PREDICCIONES DE GUERRA 2004

PREDICCIONES DE GUERRA 2004

En el año que comienza, dicen expertos, el gobierno de Alvaro Uribe tendrá funcionando casi a plenitud su máquina de guerra, la cual ha ido armando y poniendo a prueba durante el primer año y medio de su gestión.

02 de febrero 2004 , 12:00 a. m.

En el año que comienza, dicen expertos, el gobierno de Alvaro Uribe tendrá funcionando casi a plenitud su máquina de guerra, la cual ha ido armando y poniendo a prueba durante el primer año y medio de su gestión.

Mientras tanto, el mapa de los movimientos estratégicos de los militares, de la guerrilla y de las autodefensas se ha transformado radicalmente, entre otras, por la estrategia de seguridad democrática, por una fumigación a chorros y un titubeante proceso de paz con los paras .

Para entender lo que puede pasar en el año 2004, EL TIEMPO publica hoy los puntos de vista de dos de los más serios estudiosos del conflicto colombiano.

Alfredo Rangel, quien tras cerca de 10 años de trabajo independiente decidió crear una fundación, Seguridad y Democracia, para tomarle el pulso al día a día del conflicto.

Y Román Ortiz, quien con más de una década de analizar procesos de terrorismo desde su natal España, hace cuatro años se metió de lleno a estudiar el conflicto colombiano y lo sigue haciendo ahora como profesor del Cede de la Universidad de los Andes.

Llevar la guerra a la selva es la apuesta más dura.

En el 2004 se empezará a desarrollar la estrategia de llevar la guerra a la selva con operaciones de Fuerzas Especiales, pequeñas unidades tipo comando entrenadas y equipadas para penetraciones profundas en territorio enemigo durante largos periodos de tiempo. Su propósito es identificar y ubicar blancos de importancia estratégica, destruirlos o comunicar la información clave en tiempo real a unidades superiores, las cuales deberán neutralizarlos.

La confianza en el éxito de esta ha llevado al comandante del Ejército, general Martín Orlando Carreño, a prometer que al final del año presentaría su renuncia si no se logra la captura de un miembro del secretariado de las Farc.

Llevar la guerra a la selva constituye la apuesta más dura que se han planteado en muchos años las Fuerzas Militares y durante el presente año se empezará a saber si es posible desvertebrar las cúpulas de grupos armados ilegales y si ello producirá un quiebre en la dinámica del conflicto. Al final del año una primera evaluación definirá el rumbo estratégico del Estado por muchos años.

Estatuto inoperable.

El Gobierno se empeñará en la reglamentación del llamado estatuto antiterrorista. Podría ocurrir que el uso de estas facultades extraordinarias se limite tanto que se reduzca a situaciones absolutamente excepcionales y con controles que las pueden hacer inoperables. En este caso, el Congreso habrá optado por quedar bien con todo el mundo: con el Gobierno, porque aprobó la reforma, y con los críticos, porque en su reglamentación las dejó inutilizables.

Pero también puede suceder que primen el pragmatismo y la urgencia que lo inspiró y que pueda usarse para neutralizar acciones de los grupos irregulares. Aún así, su aplicación estará sujeta a ajustes de la Corte Constitucional y es posible que su utilización no brinde los resultados espectaculares que espera la opinión.

Política con paras.

Probablemente la falta de un consenso nacional sobre las condiciones y la oportunidad para la desmovilización de los paramilitares se interponga con el éxito de una política en este sentido. Esto se podría expresar en la aprobación de una ley de alternatividad penal que sea inaceptable para los paramilitares o que produzca su división. El proceso tendrá una significativa incidencia en la seguridad, pues si se rompe y se acaba la tregua, probablemente las masacres, el desplazamiento forzoso y los enfrentamientos entre grupos paramilitares rivales se podrían incrementar.

Prueba ácida.

En lo que tiene que ver con el narcotráfico, el gran reto del Gobierno es igualar o superar la meta de 130.000 hectáreas de cultivos ilícitos fumigadas durante el año 2003. Aún así, la prueba ácida estará en que el volumen de cocaína y heroína colocado en E.U. se reduzca en una proporción semejante. De no ser así, los cuestionamientos a la eficacia de la estrategia empezarán a ser los más fuertes y se impondría la búsqueda de otras alternativas, de interdicción.

Contra Lucho y con el Eln.

La guerrilla continuará su repliegue táctico en el 2004, pero podría aumentar su actividad política y militar. Las Farc tendrán que intensificar su proselitismo político en zonas de mayor presencia, con el fin de dificultar el avance de las tropas gubernamentales y de evitar la consolidación de su presencia una vez replegada la guerrilla.

Podría ser una opción atractiva para las Farc dificultar el orden público en Bogotá para neutralizar las posibilidades de gestión exitosa a un alcalde como Luis Eduardo Garzón de extracción de izquierda y que ha rechazado la lucha armada en un intento más de la guerrilla de demostrar que por las vías legales no hay posibilidades de cambio.

Las Farc tal vez profundizarán su alianza con el Eln en zonas como el oriente antioqueño, Arauca, Sur de Bolívar y Norte de Santander. Será muy improbable que el Eln, cuya dependencia militar y económica de las Farc es creciente, inicie por cuenta propia acercamientos con el Gobierno, a pesar de las señales enviadas por el presidente Uribe en su encuentro con Felipe Torres , dirigente eleno.

La Seguridad Fronteriza.

No se puede descartar un agravamiento progresivo de la situación con Venezuela. La provocación de incidentes fronterizos cada vez más graves sería una argucia del Gobierno venezolano para evitar la realización del referendo que eventualmente daría por terminado el gobierno de Hugo Chávez o para alterar sus resultados.

* Extractos adaptados en versión libre del documento Perspectivas de Seguridad 2004 , de la Fundación Seguridad y Democracia, que dirige el politólogo Alfredo Rangel.

EL MOMENTO SE PARECE A EL SALVADOR 1984.

Qué va a cambiar en el conflicto colombiano en el 2004?.

Vamos a ver la continuación intensificada de lo que vimos en el 2003: nuevas operaciones de la Fuerza Pública exitosas; y las Farc desarrollando con mayor intensidad la guerra de guerrillas y acciones terroristas espaciadas en el tiempo.

Cómo la de El Nogal?.

Las Farc están mejorando su capacidad de operar en zonas urbanas. Veremos acciones más o igual de sofisticadas.

Según la Fundación Seguridad y Democracia se podría sentir un impacto fuerte de las Farc en Bogotá por la llegada de Lucho Garzón a la alcaldía...

No estoy de acuerdo porque las Farc se han mostrado muy conservadoras con sus redes urbanas y un incremento radical de las actividades en Bogotá las pondría en riesgo.

Qué papel jugarán las milicias urbanas?.

Las Farc intentan cambiar sus estructuras urbanas y hacerlas más operativas y más impermeables. Es importante la relación entre las Farc y el Ira provisional, la absorción de ese tipo de aprendizaje se ve en las estructuras que las Farc construyeron en la que denominaron la central Bogotá , desarticuladas luego del atentado a El Nogal.

Se habla de que las Farc están en repliegue relativo...

Lo que las Farc han hecho es cambiar el patrón de operaciones volviendo a la guerra de guerrillas y entrar en una etapa de acumulación de fuerzas, para lanzarse a una escalada. Intentan el mínimo desgaste y al mismo tiempo acumular recursos de cara a una escalada para después del 2004.

Qué lo lleva a concluir esto?.

Es inspirador el caso de El Salvador, donde se vivió un proceso semejante, sobretodo a partir del 84 cuando la presión del gobierno salvadoreño- con apoyo de Estados Unidos- se incrementó, la guerrilla pasó a una fase de guerra de guerrillas y luego hizo una escalada general en el año 89.

Y qué resultado tuvo?.

La ofensiva no alcanzó a derrocar al gobierno de Alfredo Cristiani pero puso al Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (Fmln) en una posición de fuerza que luego no pudo aprovechar porque la Unión Soviética le retiró el apoyo. Eso tal vez no ocurriría con las Farc, porque en la medida en que son autónomas militar y económicamente no podrían ser presionadas internacionalmente.

Los tiempos que plantea para la ofensiva tienen que ver con las elecciones?.

Sí. Históricamente las Farc han tendido a actuar con más intensidad en los períodos electorales para influir en los resultados.

Cómo afecta a la guerrilla los golpes que le ha dado el Estado?.

Durante esta fase la iniciativa estratégica está en manos del Estado y este puede quebrar ese periodo de acumulación de fuerzas y evitar que las Farc lancen una escalada militar.

Podría evitarse?.

Sí. Estamos hablando de la lógica estratégica de la guerrilla y no necesariamente esa lógica tiene que salir bien, porque lo que sí es evidente es que el Estado tiene la iniciativa y ha conseguido logros importantes. Los resultados del norte de Cundinamarca son un ejemplo de como se puede debilitar extremadamente la presencia de las Farc en zonas de dominio histórico.

La captura de Simón Trinidad , en este contexto qué significa?.

Para el Estado, desde el punto de vista sicológico, es la demostración de que la dirigencia de las Farc no es intocable, y para la guerrilla supone una vulnerabilidad. Del lado práctico, es la demostración de que en el exterior los insurgentes no están seguros, reduce su margen de maniobra.

Se puede hacerle examen a la estrategia de seguridad democrática al final de este año?.

No creo. Me parece prematuro. La modernización de las fuerzas militares y el desarrollo de la campaña contrainsurgente tienen una dinámica estratégica que no tiene que ver con la dinámica política.

Cree que este año es la prueba de fuego para las unidades especiales de selva?.

Tampoco creo eso. Esas suponen comenzar a operar de forma sistemática en zonas donde la Fuerza Pública no ha estado. Todo eso implica un proceso de aprendizaje.

Cómo ve en este panorama el tema paramilitar?.

En el 2004 va a ser difícil destrabar el proceso de desmovilización paramilitar por dos problemas. Uno, la aternatividad penal: no hay concenso de cómo van a ser manejados los delitos cometidos por ellos. Y el otro problema, que creo que va a ser más pesado, es el de la narcotización de sectores importantes de los paramilitares que se hará más visible.

FOTO.

Mientras Rangel opina que la guerra en la selva es el gran reto de las Fuerzas Militares para este año, Ortiz no lo cree así, pues asegura que eso implica un proceso de aprendizaje más largo.

AFP.

- CARAS.

Alfredo Rangel.

Román Ortiz

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