Secciones
Síguenos en:
LA T.V., EL NUEVO MAESTRO

LA T.V., EL NUEVO MAESTRO

La fuerza e influencia de la televisión está considerada hoy como la de un nuevo maestro capaz de forjar personalidades, de impulsar a reacciones impensables, de grabar modos, costumbres, mensajes, melodías, palabras, actitudes en lo profundo del consciente y el inconsciente sin que el mismo espectador se dé cuenta. Los especialistas no alcanzan a medir la onda de un mensaje subliminal, la permanencia de una escena, el impacto de un gesto, pero de lo que sí están seguros es del impacto devastador de ese nuevo instrumento que invade nuestros hogares y nuestra mente.

Aquí estoy yo parece decirnos desde el momento en que se apoya el botón del telecomando y no podrás escapar a mi influencia. Yo soy yo y yo soy tú .

Para escapar de su mordaza, intentamos hacer zapin saltando a otro canal, a otro género televisivo, pero de todas maneras estamos entre sus redes, ya sea para ver las noticias, que naturalmente traen ya su partido tomado, según la manera de presentarlas, de leerlas o de editarlas, ya sea para seguir una película, o un seriado, que en el fondo y a pesar de ser programas llamados de ficción están vehiculando una verdad parabólica (o sea que a pesar de que la ficción es eso, sólo ficción y no una realidad, de todos modos lleva implícita una afirmación de principios morales, religiosos, políticos).

Como lo afirma Humberto Eco en La estrategia de la ilusión: estamos hoy ante unos programas en los que se mezclan de modo indisoluble información y ficción y donde no importa que el público pueda distinguir entre noticias verdaderas e invenciones ficticias .

Dentro de la parafernalia de la nueva T.V. se advierten detalles que la hacen más creíble y que antes permanecían ocultos: por ejemplo la jirafa (el micrófono) salta a la visa, o sea que ya no se esconde; por el contrario, sirve para maquillar el artificio.

La cámara, que antes permanecía en la penumbra, ya salta, se muestra para advertirnos: sí soy yo, aquí estoy para mostrarles la realidad. El teléfono se utiliza para comunicarse con los directores del programa o con los televidentes. Los aplausos forman parte ahora de la escena, no importa que el animador pida que se produzcan. O sea que la espontaneidad no es lo que el espectador espera.

La vieja definición de que la televisión es una ventana abierta a un mundo cerrado , vuelve a cuestionarse. Los adultos se reencuentran en la T.V. porque al fin y al cabo la pantalla es como la vida misma. No importa que esa pantalla explote a fondo el masoquismo del espectador; los ojos la siguen.

Y los niños? La siguen incondicionalmente. Porque es su nuevo maestro. Aquel maestro que les enseñará a tener reflejos como para dirigir una nave espacial que vaya a las galaxias. Los habituará a la guerra espacial, a las persecuciones y destrucciones sin tregua. Les enseñará a pasar los alimentos frente a la pantalla, sin fijarse siquiera qué están comiendo. Obligar a sus padres a comprar las golosinas que los personajes carismáticos anuncian. Les dejará la huella de la inutilidad del cuerpo, porque para qué si con los ojos basta.

La T.V. nos dará todos los informes, aun los más reservados para vivir, de manera que para qué salir, si todo lo tenemos dentro? El mundo exterior dejará de tener importancia. El hombre redescubre entonces su naturaleza arcaica, su vocación sedentaria, su destino solitario. Los hechos dejarán de tener vigencia si la pantalla no los registra. Es decir que estamos echando nuestras propias amarras, para perder lo poco de libertad que tenemos en este mundo condicionado por tantos factores de orden sociopolítico, económico, ancestrales. Hemos tragado nuestro propio anzuelo. Y nos estamos complaciendo en ese estrangulamiento; un físico acto de sadomasoquismo. Quiere decir esto que estamos siendo víctimas de las complacencias de la pantalla.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.