EL AÑO DE LA RUPTURA: 1998

EL AÑO DE LA RUPTURA: 1998

Con la llegada de los canales privados, en 1998, la historia de la TV se partió en dos. Caracol y RCN ganaron la adjudicación de los dos canales. Dejó con esto de primar el sistema mixto, en el que el operador de la red era Inravisión (el Estado) y del contenido se encargaban los programadores privados, un canal educativo y cultural y varios regionales.

11 de junio 2004 , 12:00 a.m.

Con la llegada de los canales privados, en 1998, la historia de la TV se partió en dos. Caracol y RCN ganaron la adjudicación de los dos canales. Dejó con esto de primar el sistema mixto, en el que el operador de la red era Inravisión (el Estado) y del contenido se encargaban los programadores privados, un canal educativo y cultural y varios regionales.

El negocio de la industria se transformó y la torta publicitaria se tuvo que repartir entre más interesados. Los regionales y las programadoras se vieron afectados porque gran parte de los anunciantes pertenecían a los grupos económicos, dueños de los canales privados. Y la debacle no se hizo esperar.

Los programadores de los canales públicos (Uno y A) poco podía hacer frente a unos canales privados que, además de su solvencia económica, podían mover sus espacios con libertad, armar franjas de programación, interrumpir programas o no emitirlos y otros beneficios de los cuales ellos no gozaban. Entonces acudieron a las famosas televentas que les garantizaron recursos para sobrevivir, pero les ahuyentaron audiencia. Además, les vendieron a los privados algunos de sus programas, con lo que perdieron contenido.

Dos años después de haber iniciado operaciones, los privados acapararon el 80 por ciento de la audiencia y la misma proporción de pauta publicitaria. El resultado: de las 23 programadoras que obtuvieron concesiones en la licitación de 1997, a noviembre del 2002 solo 12 seguían vivas. Unas entraron en concordato y otras pagaron sus deudas y entregaron sus espacios. Como consecuencia, quedaron muchos espacios vaciós que Audiovisuales, la programadora del Estado, asumió con programas repetidos, ahuyentando con esto aún más televidentes.

El año pasado, cuando solo quedaba una programadora en el Canal A, se decidió pasarla al Uno y convertir el A en Señal Colombia Institucional. A la licitación de espacios del Uno se presentaron cuatro concesionarios que programarán el canal durante por los próximos 10 años: Colombiana de TV con NTC, Sportsat con Jorge Barón TV, CM& y RTI con Programar.

Panorama desolador, según Daniel Coronell, director de Noticias Uno y de Yamid Amat, del Noticiero CM&, quienes opinan que hoy el Uno está completamente desarticulado con esfuerzos aislados de los cuatro concesionarios. "Seguimos con un sistema de retazos que no se puede cambiar porque Jorge Barón no quiere", afirma Amat. Barón, por su parte, siempre ha dicho que mientras no exista un socio estratégico que aporte los recursos, no se podrán unir. Por ahora, cada uno sigue en su esfuerzo. Coronell dice que continuarán aportando variedad al canal, mientras Amat apela a la imaginación para crear programas.

Por todo Bogotá.

Aunque la Comisión Nacional de Televisión habilitó 55 frecuencias para adjudicarlas a igual número de municipios, en 1998 se recibieron cuatro propuestas y solo una cumplió con las condiciones: Casa Editorial El TIEMPO S.A. El 19 de marzo del 99 comenzó a operar Citytv.

Bogotá, con sus defectos y cualidades, sus dichas y sus tristezas, sus dolores y sus esperanzas, ha sido el set más importante de este canal, cuya filosofía es "menos estudio, más calle". El canal nació de un modelo de televisión local del grupo canadiense ChumCity, creado en 1972. Desde su comienzo, el canal se convirtió en una alternativa porque les apostó a formatos y estilos frescos y a la continua búsqueda de innovación.

PASADO Y FUTURO.

Gabriel Reyes, presidente del Canal RCN, lo que más extraña del pasado son las series nacionales que se emitían las noches de los domingos. Y mirando hacia delante, dice que se debe analizar el papel de la televisión abierta la nueva tendencia de que un solo medio emita datos, televisión e Internet. Sobre su canal dice que se seguirán especializando en la generación de contendido no solo de telenovelas.

Por su parte Iván McAllister, presidente del Citytv extraña la falta de claridad en las reglas de juego que existían antes de la entrada en operación de los privados: "Los concesionarios espacios sabían a qué atenerse. Había un mercado sano y una demanda creciente que les permitió desarrollarse y consolidarse como empresas de TV. Eso se borró de un plumazo con la nueva TV". Por esto espera que hacia futuro, haya consistencia reglamentaria "porque ha pasado que hay prebendas que favorecen a los que tienen vínculos o dependencia directa del Estado. Así esto insostenible". Concluye que, además, sino se da una recuperación económica del país y de inversión publicitaria, solo se prolongará más la crisis que ha traído como resultado que "no haya cama para tanta gente".

Finalmente Paulo Laserna, presidente del Canal Caracol, opina que.

novedad/ ya llegan a dos millones de hogares.

De Colombia para hispanos en el exterior.

Los domingos, a las 4 p.m., los colombianos que viven en Nueva York pueden sentarse a ver un partido de fútbol originado en El Campín de Bogotá. Es lo nuevo de TV Colombia, una señal que, al igual que la de Caracol Internacional, emite programación nacional a través de sistemas de cable para casi dos millones de hogares hispanos residentes en el exterior.

"Este proyecto empezó a gestarse hace dos años, con operadores que querían llegar al creciente público colombiano e hispano", cuenta Sofía Herrera, gerente de TV Colombia. El Canal RCN y Citytv son los socios de este canal que empezó a funcionar hace un año y presenta la mejor programación, y la más representativa, de cada uno.

Hace tres meses, se estrenó la señal de Caracol Internacional que, además de sus producciones para Colombia, tiene al aire dos programas deportivos los fines de semana exclusivamente para los televidentes en el exterior. Llega a E.U., Ecuador, Bolivia, República Dominicana, Venezuela, Nicaragua, México, Panamá, El Salvador, Honduras, Guatemala y Costa Rica. Sus representantes estiman que lo ven cerca de 850.000 personas.

Por su parte, TV Colombia asegura que llega a 900.000 hogares en Estados Unidos. Otras 100.000 familias ven su programación en Inglaterra, España, Francia, Italia, Holanda, Suiza, Suecia, Israel, Panamá, Costa Rica, México, El Salvador y Perú.

La aceptación por parte de los televidentes, según ejecutivos de ambos canales, se debe a la calidad de sus producciones, porque hay programas en vivo y porque los acerca al país.

"RCN y Caracol sembraron una buena fama de la TV colombiana y se están viendo los resultados", dice Herrera, quien anuncia que pronto TV Colombia empezará a producir programas exclusivamente para quienes vean el canal. Además, ya comenzó la comecialización de pauta publicitaria.

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