ROCK EN TEATRO:

ROCK EN TEATRO:

09 de mayo 2004 , 12:00 a.m.

.

El carisma de Elvis Presley en la pantalla hizo de Jailhouse Rock (Rock de la cárcel) una película atrapante e inspiró a legiones de imitadores. Ahora un nuevo Elvis aparece en escena en Rock de la cárcel: El musical, que se estrenó hace poco en Londres. Si bien el musical no se aparta de la trama de algún modo reiterativa de la película (chico blanco pobre mata a su novia, una socialista rica de la que está enamorado y termina en la cárcel), obtuvo una aceptable respuesta de la crítica y noche tras noche hizo bailar al público con versiones electrónicas de clásicos como Blue Suede Shoes, Suspicious Minds y Tutti Frutti. (El espectáculo no comprende el tema musical que le da nombre debido a que la producción no pudo obtener los derechos.) Sin embargo, además de todo el rockn roll, hay un elemento de vital importancia que está ausente: el propio Rey. Mario Kombou hace lo que puede por plasmar al semidios, pero parece tener miedo de recrear la exuberante sexualidad de Elvis, ya que no hay meneos de caderas, sacudidas ni gemidos. Tal vez sea demasiado exigirle a un actor que represente a uno de los intérpretes más grandes de la historia.

Afortunadamente, Kombou no pierde la voz y permite que la música hable por sí misma y se convierta en la salvación del musical. Un musical vive o muere debido a sus canciones. Lo mismo pasa con una leyenda. Elvis desapareció hace mucho, pero sigue meneándose.

Tara Pepper

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.