LOS COQUETEOS DE CUBA Y E.U.

LOS COQUETEOS DE CUBA Y E.U.

No es propiamente una luna de miel. Cuba sigue siendo considerada un país promotor del terrorismo y el embargo comercial y económico, en pie por más de 40 años, se mantiene virtualmente intacto. Pero de lo que no hay duda es de que de un tiempo para acá las borrascosas relaciones entre La Habana y Washington han entrado en una de las fases menos tirantes que se recuerden.

02 de marzo 2002 , 12:00 a. m.

No es propiamente una luna de miel. Cuba sigue siendo considerada un país promotor del terrorismo y el embargo comercial y económico, en pie por más de 40 años, se mantiene virtualmente intacto. Pero de lo que no hay duda es de que de un tiempo para acá las borrascosas relaciones entre La Habana y Washington han entrado en una de las fases menos tirantes que se recuerden.

Senadores y representantes a la Cámara que escapan del frío del invierno en las soleadas playas de la isla; barcos cargados de comida que atracaron en sus puertos por primera vez en tres décadas; el apoyo tácito del presidente Fidel Castro al envío de los prisioneros talibanes y de Al Qaeda a Guantánamo y el congelamiento por seis meses más del polémico Título lll de la ley Helms-Burton son solo algunos de los coqueteos mutuos registrados en la bitácora de esta magullada embarcación.

Las relaciones comenzaron a mejorar desde octubre del año 2.000 cuando el Congreso aprobó la exportación de comida a La Habana siempre y cuando no hubiesen involucrados en las transacciones dólares del gobierno federal. El pequeño ablandamiento del embargo demoró más de 8 años.

Durante casi todo el 2001, Castro rechazó la mano tendida por los legisladores alegando que no importaría comida de E.U. hasta que no se autorizarán mecanismos de financiamiento. La ley, como fue redactada, obligaba a La Habana a pagar en efectivo las importaciones o, en su defecto, a través de financiamiento provenientes de terceros países que por lo general lo piensa dos veces antes de desafiar alTío Sami .

Irónicamente dos tragedias, el huracán Michelle y los atentados terroristas contra Washington y Nueva York, terminaron por levantar los cimientos que le faltaban al puente. Luego del devastador pasó del huracán por la isla en noviembre, E.U. ofreció ayuda humanitaria a la isla.

Castro, como es habitual, la rechazó, pero acto seguido aceptó el ofrecimiento de la importación de comida. Los estragos del desastre natural y la baja del turismo producto de los atentados del 11 de septiembre, no le dejaban mejores opciones. En consecuencia, 35 millones de dólares en trigo, cerdo, y otros productos comenzaron a arribar a la isla a comienzos de este año.

El presidente cubano le devolvió el gesto poco después a E.U. al no elevar mayores restricciones por el envió de los prisioneros de Al Qaeda a la base militar estadounidense en Guantánamo. De hecho, ofreció cooperación médica y sanitaria para el área circundante a la instalación. Gesto que E.U. ha acogido con beneplácito en vista de las criticas de las Ong y países europeos por el traslado y situación de los detenidos en este remoto paraje.

Pero los halagos no pararon allí. La Casa Blanca extendió por seis meses más la no aplicación del Título lll de la ley Helms-Burton que reforzó el embargo a Cuba en 1996 tras el derribo de las dos avionetas de los anticastristas Hermanos al Rescate.

El título permitiría a los ciudadanos estadounidenses presentar demandas en tribunales de E.U. contra el uso de sus propiedades nacionalizadas en Cuba que hoy día ocupan muchas compañías europeas.

A comienzos de año, un grupo de 40 mujeres empresarias de E.U. decidió visitar la isla y les fue tan bien que han prometido regresar el año entrante. Igualmente, músicos, deportistas y congresistas lo han hecho en días pasados y se espera que muchos más lo hagan en los meses por venir.

El canciller cubano Felipe Pérez Roque indicó a la agencia Prensa Latina que solo en el primer mes del año visitaron Cuba casi 2.000 estadounidenses en diferentes delegaciones.

De acuerdo con estadísticas oficiales de E.U., más de 150.000 estadounidenses visitaron Cuba en 2001 a pesar de las restricciones y las sanciones monetarias individuales, y sólo dos terceras partes de los viajeros recibieron autorización bajo las normas de intercambio cultural y actividades comerciales limitadas durante ese mismo año.

Es muy importante para E.U. y para Cuba. Si queremos llevar democracia a la isla el contacto entre ambos pueblos es vital , le dijo a EL TIEMPO Bill Delahunt, uno de los congresistas que estuvo en La Habana en diciembre.

Los empresarios, por su parte, andan felices por la ventana que se abrió con las primeras exportaciones de alimentos y presionan para que se dé más fluidez en el intercambio.

El que sí no sale de su asombro por el nuevo tono que impera entre ambos países es el exilio anticastrista en E.U., que pensó que el régimen castristas caería bajo las garras de la lucha antiterrorista.

Para los menos radicales, Bush es consciente de que la opinión pública se sensibilizó con el drama cubano a raíz del caso del balserito Elián González y ha comenzado a ver la situación a través de un prisma muchos menos ideológico. Por el momento, cualquiera que sea la razón, reina el buen viento y la buena mar . Y solo el tiempo dirá si se trata solo de un paréntesis en las siempre convulsionadas relaciones.

FOTO.

EL GOBERNADOR de Illinois, Gorge Ryan, visitó la isla y donó equipos para el tratamiento del cáncer infantil. AFP

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.