MANCUSO: DESTAPE O SUICIDIO

MANCUSO: DESTAPE O SUICIDIO

Aparte de su pelea con Castaño -o al menos su marcado distanciamiento-, otros medios no recogieron las declaraciones que Salvatore Mancuso concedió a El Colombiano, en las cuales, además de aclarar que no hubo atentado contra su otrora aliado y amigo del alma, suelta una cantidad de cosas impresionantes.

28 de abril 2004 , 12:00 a.m.

Aparte de su pelea con Castaño -o al menos su marcado distanciamiento-, otros medios no recogieron las declaraciones que Salvatore Mancuso concedió a El Colombiano, en las cuales, además de aclarar que no hubo atentado contra su otrora aliado y amigo del alma, suelta una cantidad de cosas impresionantes.

1) Recuerden que nuestra presencia en el conflicto político armado ha estado orientada específicamente a que nuestras tropas controlen estratégicamente los corredores de movilidad de las guerrillas. Mancuso, pues, insiste en que las autodefensas suplen un vacío que no han sido capaces de llenar las fuerzas de seguridad del Estado. Y habilidosamente señala que nunca nadie nos ha pedido que ejerzamos este control sobre las rutas de exportación de drogas ilícitas, cultivos, laboratorios, etc. . Y que por el contrario son ellos -los paras - quienes les han ofrecido a los Estados Unidos y a la comunidad internacional esa ayuda en la erradicación de cultivos ilícitos, sin haber recibido respuesta. Como dicen, vivir para ver!.

2) Además de mostrar su disposición a iniciar desmovilizaciones graduales con el fin de fortalecer las instituciones del Estado y consolidar la política de Seguridad Democrática del presidente Uribe, Mancuso deja entrever que existen sectores del Ejército que mantienen su connivencia con grupos paramilitares, ya que en su reportaje alude a que sus fuerzas hacían presencia donde el Estado no la ha tenido o aun teniéndola no cumplía con su función constitucional y las guerrillas se movían como Pedro por su casa . Dos preguntas: significa eso que en aquellos departamentos - específicamente de la Costa Norte- de donde la guerrilla desapareció los paras siguen actuando como Pedro por su casa? Si ello es así, la población de tales zonas desea seguir contando con la protección -explicable pero indebida e ilícita- de las autodefensas, temerosa de que, si estas no se han ido, la guerrilla vuelva a resurgir con todo tipo de retaliaciones?.

3) En cuanto hace a negociaciones que conduzcan a posibles acuerdos de paz, Mancuso expresa que así como ayer aceptamos el desafío de enfrentar la guerra que nunca quisimos , hoy la situación es distinta y anhelan reincorporarse a la vida plena sobre la premisa de que la justicia no será un instrumento de venganza. Añade que se perdonó al M-19 cuando solamente con el Palacio de Justicia tendría suficiente para que no hubiera sido nunca amnistiable ni indultable y se va lanza en ristre -equivocadamente, a mi juicio- contra personas que considera que influyen para que un acuerdo de paz semejante al del eme no se dé con los paramilitares. Reiteramos ante los legisladores del país que las celdas carcelarias de Nueva York o Bogotá no serán el destino final señalado por los Fruhlings, Vivancos, Petros, Gallones y Molanos , e insiste en que la única negociación válida debe ser de tipo político con garantías jurídicas, y no jurídica y de sometimiento a la Justicia .

4) Aunque Mancuso y su gente rechazan no solo la extradición sino también la cárcel de Cómbita o semejantes, su actitud parte del principio de que la única negociación seria se presentará cuando el Gobierno asuma sus responsabilidades reales, con hechos palpables de seguridad en las diferentes regiones y cumpla mínimamente con su función social y económica, lo que significa que nos sustituya, como nosotros de facto lo hemos sustituido a él .

Sospecho que, con este reportaje, los paras , representados por el jefe del Bloque Norte de las Auc, se la ponen difícil al Gobierno, pues el hecho de considerarse movimiento político insurgente era tesis para plantear no públicamente -por desafiante-, sino en diálogos que hoy parecerían volverse más estériles que los que en su momento tuvo Pastrana con las Farc. De alguna manera, el Gobierno ya respondió, a través de Sabas Pretelt como ministro delegatario (justo cuando el Presidente estaba en Washington con Bush), al manifestar que la política de las extradiciones con Estados Unidos se mantiene inalterable.

La inquietud, en consecuencia, es que como con los paras se está al borde de alcanzar un punto muerto en materia de conversaciones, si llegara a ser así, qué pasaría? Vuelven las masacres y crímenes con motosierra o eso era exclusividad de Castaño? Y, en dado caso, qué puede hacer el Ejército, sin descuidar de paso los demás frentes de lucha que lo mantienen hoy absorbido en otras guerras?.

El norte del Jockey.

Interesante la figura fiduciaria propuesta a los socios del Jockey Club de Bogotá para la adquisición de una histórica casa en el norte -recursiva y funcional- como sede alterna, ya que la idea es preservar la vieja casona del centro. En próximos días se reunirá la asamblea de socios, ojalá para ratificar a su activa y diligente junta directiva y discutir la nueva sede que seguramente traerá nuevos aportantes y el regreso de desertores.

posgar@eltiempo.com.co

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