CÓMO ENSEÑARLES A LOS NIÑOS A AHORRAR

CÓMO ENSEÑARLES A LOS NIÑOS A AHORRAR

Cada vez los niños parecen estar más adelantados en muchos temas y a corta edad hablan de cosas que sus padres ni siquiera consideraban cuando tenían esas edades. Prueba de ello es el temprano interés que tienen por el dinero.

09 de mayo 2004 , 12:00 a.m.

Cada vez los niños parecen estar más adelantados en muchos temas y a corta edad hablan de cosas que sus padres ni siquiera consideraban cuando tenían esas edades. Prueba de ello es el temprano interés que tienen por el dinero.

Sicólogos sostienen que, entre los cinco y los 14 años, los niños toman muchas decisiones sobre su vida y sobre cómo planean manejar su futuro. También toman decisiones sobre el dinero. Después de los 14 años es más difícil para los padres enseñarles nuevas ideas, así que si usted quiere que sus hijos no anden colgados y pidiendo todo el tiempo prestado porque no les alcanza la plata, lo mejor es que comience a educarlos sobre estos temas desde que están pequeños.

Si aprenden buenos hábitos financieros cuando son jóvenes no tendrán que cambiar malos y costosos hábitos de manejo del dinero cuando sean adultos , sostiene uno de los sicólogos consultados.

Para el experto mexicano Samuel Prieto Rodríguez, lo primero es enseñarles el hábito y el valor del ahorro. Cuando son muy pequeños, una buena idea es darles una alcancía bonita y de colores llamativos. La idea es que la llenen con el cambio que les quede a los papás al finalizar el día o la semana.

Al principio les entretiene ver y oír cómo caen las monedas en el fondo de la alcancía, pero pasado el tiempo aprenden que la base del ahorro es la constancia. A medida que los niños crecen, se puede reforzar el hábito del ahorro de varias maneras, ya sea sustituyendo la alcancía por una cuenta de ahorros, a la que ellos tengan acceso, o mostrándoles el valor del trabajo y el esfuerzo.

Una idea práctica es ofrecerles, de manera esporádica, tareas del hogar adicionales a las que tienen asignadas, como lavar el carro, a cambio de un ingreso extra. Sin embargo, con esto se debe ser muy claro para que ellos no piensen que se les tiene que pagar por toda las tareas que hagan en casa.

Expertos del Grupo Skandia advierten también que no se debe forzar a los hijos a ahorrar. Es mucho mejor que ellos lo hagan voluntariamente. Se les puede motivar con incentivos con base en metas que tengan significado para ellos. Por ejemplo, usted puede comprometerse a depositar en la cuenta de ahorros la misma cantidad que ellos depositan mensualmente o para evitar que se frustren al ver que necesitarán muchos meses para reunir el dinero necesario para comprar algo que desean, usted puede recompensar su ahorro poniendo la mitad del costo.

Aprender a administrar.

Los expertos de Skandia también aconsejan resistir la tentación de prestarles dinero a los niños porque les enseña a comprar ahora y pagar después. Una excepción se puede presentar cuando el artículo para el cual el niño ha estado ahorrando está en promoción. Ante ello, el adulto puede formalizar el préstamo en un pequeño contrato que incluya la fecha, la cantidad del préstamo y un programa semanal de pagos. Esta actitud les transmite el mensaje de que los préstamos son obligaciones serias.

Prieto Rodríguez agrega que las finanzas personales van más allá del ahorro e implican el tema de la administración del dinero. No se puede olvidar que los hijos, como parte de la familia, también tienen voz y voto. Y esta es otra muy buena herramienta para enseñarles a administrar su dinero , sostiene.

Su consejo es que los padres les muestren a los hijos el presupuesto familiar. Cuánto gana la familia, cuáles son sus deudas, todos los pagos que hacen y en general en qué se gasta el dinero. Eso les da una visión completa del esfuerzo que sus padres hacen y de los resultados de ese esfuerzo, además les enseña que las cosas no se obtienen solo con pedirlas.

Es aconsejable impulsarlos a elaborar su propio presupuesto personal y el dinero de bolsillo o mesada puede convertirse en el pretexto para hacerlo. La idea es que sepan en qué se va cada peso que gastan, en vez de hacerlo de manera desordenada.

Explíqueles cómo los gastos pequeños se suman para hacerse grandes. Por ejemplo, que si gastan en bobadas mil pesos a la semana, al año habrán desperdiciado 52.000 pesos que pudieron haber gozado de una mejor manera.

Los sicólogos también recomiendan enseñarles a los niños a no dejarse convencer por la publicidad, para que aprendan a gastar en lo que realmente necesitan.

CUANTO DEBE SER UNA MESADA?.

Muchos padres se preguntan cuándo deben comenzar a darles dinero a sus hijos y qué cantidades. Según los expertos, lo ideal es empezar con una mesada cuando el niño comience a entender el concepto de gastar y ahorrar, lo que generalmente se produce cuando están en primero de primaria.

Igualmente, muchos padres se inclinan por darles a sus hijos una mesada muy pequeña, para evitar que desperdicien el dinero, pero esa práctica evita que ellos piensen en el dinero en el largo plazo.niños que reciben muy poco tienden a gastarse todo, pues para poder tener un ahorro se demorarán mucho tiemposostiene una sicóloga.

Lo más adecuado es preguntarle al niño cuánto dinero cree que merece y cómo planea gastárselo. Esto brinda una excelente oportunidad para comenzar un diálogo sobre el ahorro y la necesidad de hacer un presupuesto, con base en la mesada.

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