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PACHO: ESTE NO ES EL EQUIPO DE DIOS

PACHO: ESTE NO ES EL EQUIPO DE DIOS

Francisco Maturana prefirió no hablar de individualidades, pero sí sacó a relucir la sentencia que les dijo a sus jugadores: Muchachos estos son los 11 titulares. Ustedes verán cómo defienden su puesto . Es el ejercicio que discurría minutos y horas después en la mente de jugadores, periodistas y aficionados. El triunfo sobre México por 2-1 era el primero de la historia a nivel de mayores, pero eso no alcanzaba para tapar algunas reflexiones que aparecín en el análisis.

El funcionamiento del equipo me gustó. Aguantó los momentos difíciles cuando se presentó el empuje de los mexicanos. Repasamos y vemos que fueron muy pocas las opciones de gol que nos crearon. Nosotros incluso, pudimos definir el compromiso mucho antes pero no concretamos las múltiples opciones , dice Maturana.

De pronto, al fondo se escuchó al fondo una zambullida. Era Hermán Gaviria quien a medianoche decidió probar la piscina para distensionar un poco el ambiente. Más aún porque la fuerza al final se sintió mucho en la banca. Más grande que la de los propios jugadores protagonistas. Y ese acto de desfogue fue seguido por Harold Lozano quien apenas estuvo 12 minutos en el campo y por el arquero suplente Farid Mondragón.

Que hay algunas cosas por hablar? Pues es obvio. Este no es el equipo de Dios. Tiene sus fallas, pero no las voy a decir públicamente. Las tengo para cantarlas en grupo y eso es lo importante: saber cuál es el punto de partida. Cuando uno tiene eso claro se pueden esperar cosas mejores.

Ahora, yo veo a un poco de gente desencantada. Pero a mí me gusto el equipo como tal. México demostró que no es un invitado de piedra. Al contrario, fue mucho más de lo que personalmente esperaba. Es que verlo a través de la televisión y tenerlo al frente, es una cosa bien diferente .

En esos momentos, la pregunta del millón pasaba de boca en boca: la pelota entró o no entró? Se referían, por supuesto al segundo gol, el de Víctor Aristizábal sobre el final del encuentro.

Miguel Mejía Barón, el técnico azteca, dijo que desde su posición era muy difícil emitir un veredicto. Mientras tanto, los periodistas mexicanos aseguraban que jamás entró el balón y los colombianos afirmaban que sí.

El balance individual proseguía Maturana lo hace cada cual a su manera. De hecho, todos los colombianos saben quién subió o quién bajó su nivel de juego. Creo que hemos seguido una etapa de preparación y todo el mundo supo el nivel que alcanzamos.

Pero allí no termina todo. Hay que mirar para los dos lados. México hizo sus propios méritos para empujar y conseguir el empate. Me gustó profundamente su actuación porque reflejaron su forma de vida. Fueron guerreros, pelearon y jamás se entregaron. Ese es un principio fundamental en el fútbol: dejar traslucir a través de un juego cómo es que se siente la vida.

Y fue como uno de los boxeadores típicos mexicanos. Aquellos que aguantan y aguantan, que parecen caerse pero que se quedan en pie por el amor propio y jamás dan su brazo a torcer hasta cuando suena el campanazo final. Miren que hasta en el gol uno de ellos apareció para tratar de rechazar .

Luego del juego, al Hotel Rizzo, sitio de concentración de Colombia, llegó una legión de dirigentes de Suramérica. Eduardo de Luca, Carlos Coello, Freancisco Figueredo para hacer esa tradicional tertulia después de las grandes faenas.

Estaba también Juan José Bellini en una charla con el cuerpo técnico para conocer al detalle las inquietudes sobre la concentración.

Lo que pasa seguía Maturana es que en Colombia ya nos tildan como campeones de la Copa América. Y creen que vamos a pasar por encima de nuestros rivales. Sin embargo esta es una de las mejores competencias del mundo, con rivales de jerarquía, en donde se reúnen muchas de las figuras que nutren el fútbol europeo.

Para mí basta con la seriedad con que se tomaron las cosas. Miren que en realidad México empujó en el segundo tiempo, pero la defensa tuvo un excelente comportamiento, con orden y con sobriedad. Apenas dos opciones de riesgo, una por virtud de ellos y otra en una mala acción de Luis Carlos Perea. Por lo demás, estuvimos muy tranquilos .

Al fondo estaba Adolfo El Tren Valencia hablando con el empresario Settinio Aloisio. No quisieron decir el motivo de su improvisada reunión, pero todo el mundo supone.

Por lo pronto, sería bueno hacer el ejercicio: quién salvó su puesto? Fue la sentencia del técnico como preludio al partido contra México.

Yo no hago juicios públicos. El equipo me gustó, se ganó, ya tenemos claro el punto de partida y eso es lo que vale. No estamos clasificados, pero sí muy cerca de lograrlo .

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