LA MEJOR BANQUERA DE EUROPA

LA MEJOR BANQUERA DE EUROPA

La muchedumbre en la estación de trenes se abre para dejar pasar a Ana Patricia Botín, quien se apresura a tomar un tren rumbo a Córdoba, en el sur de España. Mira, es Ana Botín , susurra una mujer en sus cincuenta, tocando con el codo al hombre que está a su lado. (VER CUADRO: EN ASCENSO UN VISTZO A LA CARRERA DE ANA PATRICIA BOTIN)

21 de septiembre 2004 , 12:00 a.m.

Sin prestar atención, Ana Patricia Botín habla aceleradamente por un celular, preparando sus reuniones. Un asistente que carga un montón de papeles tiene problemas para seguirle el ritmo. tiene tanta energía , refunfuña.

Desde la perspectiva de Botín es justamente esa energía, de la mano de una astuta gestión, la que la ha vuelto una de las mujeres más poderosas de la banca global. Es la presidenta de Banco Español de Crédito, filial minorista de Grupo Santander.

Santander, el mayor imperio bancario español, está a punto de crear un gigante europeo al asumir control del británico Abbey National PLC. La oferta de Santander recibió un espaldarazo la semana pasada cuando HBOS PLC abandonó la batalla y la Comisión Europea dio su visto bueno a la operación.

Pero para los detractores de Ana Botín, su rápido ascenso tiene más que ver con las conexiones de su familia. Los Botín han estado en la gerencia del Santander casi desde la fundación del banco, en 1857, aunque hoy poseen menos de un 3% de las acciones. Su padre, Emilio Botín, ha presidido el banco desde 1986. Emilio Botín, Ana y sus dos hermanos forman parte del directorio de 21 miembros del Santander. En los últimos años, Ana Botín ha estado acumulando responsabilidades, lo que ha generado especulación de que sucederá a su padre, de 69 años, una vez que este se retire.

Quien reemplace a Botín en las riendas del Santander ha sido una interrogante que ha despertado cada vez más interés en los círculos bancarios desde que Santander reveló su oferta por Abbey por 8.200 millones de libras, unos US$14.700 millones, en julio. Se trata de posiblemente la mayor transacción bancaria transfronteriza en la historia de Europa.

Seguirá la familia Botín ejerciendo su enorme influencia sobre la nueva compañía? Si es así, Emilio Botín elegirá a su hija para liderar el banco o estará dispuesto a ceder el control a ejecutivos ajenos al círculo familiar y dejar sólo a Banesto en manos de la familia, como creen analistas y gestores de fondos? Tanto el padre como la hija se negaron a responder si Ana Patricia está siendo preparada para asumir el control del banco. Los dos dijeron que Santander está repleto de ejecutivos competentes capaces de asumir su liderazgo.

Ana Patricia habla cuatro idiomas y trabajó durante siete años en J.P. Morgan en Madrid y Nueva York antes de regresar a España para crear el negocio de mercados emergentes de Santander en 1998.desde abajodice.duro por lo que tengo. Nadie me ha dado nada Las credenciales de Ana Patricia no serían cuestionadas si fuera hombre, dice Robert Tornabell, profesor de finanzas y ex decano de la escuela de negocios Esade en Barcelona y quien trabajó para los Botín en el programa de formación del banco. Ana Botín esfuerte y una de las banqueras más innovadoras de Europa actualmentedice.

El período de Botín en América Latina no parece confirmar su desempeño, dicen los críticos. En 1994, Botín asumió la responsabilidad de desarrollar las actividades de banca de inversión en México, Venezuela, Colombia, Chile, Brasil y Argentina. Y entre 1997 y 1999 estuvo a cargo de la adquisición de bancos comerciales en cinco de esos seis países.

Analistas y gestores de fondos dicen que Santander perdió cantidades enormes de dinero en banca de inversión en Latinoamérica, en actividades que van desde la negociación de valores a la acelerada expansión llevada a cabo durante el período. Los analistas dicen que determinar la magnitud de las pérdidas es difícil porque el banco movió de manera constante de una subsidiaria a otra las actividades dentro de su balance. No hubo nada irregular en dichos movimientos, pero dificultó las comparaciones anuales.

Ana Patricia asegura que las operaciones de América Latina de Santander tuvieron un buen desempeño bajo su liderazgo.conjunto, obtuvimos ganancias cada añodice, aunque reconoce que el banco no siempre fue rentable en cada país y en cada actividad.

En los informes anuales de Santander, la utilidad neta después de deducciones sobre participaciones minoritarias en América Latina creció de 40 millones de euros en 1990 a 602 millones de euros en 1999, pero el retorno sobre la inversión cayó del 33,3% a un 11,3%.

Después de invertir US$17.000 millones en la región en unos 20 años, el retorno sobre la inversión del Santander] es más bajo que el costo del capital: no han creado valor , dice Carlos García, analista de ING.

Pero para sus defensores, Ana Patricia tuvo éxito en establecer una cabeza de playa para Santander en América Latina, lo que luego serviría de base para entrar en banca comercial y asegurar el crecimiento de utilidades a largo plazo. Sin sus inversiones en Latinoamérica, Santander hoy sería un banco español pequeño y un blanco de compra, dice Mauro Guillén, profesor de gerencia internacional en la escuela de negocios Wharton, de la Universidad de Pensilvania.

Cuando Santander decidió fusionarse con Banco Central Hispano Americano en 1999, Botín estaba a cargo de las actividades globales de banca corporativa y de inversión, además de las divisiones de banca comercial en México, Brasil, Argentina, Venezuela y Colombia. Cerca de 40.000 personas estaban bajo su dirección.

Pero los ejecutivos del Central Hispano sostuvieron que en un gran banco europeo no había lugar para las dinastías. Ana Patricia se retiró por dos años hasta que una lucha de poder en 2002 entre los ejecutivos de Santander y de Central Hispano desembocó en una reorganización de la plana ejecutiva. Ana Botín regresó al grupo, esta vez como presidenta de Banesto, donde trabaja arduamente para sacarle más lustre a sus credenciales en la banca minorista.

Otrora el mayor banco comercial de España, Banesto pasó apuros y fue adquirido por Santander en 1994 como parte de un rescate estatal.

Desde que asumió su cargo hace dos años, Ana Botín se ha abocado a hacer crecer el negocio. Ha dialogado con miles de dueños de pequeñas y medianas empresas en cerca de 115 ciudades y pueblos a lo largo de España. Durante sus visitas, ofrece a empresarios en industrias tradicionales como vino, cerámica y joyería el financiamiento, software y conocimiento para modernizarse.

Desde inicios de 2003 el banco ha estado captando un promedio de casi 10.000 clientes por trimestre. Los préstamos al sector privado se dispararon casi un 15% en el primer semestre, mientras que los fondos de los clientes crecieron un 19%. Las ganancias netas subieron un 12% en igual lapso.

En una calurosa mañana en la ciudad morisca de Córdoba, Botín explica los beneficios de la tecnología a cerca de 700 joyeros reunidos en un auditorio.

Botín exhorta a su audiencia a prepararse para la globalización. La tecnología, dice, es la clave para mantener la competitividad. Carlos Justo, un joyero local, sube al escenario y explica cómo el programa de Banesto le permitió reducir costos, tiempos de entrega y mejorar el manejo de inventario en tres meses.

Después de la reunión, Botín comparte una copa y tapas con el grupo de joyeros. Después le toca correr a otra reunión con gerentes de sucursales seguida de un almuerzo con clientes.

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