LOS COMEDORES COMPULSIVOS SE DAN LA MANO

LOS COMEDORES COMPULSIVOS SE DAN LA MANO

María* le quitaba la piel al pollo y la echaba a la basura en una bolsa plástica. Cuando se iba su esposo, la sacaba, la fritaba con patacones y arroz y se la comía en una sola sentada.

11 de marzo 2002 , 12:00 a. m.

María* le quitaba la piel al pollo y la echaba a la basura en una bolsa plástica. Cuando se iba su esposo, la sacaba, la fritaba con patacones y arroz y se la comía en una sola sentada.

María, ama de casa de 49 años, contó su historia ante unas 15 personas que en vez de juzgarla la comprendían, porque sufrían de lo mismo.

Llegó a pesar 146 kilos. Después de pasar penas y tristezas en su empleo, el hogar y la vida diaria, bajó a 77 kilos y ahora trabaja para ayudar a personas que sufrieron como ellas. María era comedora compulsiva.

Pero así como los bebedores tienen un refugio y una ayuda en Alcohólicos Anónimos, los comelones encontraron el grupo Comedores Compulsivos Anónimos.

María escuchó del programa en Medellín donde existe desde 1996. Fue una de las primeras que acudió al llamado de Laura*, quien tenía la intención de fundar el grupo en Cali, donde lleva año y medio.

La organización fue fundada en Estados Unidos hace 42 años, y en Medellín hace cinco. También se encuentra en Cali, Bogotá, Bucaramanga, Armenia y Cúcuta.

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