PRESIONES EN HIDROMIEL

PRESIONES EN HIDROMIEL

Hace un mes llegó al departamento de Caldas -vía fax y con sello de urgente- la orden perentoria de la Fiscalía de congelar una partida de mil millones de pesos que salió del erario en el 2001.

08 de febrero 2004 , 12:00 a. m.

Hace un mes llegó al departamento de Caldas -vía fax y con sello de urgente- la orden perentoria de la Fiscalía de congelar una partida de mil millones de pesos que salió del erario en el 2001.

La millonaria suma fue adjudicada a la Corporación Autónoma de Caldas (Corpocaldas) para la compra de predios con el fin de conformar un pulmón ecológico en el área conocida como Bosque de Florencia, entre los municipios de Samaná y Pensilvania.

Pero, tras el fax de la Fiscalía, nadie podrá tocar un solo centavo de esa partida hasta tanto se aclaren las denuncias en las que se acusa al ex gobernador y ex senador de la República Guillermo Ocampo Ospina de presionar para que el dinero del erario se destine a la compra de tierras de su familia. Incluso, el Ministerio de Hacienda considera que el dinero debe regresar de inmediato a las arcas estatales.

El caso, que ha pasado por el escritorio de varios ministros del gobierno Uribe y de la Oficina Anticorrupción de la Presidencia de la República, se mantiene bajo reserva a la espera de que la Fiscalía se pronuncie.

No obstante, EL TIEMPO halló documentos y testimonios comprometedores sobre el negocio del ex senador -que hasta el 2002 y durante 28 años tuvo una curul en el Congreso- que él califica de lícito y transparente (ver recuadro).

Desde la curul.

Jorge Manrique Andrade, ex funcionario de Hidromiel S.A., empresa a la que Corpocaldas le encomendó -a través de un convenio- la adquisición de los terrenos, sostiene que Ocampo compró tierras a campesinos a precios bajos y luego gestionó recursos públicos para que la Nación se las adquiriera.

En una primera compra y a nombre de Hidromiel, Manrique alcanzó a desembolsarles a la esposa de Ocampo y a Maderas Don Bernardo -firma de la que el entonces senador era socio- 1.200 millones de pesos por dos predios cuya área real tuvo que ser corregida antes de cerrar el negocio, por estar inflada en 800 hectáreas.

Y aunque Manrique, hoy notario de Manizales, se abstuvo de profundizar sobre el tema, aduciendo que debe respetar la reserva sumarial, se ratificó en las denuncias y agregó que recibió presiones de Ocampo para que le comprara dos predios restantes.

En una reunión, en agosto de 1998, me dijo que mientras él gestionaba subrepticiamente, por debajo de la mesa los recursos para el negocio, yo me los gastaba en la compra de otros predios diferentes a los de su familia. También me dijo que tenía curul para cuatro años y que si quería, podía gestionar más plata , dijo.

Efectivamente, EL TIEMPO comprobó que a mediados de los 80 Ocampo compró esas tierras a precios muy bajos porque, según reconoció él mismo, los campesinos no sabían entonces lo que tenían en las manos .

También se verificó que la reunión entre Manrique y el ex senador sí se efectuó, que en ella Ocampo pregonó ser el gestor de la millonaria partida y que, con ese argumento, exigió que se compraran las tierras de su familia: Yo sí dije eso, pero estaba cañando , dijo el ex senador.

Pero fue en un segundo intento de compra de predios -en el 2002- que Hidromiel decidió frenar la adquisición de esas tierras.

Más caras.

Según le dijeron a EL TIEMPO voceros autorizados de esa entidad, se empezó a registrar un marcado interés -de empleados de Corpocaldas y de personal designado para comprar las tierras- por adquirir los predios de la familia Ocampo.

Además de la insistencia, dicen, se iban a pagar precios por encima de los pactados: según Hidromiel, el costo por hectárea establecido era de 600 mil pesos y no de un millón 80 mil, cifra que se les ofreció a los Ocampo.

El valor de la hectárea fue acordado y ratificado en dos comités llevados acabo en octubre del 2002. Aunque la Lonja dijo que se podía ajustar, el acuerdo fue mantenerlo , agregaron los voceros de Hidromiel.

Ese comportamiento llevó a Hidromiel a suspender unilateralmente el convenio con Corpocaldas y a pedir la intervención de organismos de control.

La cabeza de Corpocaldas durante ese proceso fue Rubén Darío Barco, quien se abstuvo de dar cualquier información: No voy a alborotar avisperos... prefiero que la actual administración de Corpocaldas sea la que hable de ese convenio , dijo.

Barco, amigo de Ocampo, permaneció en esa entidad hasta octubre pasado cuando la Procuraduría lo suspendió por presuntas irregularidades en contratación y ejecución de presupuesto.

La actual administración de esa entidad -que asumió este año- es totalmente ajena al caso.

Hoy, Barco y el ex presidente de Hidromiel Jorge Iván Gallego son investigados disciplinariamente por el Ministerio Público que indaga por qué no ejecutaron el convenio.

Por ahora, los mil millones de pesos del erario están bajo custodia de Hidromiel.

ESTABA CAÑANDO : OCAMPO.

El ex gobernador y ex senador Guillermo Ocampo le dijo a este diario que él es el más interesado en que se investigue y aclaren las denuncias en su contra, motivadas por lo que llamó una cuenta de cobró de algunos sectores, por sus posturas políticas del pasado.

Recordó que la importancia de conformar el pulmón ecológico en los bosques de Samaná, su tierra, ha sido reconocida hasta por el Banco Mundial y exhibió estudios en donde se pone de presente la riqueza fluvial y forestal de los predios familiares: Cierto tipo de árbol puede costar 2 millones de pesos la unidad , dijo.

Agregó que él y su familia adquirieron esos terrenos a bajos costos porque en esa época -mediados de los 80- los campesinos no sabían lo que tenían entre manos.

Aclaró, sin embargo, que inicialmente se opuso a vender los predios, lo que le trajo problemas con su esposa, Gloria Cecilia Sequeda. Incluso, dice que en tres ocasiones pidió permiso para que le autorizaran desarrollar actividades madereras en el lugar, sin obtenerlo.

Sobre los dineros públicos, Ocampo admitió haber dicho que él los gestionó para que las tierras de su familia fueran compradas. No obstante, manifestó que simplemente estaba cañando para agilizar el proceso de venta.

Sí dije que yo había gestionado la plata y que esos predios debían ser compradas con ese dinero, pero estaba cañando (...) el propósito era que me liberaran, que salieran de mí primero, para que yo, desde el Congreso, pudiera hablar con embajadas y organismos internacionales y conseguir más plata .

Sobre el precio por hectárea, dijo que si bien supera lo inicialmente pactado, se ciñe a un concepto de la Lonja de Manizales que tasa en 800 mil pesos la base, más un porcentaje por otros factores.

Atribuyó el desfase de los terrenos que ya vendió a un error en las escrituras de los campesinos. Yo actue de buena fe y acepté la medición de Hidromiel .

También dijo que si bien las áreas de los predios que le alcanzaron a comprar a su familia estaban infladas, fue un desfase que tuvo origen en las escrituras de los campesinos a quien él les compró: Yo actué de buena fe y acepté la medición que Hidromiel .

Finalmente, dijo que su abogado cree que ya existe una especie de contrato para la compra de los predios y que por eso celebra que la plata esté congelada.

FOTO/Martín García.

El ex senador Ocampo asegura que si se le compran los terrenos de su familia, sobra plata para adquirir otros.

* u.investigativa@eltiempo.com.co

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