UN RUMOR QUE SE VOLVIO NOTICIA

UN RUMOR QUE SE VOLVIO NOTICIA

La bióloga marina Clara Lucía Sierra era una funcionaria más del Gobierno Nacional hasta que saltó a la fama por cuenta de un presunto incidente en un viaje del Presidente de la República. Clara Lucía era la directora del Parque Nacional Corales del Rosario hasta hace quince días, cuando el Ministerio del Medio Ambiente la separó del cargo. Aunque no hubo explicación oficial, varios medios de comunicación, entre ellos EL TIEMPO, asociaron la salida de la bióloga con una visita sorpresiva que realizó el Jefe de Estado a isla El Tesoro, donde se encuentra el parque, el domingo 11 de enero. El miércoles 21, después de que se echó a rodar un rumor en una sección de farándula en televisión, el periódico informó que dicha visita le habría costado el puesto a la directora..., (porque Uribe) encontró la vivienda destinada para los presidentes del país ocupada por Sierra y varios familiares .

01 de febrero 2004 , 12:00 a. m.

La bióloga marina Clara Lucía Sierra era una funcionaria más del Gobierno Nacional hasta que saltó a la fama por cuenta de un presunto incidente en un viaje del Presidente de la República. Clara Lucía era la directora del Parque Nacional Corales del Rosario hasta hace quince días, cuando el Ministerio del Medio Ambiente la separó del cargo. Aunque no hubo explicación oficial, varios medios de comunicación, entre ellos EL TIEMPO, asociaron la salida de la bióloga con una visita sorpresiva que realizó el Jefe de Estado a isla El Tesoro, donde se encuentra el parque, el domingo 11 de enero. El miércoles 21, después de que se echó a rodar un rumor en una sección de farándula en televisión, el periódico informó que dicha visita le habría costado el puesto a la directora..., (porque Uribe) encontró la vivienda destinada para los presidentes del país ocupada por Sierra y varios familiares .

La ex funcionaria envió una solicitud de rectificación a este diario porque la noticia es falsa, pone en juego mi ética y me causó perjuicios morales, sociales y económicos . Clara Lucía asegura que no estaba con sus parientes en la isla, que nadie utilizó la casa presidencial y que en una residencia del parque sí había un grupo compuesto por un científico holandés y sus acompañantes, quienes desarrollaban un proyecto sobre arrecifes fósiles. Sierra señala que la presencia de los investigadores en el sitio no era un secreto porque la coordinadora de actividades de la Casa de Huéspedes de Cartagena había sido enterada por su oficina. El corresponsal de EL TIEMPO en esa ciudad, uno de los periodistas que intervino en la elaboración de la nota, le dijo a la Defensora que supo del caso por la propia ex directora del parque, que lo llamó para justificar sus actuaciones. El reportero le avisó a un compañero en Bogotá y éste, a través de la sección Política, consultó con asesores del Presidente. El artículo, que se publicó a dos columnas en página interior, menciona, en efecto, fuentes de la Casa de Nariño. En la noticia se consignaron algunas declaraciones de Clara Lucía. El 22 de enero, un día después de que estalló el escándalo, se amplió el tema en la edición regional de EL TIEMPO Caribe con una entrevista a la directora saliente.

Hasta aquí los hechos. Pero subsisten las dudas: pese a que los reporteros escucharon sus argumentos, es justo el reclamo de la ex funcionaria?.

Se lesionó su buen nombre? Si es así, quién o quiénes son los responsables? Los periodistas, las fuentes o todos ellos?.

Para tratar de responder las preguntas sin sesgos, me desprendí durante unas horas del título de Defensora, volví a la reportería, confronté versiones, hablé con los visitantes de la isla El Tesoro, con funcionarios de Palacio, con observadores, periodistas y, desde luego, con Clara Lucía Sierra. Encontré lo siguiente:.

1. En la isla estaban seis personas que llegaron tres o cuatro días antes que el Jefe de Estado. Ellas habitaron la casa del parque.

2. Los visitantes eran: el profesor Thomas van der Hammen, doctorado en paleoecología, octogenario director de la Fundación Tropenbos, dedicada a la conservación de bosques tropicales con la financiación del Ministerio de Cooperación Internacional de Holanda; la esposa septuagenaria del profesor; el director de la entidad en el país, Carlos Alberto Rodríguez, biólogo PhD en Ciencias Naturales y miembro de juntas directivas de organismos estatales. La esposa de Rodríguez, doctora en antropología e hija del profesor van der Hammen. Y las dos hijas de esta pareja.

3. Los ocupantes de la isla estaban allí por invitación de la directora del parque, una de cuyas funciones es impulsar proyectos de investigación.

4. No es cierto que hubiera un incidente con el presidente Uribe. De hecho, no se percató de nada extraño , dice alguien que permaneció a su lado. Dos días antes habían arribado al lugar empleados de la Casa de Huéspedes para adelantar labores de limpieza. Miembros de seguridad también estuvieron en la isla con anticipación, como corresponde a sus funciones.

5. No hubo enfrentamientos entre escoltas y visitantes. Tampoco peticiones de desalojar el lugar por eventuales peligros para la integridad del Mandatario .

Entonces, de dónde surgen los datos sobre un supuesto abuso de confianza de la bióloga? Cuando intenté averiguarlo, las fuentes se esfumaron, no pusieron la cara . Es evidente que ni periodistas ni fuentes verificaron las consejas. El profesor van der Hammen es una autoridad en la materia, recibió la Orden de San Carlos por los servicios prestados a Colombia; ha merecido otros honores, fue maestro en universidades europeas de los especialistas nacionales en medio ambiente y ha sido consejero de varios ministros. Cabe la posibilidad de que, además de la investigación, disfrutara de unos días con su familia. No se lo debe la Nación después de cuarenta años y decenas de libros dedicados a sus bosques?.

Quién se tomó el trabajo de pedir su identidad? Al parecer, armaron el lío los papistas que acostumbran hacer méritos con el Papa. Ellos cometieron un irrespeto con el profesor y fueron arbitrarios según todo lo indica con una profesional que goza de fama de buena funcionaria. En cuanto a los reporteros de EL TIEMPO, no son responsables por las decisiones de los superiores de la señora Sierra. Pero sí lo son por creer a ciegas en sus fuentes y por no ahondar en los temas.

Para ser justos, hay que admitir que la noticia del periódico fue cuidadosa porque le adjudicó a fuentes del Palacio de Nariño lo que a la postre resultó una mentira, y porque incluyó el punto de vista, un tanto confuso, de la perjudicada. Faltó una mirada desconfiada al principio y, más adelante, precisar la información.

El Manual de Redacción advierte: Todo periodista debe estar alerta... Ha habido casos en que alguna fuente de la mayor idoneidad y seriedad ha suministrado datos falsos o parcializados, lo cual puede dar origen a un rumor o a un error. En tales casos, quien suele pagar las consecuencias es el periodista y su diario, y muy raramente la fuente .

Deflector@eltiempo.com.co

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.