COMPARARSE PARA MEJORAR

COMPARARSE PARA MEJORAR

La palabra benchmark en su acepción más elemental hace referencia al punto o índice de referencia estándar, al patrón reconocido de excelencia contra el cual se realizan paralelos y se miden procesos similares, a fin de incrementar su rentabilidad.

03 de febrero 2004 , 12:00 a. m.

La palabra benchmark en su acepción más elemental hace referencia al punto o índice de referencia estándar, al patrón reconocido de excelencia contra el cual se realizan paralelos y se miden procesos similares, a fin de incrementar su rentabilidad.

El "compararse y copiar-adecuar para mejorar" parece convertirse en la regla de oro de las empresas en la actualidad, así como de los equipos de trabajo y los individuos en general, que buscan mejorar continuamente la productividad y la calidad de sus resultados, para de esta forma ser más competitivos. El benchmak es una medida, el benchmarking un proceso de medición mediante un selecto conjunto de indicadores, útil para planear estrategias.

Para Jackson Grayson, Jr., presidente del Centro para la Calidad y la Productividad de los Estados Unidos, con sede en Houston (Texas), el benchmarking "es una comparación continua de nuestros procesos con el mejor proceso (a nivel local e internacional) tanto dentro como fuera nuestra industria".

Y agrega, "es el proceso de comparar y medir continuamente a una organización con respecto a los líderes comerciales de cualquier lugar del mundo para obtener la información que le permitirá tomar las medidas necesarias para optimizar su desempeño.".

Esta observación y aplicación permanente de los mejores y más novedosos métodos conllevan a un redireccionamiento y a lograr una mayor competitividad. Es lo que se conoce como el Sistema Kaizen. Es a así que a nivel empresarial las organizaciones analizan los procesos de la competencia e identifican y adoptan sus mejores prácticas, es decir aprenden de ellas, asimilan conocimientos funcionales, los amplían y poco a poco buscan perfeccionarse y consolidarse en los mercados.

Así lo entendió el Japón a partir de la década de los años 50, se reconstruyó luego de la segunda guerra mundial que lo dejó casi en la ruina y adoptó posteriormente esta política de ser imitador en los diferentes campos, mejorando e investigando, buscando generar a la vez mayor valor agregado, disminuir tiempos y reducir costos al máximo, produciendo excelente tecnología a bajo precio, que poco a poco superó a la competencia y lo llevó a posicionarse en los años 80 de manera sólida a nivel mundial.

El Benchmarking conlleva una investigación seria y profunda de otras empresas líderes u "objetivo" que poseen experiencia suficiente en el ramo; implica efectuar un análisis estructural de la situación, hacer la traducción a la propia organización y adecuar los procesos y procedimientos de la mejor manera posible.

No se trata de simple copia ni de espionaje industrial, es imitación creativa de quienes nos superan y pueden enseñarnos algo novedoso. Se debe aceptar que no siempre se está haciendo las cosas lo suficientemente bién, sino que se pueden mejorar cada vez más y aportar imaginativamente a lo conocido.

No hay que olvidar que lo importante es seguir siendo vigente, actualizarse, modernizarse, estar al día en las innovaciones y los acontecimientos. En una palabra, hay que pensar y actuar con rapidez en un medio cambiante, para sobrevivir en un "proceso de selección natural" como diría Charles Darwin.

Uno de los problemas más difíciles de sortear en la actualidad es el de adaptarse al ritmo del nuevo mundo y alcanzar la competitividad en el desempeño diario. Cierto es cuando se afirma que la persona, equipo de trabajo u organización que no cambia al ritmo dinámico del acontecer diario, lo cambio este marginándolo fuera de la competencia.

Al respecto el profesor Peter Drucker afirma: "El verdadero cambio comienza en uno mismo." Y se proyecta al entorno laboral en el cual nos desenvolvemos. Pero no se trata solamente de cambiar por cambiar, no tendría sentido, se deben determinar con certeza las áreas, procesos, situaciones y aspectos claves o críticos que requieren un pronto reencauzamiento o reingeniería.

Hoy se habla también de benchmarking genérico en clara alusión a la comparación con otros líderes dentro de la misma actividad y a su cultivo satisfactorio.

Lo importante no es solamente imitar sino distinguirse innovando y colocarle singularización empresarial, grupal o personal a cada una de las acciones o a los productos y servicios que se ofrecen. Se trata de adoptar criterios o características diferenciales y crear sistemas o redes de información para un enriquecimiento mutuo dentro del mismo sector, área o conglomerado.

De otro lado, las diferencias en algunas organizaciones se dan también en el entorno, en cómo se relacionan con el, en todo lo que las envuelve e incide directamente en sus planes y programas, no solamente en el producto o servicio que ofrecen tanto a clientes internos como externos.

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