Cada respuesta activa una serie de preguntas adicionales del computador. Si una persona afirma que se siente insatisfecha con su trabajo, es posible que a continuación, el computador le pregunte si siente que lo están presionando o no está recibiendo suficiente apoyo. Si la respuesta es afirmativa, se le preguntará cómo se siente.

Al final de la sesión de cuarenta minutos, el computador ofrece al paciente un diagnóstico con base en sus respuestas y sugerirá el área en la que se debe trabajar.

El terapeuta humano del empleado recibe una hoja impresa que le indica las señales de peligro, tales como tendencias suicidas o depresión. Se supone que las respuestas del paciente deben seguir siendo confidenciales.

Durante las sesiones posteriores se forzará al empleado a reducir la lista de inquietudes y concentrarse en un área que deba cambiarse.

Lo que sucede con frecuencia en la terapia tradicional es que se cuentan historias de la vida personal y alguien escucha, lo cual hace que la persona se sienta bien, pero quizás no produzca ninguna mejoría , dijo Gould a The New York Times. Agregó que el trabajar en primer término con el computador ayuda a identificar temas en los que el terapeuta puede concentrarse posteriormente.

Afirmó que las personas le hablan al computador sobre incesto, abuso, porque no hay vergenza cuando lo único que hay que hacer es oprimir un botón. Un terapeuta necesitaría varias sesiones para obtener la misma información .

Aunque algunos de sus colegas se muestran menos entusiasmados, Gould dice que sus terapeutas son entrenados cuidadosamente en la utilización del programa y están conscientes de sus limitaciones.

El computador solamente se utiliza en combinación con la consejería cara a cara, como una forma de iniciar la discusión. Funciona mejor en problemas relacionados con estrés y la familia.

El Centro Gould no usa el sistema de cómputo para tratar alcohólicos ni individuos que están tomando medicamentos contra la depresión. Y dado que las personas están más dadas a buscar ayuda profesional cuando están en crisis, también se tiene gran cuidado en asegurarse que una persona está lista emocionalmente para asimilar las reflexiones que puede generar el computador.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.