Secciones
Síguenos en:
VIDA PARA LA CIÉNAGA GRANDE

VIDA PARA LA CIÉNAGA GRANDE

El hombre miró fijamente al cielo, se santiguó y moviendo los brazos como aspas de poderoso motor lanzó la red que, cual enorme mariposa con las alas abiertas, fue a caer diez metros más allá. El silencio fue roto únicamente por el revolotear de un asustado pato que emprendió la huida. Mientras tanto, el hombre, semidesnudo, torcía su boca desdentada mientras jalaba la red. Sus sospechas se confirmaban otra vez: el día era malo, los peces no caían.

Es por eso que muchos tienen fincadas sus esperanzas en la recuperación del caño Clarín, que corre paralelo a la carretera Barranquilla-Santa Marta por más de cuarenta kilómetros, la cual se convertirá en la tabla de salvación para la ciénaga Grande de Santa Marta.

Las esperanzas están fincadas en los técnicos del Proyecto de Rehabilitación Colombo-Alemán para Recuperación de la Ciénaga Grande de Santa Marta (Pro-Ciénaga), brazo ejecutor del proyecto que lidera la Corporación Autónoma para el Desarrollo del Magdalena (Corpamag).

Horst Saltzwedel, codirector alemán del proyecto, está optimista por los primeros resultados una vez se logró reabrir el caño Clarín en Palermo, en la margen derecha de la carretera Barranquilla-Ciénaga.

Allí, ingenieros de la división hidráulica de Corpamag, le abrieron una boca de cinco metros de ancho al río Magdalena. Por ahí le entran a la ciénaga cuatro mil litros de agua dulce por segundo, lo que le permitirá a algunos hortelanos rehacer sus pequeñas huertas.

Se esperan resultados más alentadores cuando se amplíe la boca del caño, hasta permitir la captación de veinte mil litros por segundo. Y aunque el proyecto apenas comienza (solo a mediados de 1994 se hará la primera evaluación), Salzwedel calcula que antes de cinco años revivirán los mangles (la parte más afectada por la salinización).

Crece la migración La recuperación del mangle es fácil, según Salzwedel, lo cual permitirá repoblar la ciénaga de mojarras, lebranches, bocachicos, lizas y róbalos.

La ciénaga Grande de Santa Marta tiene 3.400 kilómetros cuadrados, de los cuales 800 corresponden al complejo de ciénagas de Pajaral, la isla de Salamanca y un laberinto de caños sobre los cuales tienen jurisdicción los municipios de Puebloviejo, Remolino, Salamina, El Piñón, Cerro de San Antonio, Pivijay, Fundación, Aracataca y Ciénaga (Magdalena).

La ciénaga vio afectado su equilibrio hídrico hace veinte años cuando el Ministerio de Obras Públicas decidió abrir la carretera Barranquilla-Ciénaga, pero no tuvo en cuenta el impacto ambiental sobre el espejo de agua.

Sin embargo, el factor determinante para el deterioro de la ciénaga, según Hernando Sánchez Moreno, director de Corpamag, fue el estrangulamiento de la navegación fluvial, que taponó los caños.

Entonces, la ciénaga se salinizó, murieron los mangles y los peces. Si antes de ese fenómeno de allí se sacaban diez mil toneladas anuales de pescado, hoy solo son 2.200.

También se perdieron más de 200 kilómetros cuadrados de manglar y algunas poblaciones lacustres, con tradición pesquera de más de 500 años, están a punto de desaparecer por la migraciones hacia Puebloviejo, Tasajera, isla del Rosario y Pamira, entre otros sitios.

Sobre este aspecto, el antropólogo Julio Barragán, coordinador de Desarrollo Social de Pro-Ciénaga, dijo que la población más afectada es Nueva Venecia, que hace diez años tenía 400 viviendas palafíticas y hoy sólo cuenta con la mitad.

Recuperar y controlar Sin embargo, agrega Barragán, el imán de la pesca es tan grande que los pescadores nunca abandonan la ciénaga, pues prefieren andar por los alrededores que emplearse como trabajadores de la construcción o empleadas del servicio doméstico en Santa Marta, Ciénaga o Barranquilla .

Ninguna de esas poblaciones dispone de servicios públicos, no existen escuelas y ni siquiera la Iglesia se acuerda de nosotros , dijo Carmen Manjarrés, quien desde setenta años sólo conoce la ciénaga, el cielo y el mar.

El programa de recuperación de la ciénaga el primero de tipo ambiental que el Gobierno Nacional ha buscado financiación con la banca mundial compromete a Corpamag, al Instituto de Investigaciones Marinas de Punta Betín (Invemar), a la Sociedad Alemana de Cooperación Técnica (GTZ) y al Consejo Regional de Planificación (Corpes).

En el marco de este proyecto, Corpamag y la GTZ acaban de inaugurar una estación en Tasajera, la cual sirve de apoyo logístico a los técnicos.

El proyecto pretende, además, mejorar las condiciones de vida de los pescadores. Pro-Ciénaga trata de evitar la utilización de medios ilícitos de pesca como el boliche (redes de tejido muy apretado que impiden a los peces pequeños escapar cuando son atrapados).

Para controlar la degradación de la ciénaga con los desechos agroindustriales de los 47.500 kilómetros cuadrados en cultivos de banano, café y la palma, Corpomag firmó varios convenios con los cultivadores, quienes se comprometieron a proteger los ríos.

Así y aunque todavía el panorama de la ciénaga Grande es oscuro, como la piel de sus pescadores, muchos confían en que el Clarín comience a sonar, trayendo buenas nuevas para los 200.000 habitantes que la rodean.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.