LA OPINIÓN PÚBLICA

LA OPINIÓN PÚBLICA

Cada vez que escucho hablar de la opinión pública tengo una idea de incerteza y de duda que me hunde en ascuas. Ultimamente he visto que es una señorita muy solicitada, en especial por los medios de comunicación que aspiran a legitimar su ejercicio de informadores, y queriendo abrir espacios de comunicación con la comunidad, dialogan con ella a través de espacios en los propios medios como: secciones del lector, el oyente o televidente .

11 de mayo 2004 , 12:00 a.m.

Cada vez que escucho hablar de la "opinión pública" tengo una idea de incerteza y de duda que me hunde en ascuas. Ultimamente he visto que es una señorita muy solicitada, en especial por los medios de comunicación que aspiran a legitimar su ejercicio de informadores, y queriendo abrir espacios de comunicación con la comunidad, dialogan con ella a través de espacios en los propios medios como: "secciones del lector, el oyente o televidente".

No obstante, estas secciones y lo que se publica o sale al aire en ellas, son prerrogativa de los mismos medios con lo cual ya se le da un primer tiro de gracia a esta joven agraciada y requerida. O en la mayoría de los casos, esa opinión está previa y sutilmente sugerida, cuando no, como se ha "oído" en nuestros medios, anticipadamente seleccionada y concertada para generar un cierto efecto en la opinión.

Desde el punto de vista del gobierno, adherida a discursos como el pleno ejercicio de las garantías democráticas, participación y control ciudadano el tema de la "opinión pública" ha tenido también relieve y el gobierno ha sido sensible a su expresión. Por ejemplo, al parecer el presidente Uribe, fue perceptivo ante el señalamiento de la opinión pública de que su gobierno había descuidado lo social por andar en lo de seguridad y el año 2004 decidió consagrárselo a lo social.

Sin embargo, se tienen muchos problemas con lo que en sí viene a ser la "opinión publica" y lo que ella representa, una especie de "vox populi, vox dei", que muchas veces es alocada, emocional y mal informada. Pues históricamente esta caprichosa joven, ha condenado a inocentes al patíbulo, seguido ciegamente a caudillos criminales, crucificado, maldecido y se ha equivocado garrafalmente cuando se manifiesta en las urnas.

Culpa de ella? Victimaria o víctima? Culpable o inocente? O hay terceros interesados en que la jovenzuela siga siendo revolona y no siente cabeza?.

Creo que todo debería empezar por la educación y el propósito de darle garantías de una real expresión. El Estado y la misma comunidad en primer lugar, deben luchar por estar mejor ilustrados. El uno, proveyendo la información necesaria, amplia y suficiente, y la misma comunidad, informándose, leyendo y educándose un poco más. La ignorancia no es ninguna excusa, cuando por pereza y desidia nos atenemos a una sola fuente de información.

Igual, los medios de información, por su situación, recursos y deber moral, deberían contribuir a diario a formar una mejor opinión pública, a educar, y acreditar el pleno ejercicio de la expresión como garantía de construir una ciudadanía mas activa y una democracia más efectiva y real.

* Lic. Filología e Idiomas.

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