BOMBAY NO QUIERE SER RICO

BOMBAY NO QUIERE SER RICO

Después de vivir en zonas de deslizamientos, junto a caños o de haber perdido su vivienda en el terremoto de enero de 1999, más de 300 familias llegaron felices en noviembre del año pasado a sus nuevas casas en la Urbanización Bombay, en Dosquebradas (Risaralda).

02 de marzo 2002 , 12:00 a. m.

Después de vivir en zonas de deslizamientos, junto a caños o de haber perdido su vivienda en el terremoto de enero de 1999, más de 300 familias llegaron felices en noviembre del año pasado a sus nuevas casas en la Urbanización Bombay, en Dosquebradas (Risaralda).

Casi todos dejaban atrás 10, 15, 20 ó más años de convivencia en sectores de invasión y empezaron una nueva vida en esta urbanización construida con dineros del Fondo para la Reconstrucción del Eje Cafetero (Forec).

Pero la dicha duró poco en su nuevo hogar de calles rectas, y con todos los servicios públicos. Con los primeros recibos de agua y luz supieron que ahora eran ciudadanos estrato tres, algo desconocido para gente que nunca había vivido en sitios más allá del estrato 1.

De pagar 2.000, 3.000 o máximo 5.000 pesos, en enero se sorprendieron con tarifas de 35.000 por acueducto y una suma parecida por energía.

Janeth Vanegas, una de las felices beneficiarias que terminó convertida en triste perjudicada, explica que en los dos primeros meses allí, el pago de los servicios terminó comiéndose más de la mitad de sus ingresos. Además, el cambio de extracto nos dejó por fuera del sisbén (sistema de beneficios de salud subsidiada).

Muchos no pudieron con esos gastos. Rubén Antonio Loaiza, un hombre que se gana unos pesos vendiendo verduras, tuvo que acudir a la solidaridad de sus vecinos, personas que apenas está conociendo, y pedir que le regalaran agua para sus nueve familiares. No tuvo cómo pagar 90.000 pesos del servicio y se lo cortaron.

Empezamos una lucha, con marchas, concentraciones frente a la Alcaldía y cierre de vías para que nos bajaran de estrato y disminuyeran las tarifas y pai tener de nuevo el Sisbén , dice un ama de casa.

Este miércoles el director de Planeación de Dosquebradas, Martín Alonso Escobar, reunido con el Comité de Estratificación, atendió el pedido de las familias y bajó de 3 a 2 el estrato del barrio Bombay.

Con esto retornó la tranquilidad a los habitantes; pero la felicidad no fue completa. En el acuerdo se establece que con cualquier mejoramiento del barrio y obras complementarias, pueden subir de nuevo al estrato tres.

Los muchachos van a tener que quedarse sin zonas verdes y las calles sin pavimentar; es que la mayoría somos desempleados o hacemos oficios varios y no se nos puede ir la platica en pagar servicios , dice Liliana Bedoya, cuyos ingresos se limitan a la venta de arepas junto a su esposo y su hija de 13 años.

Blanca Doris Giraldo, de 18 años, se angustia con el tema del estrato tres pues se quedaría de nuevo sin Sisbén para seguir el control médico a su embarazo.

Lydda, una joven que trabaja como empleada doméstica, dice que hace falta una escuela y un centro de salud, pero ni riesgos de irlos a pedir .

Como es la vida, dice ella, nosotros quedamos de espaldas al progreso. Si mejorar el barrio implica que las tarifas del servicio consuman todos los ingresos o no tengamos cómo llevar los niños al médico, mejor que pare el desarrollo .

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