COMESA, CUATRO AÑOS SIN SALARIOS

COMESA, CUATRO AÑOS SIN SALARIOS

Detrás de la liquidación de la industria metalmecánica Comesa, ubicada en Soacha, y que fue ordenada por la Superintendencia de Sociedades en mayo del 2000, se esconde el drama de 35 de sus ex trabajadores.

03 de mayo 2004 , 12:00 a.m.

Detrás de la liquidación de la industria metalmecánica Comesa, ubicada en Soacha, y que fue ordenada por la Superintendencia de Sociedades en mayo del 2000, se esconde el drama de 35 de sus ex trabajadores.

Desde hace cuatro años, la entidad les adeuda 1.950 millones de pesos por salarios, primas, vacaciones, cesantías e indemnizaciones, que ni la Superintendencia ni el Ministerio de la Protección Social han logrado que les sean pagados.

Esta situación contradice las directrices legales contenidas en la Ley 222 de 1995, la cual exige que, ante una liquidación, los compromisos con los trabajadores son prioritarios, incluso antes de cumplir con gastos administrativos como la venta o la disolución de cualquier firma.

Gamaniel López es uno de los trabajadores afectados. Ingresó a la empresa cuando tenía 26 años y trabajó durante 35 como operario y tornero.

A pesar de haber logrado una pensión para cubrir sus gastos alimenticios, dice que no le alcanza para~terminar de construir la casa en la que vive. Hoy aspira a que le paguen 88 millones de pesos.

López explica que Fidupetrol, la empresa liquidadora, les prometió dejar un 10 por ciento del capital de la empresa para cubrir las obligaciones de los empleados. Este compromiso quedó consignado en el Acta 20 firmada por la junta asesora.

Sin embargo, López dijo que luego de que el documento les fue mostrada, su contenido fue cambiado y el dinero nunca les fue consignado.

Otro ex empleado que vive un drama similar es Carlos Eduardo Vásquez, un ingeniero a quien le adeudan 137 millones de pesos, luego de haberse desempeñado como vendedor.

Trabajo sin sueldo.

Explicó que, desde el 2000 los empleados tuvieron que seguir asistiendo durante dos años a sus lugares de trabajo a pesar de que no los habían indemnizado y no les pagaban sueldos.

Ibamos a marcar tarjeta, y si alguien se negaba a asistir, lo amenazaban diciéndole que le podían cancelar el contrato con justa causa. Así estuvimos casi 24 meses en los que no podíamos trabajar en otra empresa, tampoco podíamos buscar trabajo ni mucho menos lograr otros ingresos. En ese lapso, más de una persona se acabó profesionalmente , explicó López.

Otros trabajadores como José Traslavina Camacho, a quien le adeudan 3 millones; Mario Rubio, que reclama 41 millones, y Rolando Charria Chacón, a quien le deben 65, han tenido que acudir a familiares y amigos para sostenerse porque perdió la casa y no les pudo dar estudio a sus hijos.

Yo dependo ahora de mis cuñados y de lo que me consigo con algunos amigos que me dan trabajo eventualmente en un torno por lo que me pagan 3 mil pesos la hora -cuenta Traslavina, de 60 años, entre lágrimas-. Por el momento confío en que el Seguro Social me apruebe mi pensión para aspirar a vivir dignamente .

Edith Ruiz, representante de Fidupetrol, firma encargada de la liquidación de Comesa, al igual que la Superintendencia de Sociedades, coincidieron en que las conciliaciones con los 200 trabajadores de Comesa se hicieron bajo los principios de igualdad .

Cosa distinta es que algunos de los trabajadores (los 35 que se han mencionado) no las aceptaron, por eso sus pagos se harán con el dinero que deje una subasta que se realizará con algunos de los activos de la firma , dijo Ruiz.

La abogada Consuelo Acuña, que representa a una parte de los trabajadores, se queja de que en el inventario que sería objeto de subasta no fueron incluidos los bienes que tienen un valor que ella califica como considerable y que podrían servir para pagar las acreencias.

Cabe anotar que el resto de trabajadores (cerca de 150) les fueron canceladas sus obligaciones con parte de la empresa y con algunos activos que hoy son de su propiedad y que están explotando a través de la firma Comesa, la cual percibe utilidades por más de 1.000 millones de pesos.

Ruiz agregó que durante la liquidación, Comesa quedó ilíquida debido a que sus recursos superaron los compromisos a los que habían llegado con los trabajadores.

La Superintendencia de Sociedades explicó que el Acta 20 en la que estaba consignada la orden de pagar los sueldos con el 10 por ciento de los activos, y que según los trabajadores fue modificada para que estos no se hicieran efectivos, nunca cambió.

Foto:.

Algunos de los trabajadores han perdido sus propiedades o viven de la ayuda de sus familiares.

Abel Cárdenas / Diario HOY

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