HIGUITA, TRAS LAS REJAS POR ORDEN DE FISCALÍA

HIGUITA, TRAS LAS REJAS POR ORDEN DE FISCALÍA

René Higuita, el portero de la selección Colombia y arquero titular del Atlético Nacional, medió en un secuestro y ahora está tras las rejas. Ayer, bajo el cargo de negociar la liberación de la hija de un socio de Pablo Escobar, fue encarcelado por orden de la Fiscalía General de la Nación.

05 de junio 1993 , 12:00 a.m.

De acuerdo con las indagaciones de la Fiscalía, el jugador habría servido de mediador para liberar a una hija de Luis Carlos Molina Yepes, considerado como un importante lavador de dinero para el cartel, secuestrada el pasado 30 de abril en Medellín.

Tras su detención, Higuita fue trasladado a la Fiscalía Regional de Bogotá en donde fue escuchado en indagatoria. Luego fue llevado a los calabozos de la Dirección de Policía Judicial e Investigación (Dijin), en donde permanecerá hasta que se resuelva su situación jurídica.

Higuita, del arco a la cárcel La mediación en el secuestro de una hija de un socio del confeso narcotraficante Pablo Emilio Escobar Gaviria puso ayer a René Higuita, portero de la Selección Colombia de Fútbol y guardametas titular del Atlético Nacional, tras las rejas.

El secuestro de la joven, que según el Bloque de Búsqueda obedece a una nueva estrategia de Escobar para obtener recursos, precipitó, aseguran varias agencias de seguridad, la ola de asesinatos que se registró esta semana en Medellín contra los hombres más cercanos al capo.

De acuerdo con la información en poder de las autoridades de Policía y el DAS el secuestro habría sido dirigido por sicarios al servicio de Eduardo El Tato Avendaño. Por servir de intermediario, indican los organismos secretos, Higuita habría recibido 50 millones de pesos.

Ayer, sin embargo, fuentes de la Fiscalía desvirtuaron tal versión y aseguraron que el secuestro de la adolescente tuvo origen en una banda de secuestradores que definieron como puro lumpen de Medellín . Según la Fiscalía, en principio no existen indicios que involucren directamente a Escobar.

Higuita fue capturado en la mañana de ayer bajo el cargo de servir como intermediario y negociador entre los secuestradores y el padre de la menor, un lavador de dólares identificado como Luis Carlos Molina Yepes.

Fuentes de la Fiscalía dijeron que el jugador, que aceptó haber servido de intermediario, negó haber recibido dinero o haberlo pedido y dijo que su gestión se limitó a un acto de buena voluntad.

Con todo, Higuita estaría incurso en un delito grave contemplado en la nueva Ley Antisecuestro que sanciona tal conducta y el no dar aviso a las autoridades.

Las indagaciones de la Fiscalía y del Bloque de Búsqueda indican que el secuestro se ejecutó el pasado 30 de abril en Medellín, cuando un grupo de hombres interceptó a la hija menor de Molina, de 15 años.

Voceros del Bloque de Búsqueda dijeron que el secuestro fue ordenado directamente por Escobar para exigir a Molina la suma de tres millones de dólares. Durante la década de los ochenta, Molina fue un importante lavador de dinero para el cartel.

Informaciones de inteligencia indican que tras el secuestro de su hija, Molina desapareció de Medellín y contactó a Higuita para negociar la liberación.

La Fiscalía dejó entrever que Higuita sí habría sido contactado por Molina a fin de que hiciera llegar a los barrios bajos de Medellín el mensaje de que se pagaría por la liberación de la menor secuestrada.

Según reveló ayer Higuita a la Fiscalía, ese mensaje condujo a que los secuestradores lo contactaran y le indicaran a quién debía entregarse el dinero del rescate. Higuita habría negado conocer personalmente a los secuestradores.

Según indagaciones del Bloque de Búsqueda, sin embargo, el secuestro habría sido ordenado por Escobar en retaliación contra Molina por su supuesta colaboración con los familiares de los Moncada y Galeano para eliminar a los hombres del narcotraficante.

A su vez, los informes de inteligencia indican que Escobar ordenó el secuestro de una hija de Guillermo Builes, importante hombre del cartel, que fue muerta por sus captores.

El servicio secreto dijo conocer del secuestro de otra mujer, hija de Abel Agudelo, empresario del transporte en Medellín. Este también habría sido ordenado por Escobar con un resultado trágico: el asesinato de la víctima durante el cautiverio.

La negociación La retención de Higuita ocurrió hacia las 9:30 de la mañana en su apartamento del barrio El Poblado, al suroriente de la ciudad, donde se recupera de una lesión en su pierna derecha, sufrida hace tres meses en el transcurso de un partido de campeonato en Armenia.

Hasta su vivienda llegaron agentes del Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía y de la Policía, que lo trasladaron al Comando de la Policía Metropolitana. Allí, un Fiscal que se trasladó desde Bogotá lo escuchó en indagatoria.

De acuerdo con la nueva Ley Antisecuestro, aprobada hace 35 días por el Congreso, en el país está prohíbido pagar rescate por la liberación de personas y participar en este tipo de procesos.

En consecuencia, Higuita habría incurrido en el delito de omisión de denuncia contra la libertad individual, contemplado en la Ley 40 de 1993.

También, se conoció que Higuita es investigado porque habría aceptado un gran cantidad de dinero en cheques girados supuestamente por presuntos testaferros de Escobar, cheques que van desde 800 mil hasta diez millones de pesos.

Según la Fiscalía, el arquero permanecerá retenido en forma precautelativa mientras los jueces aclaran su situación jurídica. Para definir su participación o no en el delito, los funcionarios judiciales cuentan con cinco días hábiles.

EL TIEMPO estableció que, tras la detención, Higuita aceptó haber mediado entre los secuestradores de la menor y Molina, para su liberación, la cual se produjo el pasado miércoles en Medellín.

El jugador argumentó que su papel en la liberación hacía parte de un favor que le estaba haciendo a Molina en razón a que éste no había denunciado el secuestro. Lo estaba haciendo por no complicarle la vida , dijo.

La purga Los informes de inteligencia señalan que a partir del secuestro, Molina reorganizó comandos de sicarios para golpear la infraestructura militar y financiera de Escobar, en venganza por la retención de su hija.

Esa gente dijo un vocero del Bloque de Búsqueda se está reactivando en una disidencia de los Pepes para responderle a Escobar por los secuestros. Hay una campaña contra Escobar, por los secuestros .

En tal sentido, informaciones de inteligencia indican que los asesinatos de Carlos Arturo Henao Mejía y Francisco Luis Toro Zuluaga fueron realizados por grupos de sicarios al servicio del ala disidente de los Pepes .

De acuerdo con los informes, Henao remplazó a Hernán Darío Henao, H.H. , muerto por el Bloque de Búsqueda en Medellín, en el manejo y control de las propiedades del capo.

Sobre Toro, conocido al interior de la organización como Toritos , el servicio secreto señaló que servía como asesor de finanzas a la organización de Escobar.

Voceros del Bloque de Búsqueda, dijeron que además de los enemigos generados por los secuestros, Escobar se enfrenta a una presunta división de los integrantes del cartel, tras los conflictos ocurridos en la cárcel de máxima seguridad de Itagí.

En tal sentido, se conoció que el enfrentamiento entre Roberto Escobar Gaviria, Osito , y Jhon Jairo Velásquez Vásquez, Popeye , se suscitó por un problema sentimental con la esposa de un conocido abogado de Medellín.

Al respecto, informaciones de inteligencia en poder de Prisiones señalan la posibilidad de que Popeye y Arete sean objeto de un atentado terrorista al interior de ese centro de reclusión.

Higuita y Escobar: una estrecha relación El 15 de diciembre de 1989 el portero del Atlético Nacional, René Higuita, dejó entrever por primera vez su cercana relación con el capo del cartel de Medellín, Pablo Escobar Gaviria.

En ese entonces Higuita dijo a la prensa italiana que Escobar, considerado como el narcotraficante más buscado del mundo, era un hombre bueno .

Para ese entonces Higuita dijo que Escobar es un tipo que ha logrado hacer uso de los recursos naturales de nuestro país, una tierra en la que crece la coca. Aún los narcotraficantes tienen un corazón .

Un año después, el 10 de julio de 1990, en desarrollo de la Operación Cocorná realizada en el Magdalena Medio, informaciones de inteligencia vincularon por primera vez a Higuita con Escobar.

Para ese entonces las agencias de seguridad dijeron que tras la culminación del Mundial de Fútbol de Italia, Higuita sostuvo un encuentro con Escobar en el Magdalena Medio, dos días antes de la operación policial, en la que el narcotraficante le regaló diez millones de pesos.

En ese entonces las agencias de seguridad establecieron que Higuita era el encargado de canalizar el dinero para el sostenimiento de los animales de la finca Nápoles, situada en Puerto Triunfo, de propiedad de Escobar.

Ese mismo año, tras el secuestro de nueve periodistas, registrado el 31 de agosto, Higuita, de acuerdo con los informes de inteligencia, sirvió de mediador para la liberación de la periodista Azuzena Liévano quien está casada con el locutor de radio Juan Carlos Gonzalez.

El caso más sonado de la relación de Higuita con Escobar sucedió una semana después del sometimiento de Escobar a la Justicia, el 22 de julio de 1991. Entonces, Higuita visitó al narcotraficante en la cárcel de La Catedral, al parecer sin los permisos requeridos, situación que originó la salida del coronel de la IV Brigada, Augusto Bahamón.

Quién es Luis Carlos Molina Luis Carlos Molina Yepes observan informes de inteligencia se habría vinculado al Cartel de Medellín a través de actividades diversas relacionadas con el lavado de dólares.

Su progresiva fortuna le habría permitido convertirse en constructor o inversionista de por lo menos un importante centro comercial en Medellín.

Su nombre apareció por primera vez vinculado al Cartel durante las pesquizas policiales que siguieron al asesinato de Guillermo Cano Isaza, director El Espectador, ocurrido en diciembre de 1986.

Sin embargo, más allá de las informaciones de inteligencia, la participación de Molina con el homicidio nunca pudo ser verificada y ello impidió su vinculación al expediente.

Con posterioridad, las autoridades revelaron la participación de Molina en actividades de lavado de divisas. Sin embargo, solo el año pasado, se le volvió a vincular con homicidio.

A raíz de la muerte de uno de sus hermanos, durante una operación oficial, Molina se habría convertido en uno de los principales coordinadores y financistas del asesinato de agentes de la Policía Nacional y, en particular, del cuerpo Elite en Medellín.

Tras el asesinato de cuatro miembros de las familias de los Moncada y los Galeano, sin embargo, Molina habría huido de Medellín ante la amenaza de ser secuestrado por orden de Pablo Escobar.

Ahora, el secuestro de su hija, liberada 72 horas atrás, le habría obligado a salir por lo menos en forma transitoria de la clandestinidad.

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