UNA EMPRESA QUE FUNCIONA EN EL HOGAR

UNA EMPRESA QUE FUNCIONA EN EL HOGAR

Hablar de la vereda Fonquetá, en Chía, es referirse a una de las más famosas escuelas artesanales de colombia. Todo comenzó como un pequeño proyecto que emprendieron cuatro mujeres, hace 25 años, para iniciar lo que hoy es una gran industria doméstica. Al principio se reunían en la casa de una de las socias, pero cuando la empresa creció, necesitaron un espacio más amplio para las reuniones.

26 de enero 1991 , 12:00 a.m.

Fue así como iniciaron una campaña para reunir fondos y construir una sede en Fonquetá. Gasesosas Colombiana donó una parte del lote para la construcción de la sede. Luego la comunidad indígena del lugar cedió la otra parte de los predios. A través del Incora contruyeron la casa, que fue dejada en obra negra, y con el paso del tiempo la adecuaron de la mejor forma.

En este momento son ochenta mujeres las que hacen parte de la Escuela Taller Artesanal, como se conoce en todo el país.

Pero más que una empresa, las socias encuentran en este sitio su hogar. Cualquier problema que se presente, ya sea a nivel personal o laboral, es solucionado con la ayuda de las socias de la comunidad.

Con su trabajo, lograron darle color y vida a esa casona que construyeron como sede para dedicarse a sus trabajos artesanales.

Ahora, después de muchos sacrificios, lograron la terminación de los pisos y de los techos e, inclusive, ellas mismas se dedicaron a instalar cada parte de lo que hoy es la más famosa casa artesanal de Colombia, conocida internacionalmente.

El lugar está decorado con artesanías de todos los modelos imaginados. Dedicación y mucha imaginación son las cualidades que se necesitan para la creación de los tapices, el mayor atractivo.

Con pedazos de telas de todos los colores y formas, dedican tardes enteras a pegar, de la forma más adecuada, casas, personas, árboles, ríos y demás elementos que conforman los tapices.

Las medidas y los temas son diferentes, pero todos los trabajos que salen de las manos de ellas son apetecidos por los compradores.

Artesanías de Colombia tiene un contrato con la casa taller, y es la entidad que les compra al por mayor para vender los productos en los sitios ya tradicionales.

Cada una de ellas dedica las tardes de los lunes y los jueves para trabajar en la casa taller, rutina que se practica desde hace 25 años.

Con el transcurso del tiempo, varias mujeres se han inscrito. Sólo se necesita saber de artesanía y tener un horario disponible para dedicarse a las tareas. Pero, sobre todo, amor al trabajo; de lo contrario no habría funcionado durante tanto tiempo la casa taller.

Los hijos y los esposos también hacen parte de la casa taller. Ellos participan en las decisiones y colaboran permanentemente en las labores que requiere el mantenimiento de la sede.

Incluso, se ha procurado que las hijas continúen la labor que, hasta el momento, se ha realizado, porque éste es el patrimonio que han construido para dedicarlo a sus hijos.

Para las bodas de plata realizaron una programación especial. Fogatas, misas, reuniones, entrega de medallas por la labor cumplida, orquestas y fiestas. En fin, todo lo necesario para una semana de sano esparcimiento.

Pero lo mejor fue la muestra de artesanías y la exhibición de un tapiz que cubrió una pared de la casona.

La prepararon durante seis meses y todas participaron. Fue una creación colectiva como muchas otras. Hacían turnos para la elaboración del tapiz.

Con un pedazo de torta y una copa de champaña celebraron con sus familiares y amigos el poder llegar a los veinticinco años de edad y seguir con un trabajo tan gratificante.

Pero no sólo han laborado en artesanías: la mujeres del taller también han apoyado a las gentes de su tierra. A los cinco años de comenzar a funcionar la casa taller donaron una parte del terreno para la creación de un jardín infantil, que también lleva el nombre de Fonquetá, y que es administrado por el Instituto de Bienestar Familiar (IBF), que se encarga de mantenerlo al servicio de la comunidad.

Despierta con las noticias más importantes.Inscríbete a nuestro Boletín del día.

INSCRIBIRSE

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.