A MI HIJO LO ENGAÑARON

A MI HIJO LO ENGAÑARON

Ha sido un golpe terrible, no entiendo nada de lo que está pasando con mi hijo , dice, en medio del llanto, Zoraida Ramírez, la madre de Ramiro Alba Ramírez, de 34 años, uno de los 90 presuntos paramilitares colombianos capturados en Caracas, acusados de participar en un plan para atentar contra el presidente venezolano, Hugo Chávez.

13 de mayo 2004 , 12:00 a.m.

Ha sido un golpe terrible, no entiendo nada de lo que está pasando con mi hijo , dice, en medio del llanto, Zoraida Ramírez, la madre de Ramiro Alba Ramírez, de 34 años, uno de los 90 presuntos paramilitares colombianos capturados en Caracas, acusados de participar en un plan para atentar contra el presidente venezolano, Hugo Chávez.

Según su relato, Ramiro salió en la mañana del 31 de marzo de su casa ubicada en el barrio Circunvalación, al occidente de esta ciudad. Lo único que me dijo, antes de irse, era que iba ir a voltiar . Sólo hasta hace unos días me enteré, por mi nieto, que había salido en la televisión, señala Zoraida.

El es un muchacho honesto, al que engañaron prometiéndole trabajo en Venezuela para embarcarlo en esa locura. Jamás manifestó ser enemigo de Chávez , afirma uno de sus familiares, quien señala que Luis Oswaldo Pabón pasó a recogerlo en su casa el día en que desapareció. Fue su amigo de toda la vida, era zapatero y también cayó capturado .

Ramiro prestó su servicio militar en el Grupo Mecanizado Maza en la capital nortesantandereana, tiene dos hijos y en los últimos dos años trabajó como celador en diferentes empresas privadas en la ciudad y como zapatero, dice su madre. Sin embargo, en los últimos meses se había quedado sin empleo.

La confusión también se repite en el barrio La Cabrera, en el centro de la ciudad. Los familiares y amigos de José Alexander Caro Buendía no entienden qué fue lo que ocurrió. Aquí en este taller de montallantas trabajó conmigo durante mucho tiempo. El comentaba que un señor le iba a dar un trabajo en Ureña (Venezuela) y que iba a sacar la cédula venezolana para trabajar allá. Luego, no volvimos a saber nada , dice un ex compañero.

Su hermana, Omaira Caro Buendía, dice que estaba separado y tiene un hijo. Dijo que le iba a salir un trabajo en una serviteca en Ureña, que le iban a hacer la prueba y que el sueldo ascendía a 500 mil pesos. Antes de irse, dijo que se demoraba sólo 15 días y no volvió . Lo único claro que tenemos es que jamás estuvo implicado en algo raro.

FOTO.

José A. Caro

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