Secciones
Síguenos en:
UN MAL COMIENZO EN RUSIA

UN MAL COMIENZO EN RUSIA

El presidente ruso, Boris Yeltsin, perdió ayer la oportunidad de convertir la Conferencia Constitucional en el órgano que reconcilie a las fuerzas políticas en torno a un único proyecto de Constitución para Rusia. Junto con el presidente del Parlamento, Ruslan Jasbulatov, que se vio obligado a abandonar la sala después de que parte de los presentes impidiera con abucheos su intervención, se fueron de la Conferencia no sólo sus partidarios sino también muchos de los que seguían a Yeltsin.

El líder de la oposición centrista, Vasily Lipitski, dijo que creía que nos reunían para discutir el proyecto de Constitución, pero resulta que sólo se nos permite debatir las enmiendas (al texto de Yeltsin) que nadie sabe quién preparó . La mayoría de los representantes se enteró ayer de que sólo la primera y última sesión serán plenarias y todas sus labores transcurrirán en grupos aislados, sin que los participantes de las distintas comisiones en que se ha dividido la Conferencia puedan asistir a otras reuniones.

También los periodistas se encontraron con sorpresas: nada semejante se recordaba en Moscú desde los tiempos de las sesiones secretas del desaparecido Comité Central del Partido Comunista de la URSS (PCUS).

La prensa, cuya acreditación fue muy restringida, tuvo diversos pases que sólo les permitió acceder a ciertas partes del edificio.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.