ME VOY CUANDO YO QUIERA, NO CUANDO ME OBLIGUEN

ME VOY CUANDO YO QUIERA, NO CUANDO ME OBLIGUEN

Con el mismo tono de voz que lo caracterizó como futbolista y como un reconocido técnico en Colombia y Venezuela, el uruguayo Víctor José Antonio Pignanelli Isurralde, de 71 años, - quien cayó en la inopia y vive en el camerino de una cancha aficionada de esta ciudad -, se ha negado a abandonar el país a pesar de la solidaridad que su lamentable situación generó en las últimas semanas.

12 de septiembre 2004 , 12:00 a.m.

Sentado sobre la delgada y vieja colchoneta que usa como su cama y vistiendo una sucia sudadera de color verde el hombre que en los años sesenta brilló como defensa en equipos como Bucaramanga, Cúcuta y América, y por más de dos décadas se destacó como estratega de clubes y selecciones venezolanas, insiste en que: me voy cuando yo quiera y no cuando la gente me obligue .

Erika Paola Rueda, sub campeona mundial de patinaje y psicóloga con énfasis en deportes, asegura que Pignanelli está atravesando por la etapa que los profesionales llaman desesperanza aprendida , que en el caso del ex jugador se revela en el anhelo de permanecer unos meses más en el país.

De acuerdo a la experiencia de Rueda, quien fue una deportista de alto rendimiento, el ex técnico mantiene la esperanza de que ocurra en cualquier momento un cambio favorable a su situación, sin importar el tiempo que esto amerite.

El lleva una lucha interna porque es muy complicado para una persona de su edad, y que triunfó tanto, aceptar su condición. Su personalidad sigue siendo la misma de cuando alcanzaba tantos logros. Hay que entenderlo y por eso creo que necesita de una especialista para que lo escuche y valore su situación , dice Rueda.

La posición del septuagenario, que perdió sus documentos de identificación y desde diciembre pasado vive en un pequeño cuarto, situado a un costado de la popular cancha Marte, generó una polémica en torno a los dirigentes que lideran la campaña en la que se reúne dinero para enviar a Pignanelli a Uruguay, donde se encuentra su familia.

Germán Cuca Aceros, ex mundialista de Colombia en el mundial de fútbol de Chile (1962) y uno de los líderes de la colecta, asegura que en las dos oportunidades que han estado a punto de ir con Pignanelli al DAS, para tramitar los referente a su salida, el ex futbolista se ha negado a último momento.

Alvaro Ceriani, cónsul de Uruguay, asegura que la Embajada en Bogotá, realizó los trámites legales para que el hombre del fútbol retornara a su país, y tras conseguir gratis un tiquete en una aerolínea, el hombre de espesa cabellera blanca y un pronunciado bigote, que lo hicieron famoso en su mejor época, no aceptó el ofrecimiento.

Después de leer el artículo que salió en EL TIEMPO, donde describían los críticos momentos de Pignanelli, aceleramos nuestras gestiones y nos conseguimos una copia de su cédula. Teníamos todo listo para expedir un documento que le servía para viajar, pero él dijo que no porque junio es época de invierno y no tenía ropa adecuada. Me pareció poco seria la respuesta porque cuando por otra persona hagamos una gestión similar no nos van a creer dice el cónsul Ceriani.

Depositando en una reutilizada bolsa la mugre que se esconde en su reducido espacio, donde cuenta con tan solo seis mudas de ropa y dos deteriorados radios, Pignanelli agradece los gestos de solidaridad que su caso ha generado en el país, pero se aferra a su terco estilo y agrega: Todas las intenciones son muy buenas, pero no para cuando la gente quiera. Pienso demorarme un par de meses más .

Américo Montagnini, ex futbolista argentino y benefactor de Pignanelli, le solicita paciencia a quienes quieren ayudar al uruguayo pues, según él, no es fácil actuar y pensar en las condiciones en que se encuentra el uruguayo que, en su momento, logró en Venezuela una cómoda estabilidad económica.

EL TIEMPO contactó en Montevideo a la familia de Pignanelli que regresó a su país hace tres años tras vivir con el técnico en Venezuela.

Sergio, uno de los cuatro hijos del hombre que se quedó sin dinero en Colombia, manifiesta que la plata que su padre les entregó, en una distribución anticipada de la herencia, lo utilizaron en Montevideo en la instalación de un moderno Café-Internet que les generó pérdidas y los llevó a la bancarrota.

Cuando nos devolvimos todos de Venezuela donde mi papá tenía apartamento y carro, le insistimos que se viniera con nosotros pero él decidió ir a Colombia a buscar trabajo y se quedó sin plata. A nosotros el negocio nos llevó a la quiebra y estamos todos viviendo desempleados en la casa de mi abuela. Estamos esperando a mi papá porque nos duele muchísimo por lo que está pasando y nos mortifica no poder ayudarlo dice Sergio Pignanelli.

Sergio, el tercero de los cuatro hijos, precisa que aún está pagando las deudas contraídas por el negocio de Internet, y que en carne propia ha sentido la crítica situación por la que vive su padre.

Aquí en Uruguay mucha gente nos ha criticado sin saber el momento económico por el que atraviesa mi familia. Usted cree que si tuviéramos plata íbamos a permitir que mi papá sufra de la forma en que lo está haciendo? , insiste uno de los hijos del ex técnico.

FOTO/Chris En un reducido cuarto, usado en algunas oportunidades como camerino de las escuelas de fútbol que practican allí, vive a un costado de la Cancha Marte Víctor Pignanelli.

- Motivados por las historias de sus padres algunos jóvenes en Bucaramanga buscan a Pignanelli para obterner un autógrafo.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.