DISEÑADA POR EL MEJOR EQUITADOR COLOMBIANO UNA SILLA DE CONCURSO

DISEÑADA POR EL MEJOR EQUITADOR COLOMBIANO UNA SILLA DE CONCURSO

egresó Carlos López, sin duda el mejor jinete colombiano de todos los tiempos. Segundo en el escalafón italiano, quinto en el francés ha hecho todo lo que un equitador colombiano desea... hasta diseñar su propia silla.

13 de octubre 1990 , 12:00 a. m.

Con esa idea y cargado de muchos triunfos volvió al país y en muy poco tiempo la hizo realidad.

Traía los bocetos en la cabeza. Así que prácticamente se bajó del avión e inmediatamente buscó quién los plasmara.

Es una historia insólita digna de contarse, pues parece como una especie de locura... un colombiano tratando de competir --con las sillas importadas-- en el mercado nacional? Mucho más en este momento en que las fronteras están abiertas para traer artículos de afuera... suena irónico.

Sinembargo, por esas cosas curiosas e inexplicables que tiene el comercio, Luis Alberto Roa, dueño del almacén Troya y un experto en la materia tomó lo que López le dijo e hizo una silla de prueba.

Ahora los resultados están a la vista. Son muchas las innovaciones. Desde su peso, pasando por el asiento y, hasta los mínimos detalles de comodidad que la ponen a la altura de las mejores del mundo.

De hecho, López, con su experiencia --más de veinte años sobre un caballo-- tomó lo mejor de las cuatro sillas más reconocidas del mundo y con el ingenio colombiano le aplicó sus secretos.

Lo primero que está a la vista es el asiento. A nadie se le había ocurrido cambiarle los materiales. El, en vez de cuero le puso gamuza. La razón es muy sencilla. El agarre es mejor, el jinete no se desliza.

Es apenas un detalle, pues lo que más la coloca a la altura de las sillas inglesas o francesas es el balance que tiene sobre el caballo. Las llamadas almas o fustes que soportan todo el peso del jinete son en madera enplatinada, forrados en cuero crudo que le dan una consistencia superior a cualquier silla.

Otra detalle que aquí no era tenido en cuenta son los llamados morcillones para el apoyo de las piernas. Dos a cada lado milimétricamente situados para que el jinete se apoye y descanse.

Y como si fuera poco los conocidos bastos, que son cobijas o espumas para que la silla no sean tan duras, los cambios por caucho espuma que le dan resistencia y suavidad. Para eso sí aprovechó la apertura, ya que esa material no se fabrica en el país y es el ideal para esta tarea.

Tres expertos que vieron y sintieron la silla le dieron el visto bueno. No hay nada que envidiarle a las que se traen de afuera. Así que por ahora la competencia comercial estará aquí en Colombia.

Así que López revolucionó las sillas de montar. Lo más admirable es que incursionó en un campo que se creía era solo de los europeos. Hoy la silla estará exhibida en el concurso ecuestre del Country, uno de los más importantes del país. Allí tendrá un rincón muy especial.

Además López aspira a robarse el show pues debutará, después de estar otro año más en europa con su silla...

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.