FILATELIA AL DIA

FILATELIA AL DIA

24 de enero 1991 , 12:00 a.m.

1. Los marbetes de valor declarado (Certificados Oficiales). 2. Concurso: diez premios a los ganadores. 3. La vida bajo el signo de los animales. 4. Noticias varias. 1. Uno de los capítulos menos conocidos. Bien es sabido que el de los marbetes de valor declarado es tal vez el capitulo más desconocido de la historia postal colombiana. Unico en el mundo, solamente ahora se está comenzando a colocar en su justo lugar, como parte importantísima de las colecciones de nuestro país. Ya no como apéndice , figurando en las últimas páginas de los catálogos, sino como parte integral de las primeras emisiones filatélicas de Colombia.

Los marbetes de valor declarado son estampillas grandes (las primeras son multicolores), inicialmente sin dentar, dentadas después, destinadas a ser pegadas en el reverso de los sobres que contenían dinero o valores. En ellas se anotaba exactamente el contenido, sirviendo así como certificado postal del valor quer se declaraba (valor declarado). Con ellas, el Correo garantizaba la llegada a su destino en forma exacta. Era, ciertamente, una forma de asegurar los valores incluidos en el sobre, siendo el valor por los marbetes (de 5 centavos hasta 1 peso) proporcional al valor asegurado .

Los certificados oficiales . Corto tiempo después de la primera emisión de los marbetes , en julio de 1865 (creados según el artículo 83 de la ley del 29 de abril del mismo año) aparecen en enero de 1866 los primeros certificados oficiales . Mientras que los marbetes de valor declarado estaban destinados al público en general, los certificados oficiales estaban limitados a la correspondencia interna, de las administraciones gubernamentales o departamentales.

En principio, gozaban de franquicia postal, pero se les encontraba ocasionalmente con un aporte adicional. Su gran formato dejaba espacio para que se colocara en ellos, de ser necesario, el nombre y dirección del destinatario, así como su contenido.

Al ver la gran variedad de tipos que había, se cree que su diseño de conjunto se le haya dejado a cada administración; no obstante, la información escrita en la gran mayoría de los certificados es la misma, salvo la designación del responsable local (administrador o agente postal).

Por su formato, ley de origen y uso postal, tienen mucha relación (para el coleccionista serio de Colombia) con el capítulo de los marbetes de valor declarado.

La obra-catálogo, escrita en Barranquilla por Trosseau, registra 68 ejemplares diferentes de certificados oficiales, y ella nos ha servido para el anterior recuento. Nuestros agradecimientos a Luis Eduardo Yepes quien nos lo facilitó hace algún tiempo. 2. 10 premios para ganadores. Varios países pueden jactarse de tener entre sus estampillas algunas que son de excepcional y reconocida belleza. La famosa Paloma de Basilia es, quizás, una de las más bellas de su país: Suiza. Data de 1845 (sólo cinco años después de aparecer la primera, en Inglaterra) y ya viene impresa en tres colores, con un grabado finísimo y un repujado elegante. En dicha estampilla se conjugan la rareza con la belleza.

La filatelia al dia quiere conocer la opinión de sus lectores, respecto de cuál es la estampilla más bella de Colombia, desde la primera en 1859 hasta la última aparecida, el Santuario de Las Lajas. Con este propósito se abre un concurso entre ustedes, que es el siguiente: 1- Como participar. Enviando una carta, indicando el número del Catálogo de Colombia (Barriga) o fotocopia de la estampilla que ustedes crean es la más bella de nuestro país, indicando muy brevemente por qué les parece así. 2- Envien la carta a la Filatelia al Día, apartado 53404, de Bogotá, antes del 30 de febrero. - La filatelia colombia ofrece diez premios a los diez mejores concursantes, consistentes en 10 Catálogos de Colombia 1990-91 en colores. El ganador absoluto (primer premio) obtendrá un fragmento valioso o estampilla antigua de Colombia. 3- La vida bajo el signo de los animales. Pendiente para próxima entrega, por falta de espacio en ésta. 4- Desea intercambiar estampillas. Carlos Eduardo Murillo (Almacén Paz del Río, Leticia, Amazonas) quiere efectuar intercambios de filatelia (estampilla) numismática (monedas) y notafilia (billetes) con otros coleccionistas.

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