EL ARMONIO QUE DIO A LUZ EL HIMNO

EL ARMONIO QUE DIO A LUZ EL HIMNO

Bajo la custodia de los santos de la iglesia de Nilo permanece el armonio que dio a luz las notas del Himno Nacional.

04 de mayo 2004 , 12:00 a.m.

Bajo la custodia de los santos de la iglesia de Nilo permanece el armonio que dio a luz las notas del Himno Nacional.

El aparato, una especie de piano de marca Dolt Graziano Tubi, que originalmente tenía 40 teclas externas, 60 internas de cinco octavas, y dos pedales, sobrevivió a un vendaval y es exhibido, sin derecho a tocarlo, en el centro religioso.

Este armonio pasó a la historia el 24 de julio de 1887, luego de culminar la misa dominical del mediodía, cuando el músico italiano Oreste Sindici sorprendió a los habitantes de este pueblo cundinamarqués con una melodía suya compuesta para acompañar unos versos escritos por el presidente Rafael Núñez a su esposa, Soledad Román, el año anterior.

Un coro de niños acompañó la música: Oh gloria inmarcesible, oh júbilo inmortal...! .

La tonada, que ese día se interpretó bajo un árbol de tamarindo, fue luego escuchada varias veces por personalidades de la vida nacional y terminó convirtiéndose en 1920 en el Himno Nacional.

A Sindici, que había llegado al pueblo en 1863 invitado por un amigo, los paisajes lo enamoraron tanto que decidió comprar la hacienda El Prado, lugar en el que el armonio permaneció por años. Después, cuando el italiano vendió esa propiedad, el 18 de octubre de 1897, el instrumento musical fue trasladado a la iglesia de Pueblo Nuevo, una vereda de Nilo.

Hace 30 años el armonio casi desaparece cuando un vendaval destruyó la iglesia y lo arrojó a un barranco. Por varios meses la valiosa reliquia quedó allí recostada en la hierba, al sol y al agua, sin que nadie le prestara mayor atención.

Fue Manuel Avila Rodríguez, un anciano de 92 años y quien dice ser sobrino de un ahijado de Sindici, quien con la ayuda del párroco de Nilo recogió sus pedazos, y los entregó a la Alcaldía. Allí estuvo otros meses, hasta que la familia Pastrana Arango, propietaria de tierras en la región, envió el instrumento a Bogotá a una casa de restauración.

Volvió a Nilo en 1989, y desde entonces se exhibe en la iglesia del pueblo como el mayor tesoro municipal y con la prohibición expresa y tajante de que nadie puede tocarlo.

FOTO/Abel Cárdenas HOY.

En este armonio se tocó por primera vez, bajo un palo de tamarindo, el Himno el 24 de julio de 1887.

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