Secciones
Síguenos en:
SALSA EN NOCHES DE JAZZ

SALSA EN NOCHES DE JAZZ

Entre vientos y palmeras, un saxo deja escapar una nota triste. Silencio total; es la hora del jazz en Aruba. La pequeña isla del Caribe fue la sede, durante cuatro días, de uno de los festivales de jazz más importantes de América. En este certamen se conjugan dos elementos esenciales para un buen descanso: música y playas. No se necesita tener oído de experto para gozarse el festival; es suficiente con tener los sentidos abiertos a la música.

El jazz es un género multiforme, abierto a la fusión y, sobre todo, esclavo del alma. Tiene vida propia, nace y muere en cada ejecución. Cada concierto es distinto, a pesar de que se trate de la misma pieza e, incluso, del mismo artista. En Aruba se reunieron músicos provenientes de diferentes corrientes del jazz, entre ellas el soft-jazz, el jazz progresivo y, obviamente, el latin jazz.

Por ser un certamen que está atado al turismo, los organizadores han tenido el cuidado de incluir dentro de su cartel artistas que sin ser del género sí arrastren gran cantidad de público. En esa categoría se incluyen Jon Secada y los puertorriqueños Jerry Rivera y el Gran Combo.

Para los amantes del jazz puro, el festival tuvo varias sorpresas y dos decepciones: Manhatam Transfer y Alex Bugnon.

El cuarteto Manhatan Transfer es uno de los grupos vocales más importantes de los últimos veinte años. A lo largo de su carrera ha obtenido más de 10 premios Grammy por sus grabaciones y es de los pocos grupos de jazz que ha logrado entrar en los listados de ventas de la música pop sin hacer concesiones.

Todos esos laureles se fueron a tierra al comprobarse la irresponsabilidad del grupo. Sencillamente, no apareció y todo el auditorio se quedó con la frustracción de ver a los autores de New York City en vivo. No fue suficiente el anuncio de una demanda por dos millones de dólares para quitar el mal sabor de la boca. Algo similar sucedió con Alex Bugnon. La responsabilidad de reemplazarlos recayó en Patty Austin.

Austin impuso su formidable voz. Su estilo, muy rythm and blues cayó bien entre el auditorio. No es ninguna desconocida; ha realizado algunos dúos con figuras de la talla de James Ingram, Ray Charles, Roberta Flack, Barry Manilow y Bette Midler. Además, fue la encargada de interpretar el tema central de la comedia Shirley Valentine, canción con la que consiguió ser nominada simultáneamente a los premios Globo, Grammy y Oscar.

Al día siguiente, Austin repitió, en todo el sentido de la palabra, ya que utilizó el mismo vestido del primer día. Sin embargo, logró imponer su estilo y su voz.

La misión de cerrar la primera función cayó en manos de los veteranos salseros del Gran Combo. Rumba corrida hasta la 1 de la mañana. El repertorio de clásicos de la salsa salió a flote y cada quien rebuscó su pareja y el jazz quedó en el recuerdo.

Para el segundo día, aparte de la repetición de Austin, las esperanzas estaban puestas en el gringo Michael Franks. La extraña voz de Franks captura de entrada al oyente; es como un suave susurro en la oreja, y por eso su música tiene mucho de sensualidad. Algunos críticos aseguran que es erótica, lo cual excita mucho más la imaginación si se tiene en cuenta que se está en Aruba.

Jazz rasgado Para los arubanos el festival es como una tacita de oro, que todos cuidan y que compromete el esfuerzo de cada uno. Es un certamen organizado con presupuesto oficial al cual asisten más de 100 periodistas de Venezuela, Estados Unidos, Brasil, México, Holanda y Colombia. Las emisoras de la isla alternan su programación ordinaria con la música de los artistas participantes en el festival. Por eso no era extraño que una canción de Patty Austin fuera seguida por una balada de Jon Secada y la tanda terminara con un tema del Grupo Niche.

La tanda del jueves fue clausurada por el grupo japonés Hiroshima, una sorpresa para legos y expertos. El septeto se llevó todo los aplausos, por la calidad de su ejecución y, sobre todo, porque demostró como nadie la virtud que tiene el jazz de servir de puente entre las culturas.

Reivindicando sus raíces, Hiroshima introdujo en su grupo dos instrumentos tradicionales de la música japonesa: el koto y el tambor ritual taiko. Es una fusión sin fisuras, pulcra en el sentido rítmico, tan occidental como el jazz y tan oriental como los miembros de Hiroshima.

El viernes la descarga de latin jazz estuvo a cargo de los cubanos Mayra Valdez e Irakere. Esa noche, el estadio se llenó. Mayra Valdez presentó todo un repertorio de bebop latino y demostró por qué algunos piensan en ella como si fuera una Ella Fitzgerald del Caribe.

Minutos después, el escenario cambió, pero todo quedó en familia porque el grupo Irakere es conducido por Chucho Valdez, el hermano de Mayra. Irakere es parte de la leyenda de la música cubana contemporánea, un semillero por el cual ha pasado gente como Paquito Rivera y Arturo Sandoval.

No es extraño que esto suceda porque Irakere es un grupo en el que cada músico es un maestro en su instrumento, una Fania a la cubana. Para su director, éste es un requisito y una necesidad. Asegura que en la isla hay talento para rato y por eso no le preocupa que sus músicos cada cierto tiempo se independicen y busquen nuevos horizontes. Es un profesional de la música y entiende a sus colegas.

Si bien los mayores aplausos se los llevó Irakere, los besos y los gritos de histeria los capturó Jerry Rivera, la nueva estrella de la salsa romántica. El puertorriqueño se limitó a sacar sus ases de la manga, los temas: Cuenta conmigo y Unicornio.

El fin de semana musical concluyó con la presentación de la estrella latina del pop del momento, el cubano-estadounidense Jon Secada. Si bien su estilo no encaja en un festival de jazz, Secada sí tiene el talento suficiente como para medírsele a cantar un blues, y con eso saldó su deuda con los amantes del jazz. Para los demás, el cubano cantó sus éxitos Otro día más sin verte y Angel.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.