AUTORIZADO REAJUSTE DE 22 EN MEDICINAS

AUTORIZADO REAJUSTE DE 22 EN MEDICINAS

El Gobierno limitó ayer al 22 por ciento el alza que los laboratorios podrán introducir a la mayoría de los medicamentos que se comercializan en el país, en cumplimiento de la política de estabilización de precios. La medida cobija a unos 3.300 productos que se encuentran bajo el régimen de control directo y libertad regulada y que son los de más utilización en el mercado farmacéutico nacional.

23 de enero 1991 , 12:00 a.m.

El universo de medicamentos que se distribuyen en Colombia es más o menos de 4.600 productos. El 25 por ciento está bajo control estatal, el 45 por ciento en libertad regualada y el 30 por ciento en libertad vigilada.

El ministerio de Desarrollo pidió ayer, a manera de colaboración, no reajustar por encima del 22 por ciento los precios para 1.380 productos (aproximadamente) que están en libertad vigilada y sobre los cuales no existe intervención directa del ejecutivo.

Los fabricantes de medicamentos esperaban introducir una alza superior en aquellos fármacos que se encuentran en libertad regulada y vigilada, teniendo en cuenta la incidencia de la inflación y la devaluación del año pasado.

Si se aplicara la fórmula del 60 por ciento del índice de precios al consumidor y el 40 por ciento de la devaluación del año pasado, el incremento ponderado en los precios sería en 1991 del 31.6 por ciento.

Este nivel, según el ministro de Desarrollo, Ernesto Samper Pizano, es inadmisible teniendo en cuenta la política del Gobierno de bajar la inflación al 22 por ciento.

En dos reuniones que se celebraron la semana pasada para discutir el ajuste, los representantes de los laboratarios extranjeros (Afidro) y nacionales (Asinfar), expusieron al ejecutivo la necesidad de ajustar por encima del 22 por ciento los precios en el presente año.

La razón: los costos de producción, que son elevados por la tecnología y la mano de obra calificada que su utiliza y los efectos de la devaluación sobre los componentes importados.

Los ministros de Salud, Camilo González, y de Desarrollo, Ernesto Samper, consideraron que los fabricantes deben hacer un sacrificio en aras de bajar la inflación, que el año pasado se disparó al 32.36 por ciento.

Entre los muchos productos que solo podrán subir el 22 por ciento en el presente año se encuentran el malox, ditopax, aspirina, mejoral, dolex, adorem, coryban, desenfriol, terramicina, ambramicina, bactrin, pedialyte, redoxon, ferrovital, lomotil, vitamina C, imodium y homobital. Es de aclarar que el 22 por ciento es ponderado para los medicamentos que se encuentran en libertad regulada, lo que indica que este tope se exige para el promedio de la producción de cada uno de los laboratorios.

En consecuencia algunos productos podrán reajustarse un poco por encima de este nivel y otros por debajo para compensar.

La decisión del Gobierno, que pone a muchos laboratorios en dificultades, según Asinfar, se oficializó a través de dos resoluciones emanadas del ministerio de Desarrollo: la número 17 y la 18. Otras Alternativas Ayer mismo, el ministro Samper envió una comunicación a los presidentes de Afidro, Sonia Martínez y de Asinfar, Alberto Bravo, en la que se les reitera la solicitud de contribuir con la política del Gobierno de lograr una inflación equivalente al 22 por ciento en 1991.

El ministro indica que hay otros mecanismos distintos a los incrementos en precios para obtener utilidades.

La industria faramcéutica puede, adicionalmente, encontrar nuevos esquemas que a través de un mejoramiento de sus condiciones sociales de productividad les permitan mejorar sus márgenes de utilidad .

Según el funcionario, esta sería la oportunidad para intentar la producción masiva de drogas genéricas en aquellos segmentos de alto consumo, de tal manera que la reducción de los costos de comercialización y empaque se traduzcan en un abaratamiento de los precios de los medicamentos de mayor incidencia social.

La comunicación indica que el Gobierno estudia la posibilidad de convenir con los representantes de los laboratorios, los distribuidores de drogas y las cajas de compensación familiar, fórmulas de distribución privada para las líneas farmacéuticas que atienden los hospitales públicos y los centros de atención médica de los seguros sociales.

El alza de los medicamentos, en síntesis agrega la comunicación, no es el único camino que existe para que una industria pueda avanzar en la consolidación de sus actividades .

La reacción de la industria farmacéutica no se hizo esperar. La presidente de Afidro Sonia Martínez de Durán dijo que desafortunadamente no hubo concertación con el Gobierno en esta oportunidad y que el ministerio de Desarrollo Económico no tuvo en cuenta la metodología justa que se ha había acordado para el aumento de precios.

Consultada sobre su asistencia a la reunión convocada por el ministro de Desarrollo dijo: Vamos a ver cual es el postre .

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.