ALARMA POR LICOR ADULTERADO

ALARMA POR LICOR ADULTERADO

El Día de la Madre hubo promoción de ococho en el mercado público de Barranquilla, en el populoso y céntrico sector de Barranquillita: el precio de la pipona (botella de casi un litro) pasó de 3.000 pesos a 1.000.

13 de mayo 2004 , 12:00 a.m.

El Día de la Madre hubo promoción de ococho en el mercado público de Barranquilla, en el populoso y céntrico sector de Barranquillita: el precio de la pipona (botella de casi un litro) pasó de 3.000 pesos a 1.000.

Setenta y dos horas después, las autoridades de salud de la capital atlanticense le atribuyen a ese licor clandestino la muerte por intoxicación de 12 personas. Al parecer, la tragedia se debe a que la bebida -una extraña mezcla de agua, ron, whisky y aguardiente- fue adulterada con alcohol de madera (metanol).

Esta emergencia obligó a la Red de Urgencias del Distrito a declarar la alerta amarilla en los centros asistenciales, para evitar que el número de muertos y afectados siga creciendo.

Por su parte, el alcalde Guillermo Hoenigsberg dispuso, mediante el Decreto 0180, la prohibición del expendio y el consumo de bebidas embriagantes en 36 barrios de estratos uno y dos de la Localidad Murillo Suroriente, donde más se consume el cococho . La medida regirá hasta la medianoche de hoy.

Todos sabemos dónde se consigue , comentó un vendedor de verduras de Barranquillita, que no quiso acompañar a unos amigos que lo invitaron a celebrar el domingo. El, que no quiso identificarse por temor a represalias, fue uno de los que vieron morir en la vía pública a una mujer conocida como La Ñata , que festejó toda la noche del 9 de mayo con el popular licor.

La Policía, en unión con la Personería y la Fiscalía, practicó ayer 10 allanamientos en diversos sitios de la ciudad, en especial en barrios del suroriente, como Rebolo y Las Nieves, donde se ha denunciado la existencia de alambiques clandestinos.

Siete personas fueron aprehendidas en los operativos. También se decomisaron botellas vacías de reconocidas marcas de licor, con sus respectivas cajas, en las que suele envasarse el trago adulterado.

La Policía dijo que esos individuos no permanecerán muchos días detenidos, a menos que los familiares de las víctimas los denuncien penalmente.

El general Mario Fernando Ramírez, comandante de la Policía en Atlántico, indicó que este año se han realizado 56 operativos contra la venta clandestina de licor, con 38 personas capturadas y 4.378 botellas incautadas.

Eduardo Díaz Figueroa, manifestó que la situación se está complicando por el incremento del número de casos. El médico reportó que ayer fueron internados Edilberto de Jesús Romero Contreras, de 29 años; Jorge Herazo Escorcia, de 60; Adolfo Murillo Mesa, de 38; José Mejía Rangel, y Lorenzo Román, de 40.

Estamos buscando que sean trasladados a la Clínica Renal, como los tres de ayer (martes): Luis Alfonso Rosado Palacios, Carlos Alcázar Camarca y Martiza Graciani Ascanio, anotó Díaz.

De los ocho lesionados, Rosado Palacios es el único fuera de peligro. En los otros siete casos hay una probabilidad importante de ceguera definitiva y problemas mentales.

NO ES LA PRIMERA VEZ.

Desde septiembre de 1989, Barranquilla no registraba la muerte masiva de personas por consumir licor adulterado.

El toxicólogo Agustín Guerrero Salcedo, quien era el coordinador de Toxicología del Hospital Universitario de Barranquilla en ese entonces, recuerda que ese año se atendieron 31 casos.

El saldo final fue 21 personas muertas, 5 ciegas y 5 con trastornos mentales. También se intoxicaron con metanol. Se salvaron aquellos a quienes alcanzamos a practicarles hemodiálisis , dice el médico.

En la emergencia actual, entre el lunes y el martes murieron Julio Gutiérrez Suárez, de 76 años; su esposa, Cristina Palacios Mercado, de 47; José Agustín Gutiérrez Sierra, de 68; Luciano De Alba Cuestas, de 71; una mujer conocida como La Ñata y un NN.

Ayer fallecieron Víctor Modesto Castro Hurtado, de 68 años; Pablo Antonio Muñoz Mayoral, de 60; Luis Leal Jiménez, de 74; Juan Gómez, de 46; Edilberto Manga, de 58 y José Aguilar.

FOTO/Alfonso Cervantes EL TIEMPO.

Adolfo Murillo Mesa, de 38 años, es atendido en el Hospital General de Barranquilla por tomar licor adulterado. Otras siete personas están bajo observación médica.

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