INSTANCIAS GREMIALES DE SOLUCIÓN DE CONFLICTOS

INSTANCIAS GREMIALES DE SOLUCIÓN DE CONFLICTOS

En el escenario de la negociación de Tratados de Libre Comercio para la creación de uniones aduaneras o áreas de libre comercio, surge la válida preocupación por la eficiencia de los mecanismos de resolución de conflictos entre comerciantes.

06 de mayo 2004 , 12:00 a.m.

En el escenario de la negociación de Tratados de Libre Comercio para la creación de uniones aduaneras o áreas de libre comercio, surge la válida preocupación por la eficiencia de los mecanismos de resolución de conflictos entre comerciantes.

En Colombia, se ha avanzado mucho en el tema del arbitramento, pero el mecanismo como tal, desafortunadamente se ha contaminado del culto al procedimiento y genera dudas sobre la confiabilidad y efectividad de sus decisiones.

Decisiones muy importantes han sido revocadas por las Cortes por motivos insospechados y se percibe un exagerado riesgo de perder la eficacia del mecanismo por la preponderancia del procedimiento.

Sin duda la solución del arbitramento es más eficaz que la justicia ordinaria, pero se puede avanzar aún más en nuevos mecanismos más rápidos, especializados y económicos.

En este contexto cabe pensar en dar cabida e impulso a la composición gremial de conflictos, de manera que las controversias entre comerciantes, sean resueltas de manera rápida y eficaz por los pares de los mismos comerciantes.

Se trata de un mecanismo que al amparo de la Ley, permite a las asociaciones gremiales de un determinado producto decidir con fuerza obligatoria y con un mínimo margen de control judicial posterior, las controversias entre sus miembros.

Se pretende alejar el mecanismo de resolución de controversias entre comerciantes de los vicios y problemas que presentan los mecanismos diseñados, administrados y usufructuados básicamente por abogados.

El concepto de justicia no se debe ni se puede limitar a la justicia judicial y a la justicia de abogados, menos aún en un escenario de libre comercio.

La idea es ir un paso mas allá de la concepción de los Centros de Arbitraje de las Cámaras de Comercio, para que, con un grado menor de formalidad, las disputas sean resueltas por pares especializados en un contexto de gremio.

Un ejemplo bien importante y reconocido mundialmente lo encontramos en el Grain and Feed Trade Association - Gafta-, una organización internacional de carácter privado y gremial, que asocia a más de setecientas de las principales empresas que en el mundo comercian con granos.

Dentro de sus cometidos, esta asociación ha desarrollado una Cámara Arbitral de cuya eficacia nadie duda.

Los comerciantes en granos voluntariamente se someten a las decisiones de la Cámara Arbitral de Gafta, en el convencimiento de que el o los árbitros que resuelvan su controversia serán especialistas en su ramo específico, respaldados y avalados por su propio gremio, y despojados de excesivo rigorismo procesal.

Esta misma Asociación ha desarrollado los modelos de contratos para cada tipo de producto y tipos de transacción, los cuales se convierten a su vez en un juego de reglas claras y predecibles para los comerciantes del ramo y a su vez, por la homogeneidad y claridad que ofrecen, evitan los problemas generados en la interpretación.

Los mismos contratos incluyen el pacto arbitral que remite a la solución de la Cámara Arbitral las controversias que puedan surgir.

Los árbitros de Gafta, adicional a la pericia que tienen frente a la todo lo relacionado con el producto deben permanecer en el programa de educación y desarrollo profesional de la asociación, de manera que su conocimiento se mantenga permanentemente actualizado y permitan decisiones de irrefutable claridad.

En Colombia existe soporte jurídico suficiente para promover este tipo de mecanismo de composición de conflictos en la regulación del arbitraje institucional e internacional.

No obstante, es necesario hacer un ejercicio muy detallado para identificar todos los obstáculos que alejados de la sustancia de la relación comercial, tiendan a entorpecer la eficacia de las decisiones tomadas por esta vía.

Se debe trabajar en reglas muy claras, pero no imperativas por principio, de derecho internacional privado que permitan escogencia de reglas aplicables a la sustancia de la relación; esas reglas de alguna manera ya existen tanto en la ley 315 como en el Decreto 1818 de 1998.

Por otra parte, se debe profundizar en la garantía de eficacia de los mecanismos de reconocimiento y ejecución de las decisiones, limitando al máximo posible el control judicial, manteniendo evidentemente la protección constitucional al debido proceso.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.