MURIÓ AFICIONADO DEL JUNIOR EN DISTURBIOS

MURIÓ AFICIONADO DEL JUNIOR EN DISTURBIOS

Las celebraciones de las dos últimas clasificaciones del Junior a las semifinales del Torneo de Fútbol Profesional han terminado en tragedia. Anoche, un joven murió cuando un artefacto explosivo le cayó en la cabeza a las afueras del estadio Roberto Meléndez.

03 de mayo 2004 , 12:00 a.m.

Las celebraciones de las dos últimas clasificaciones del Junior a las semifinales del Torneo de Fútbol Profesional han terminado en tragedia. Anoche, un joven murió cuando un artefacto explosivo le cayó en la cabeza a las afueras del estadio Roberto Meléndez.

Según las primeras versiones, luego del triunfo del Junior 3-1 sobre el Huila, que le permitió clasificarse en forma anticipada a las semifinales, hubo disturbios entre barras del mismo equipo cerca del estadio, en la Avenida Murillo con la carrera 9 Sur, frente al estadero La Sede Ñera . Miguel Herrera Redondo, de 17 años, miembro del Frente Rojiblanco, es el nombre de la víctima.

El Comando de la Policía del Atlántico dijo que hubo enfrentamiento entre barras y de una de ellas salió una papa explosiva que golpeó la cabeza de la víctima.

Sin embargo, aficionados dijeron que fue un ataque injustificado de agentes de la policía contra los miembros del Frente Rojiblanco. El periodista Arturo Vega, que edita la revista especializada Tiburones y que dijo estar en el lugar, afirmó anoche por Radio Mar Caribe que no hubo enfrentamiento, sino que todo comenzó por una confusión.

"A una muchacha del Frente Rojiblanco, que celebraba en la calle Murillo, a pocos metros del estadio, le robaron el celular y pidió ayuda a sus compañeros. Estos llegaron y corretearon al ladrón, pero éste huyó. De pronto, aparecieron los motorizados de la policía, creyendo que era una pelea, atacando a los aficionados, incluso a los que estaban en las tabernas aledañas... Vi el muchacho tendido en el piso, cuando se lo llevaron estaba muerto", dijo el comunicador.

Seis meses atrás.

Hace exactamente seis meses, el 2 de noviembre del año pasado, luego que Junior venció al Tuluá y clasificó al último torneo del 2003, dos aficionados, Vanessa Rodríguez y Hansel Poveda, integrantes del Frente Rojiblanco, murieron al desprenderse una baranda de la tribuna sur.

Eran, casualmente, miembros de la misma barra de la que hacía parte Herrera Redondo, a quien apodaban Junior la nueva víctima es estudiante de décimo grado del Colegio Barranquilla. Vivía en el barrio Soledad 2000, en Soledad (Atlántico). Fue atendido en la Clínica de la Policía en la circunvalar.

Foto:.

Alfonso Cervantes/El Tiempo

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.